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Mascota Tau guitarra sin fondo Este artículo está bajo los auspicios del Imperio T'au. Ui'Pa'kyr Ri'n, músico de la Casta del Agua, ameniza el ambiente con sus más famosos temas. Pulsa sobre él para que te lleve a la fraternidad de los T'au mientras interpreta "Ay, como la Casta del Agua" de O'Camar'on.

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Tau vespides
"Vigilad los flancos cuando luchéis contra estos alienígenas, hermanos, pues el sonido de sus alas es el heraldo de la muerte."
Sargento Explorador Morphidious, de los Garras de Bronce


Los Véspides son una raza voladora de insectoides que se ha unido al Imperio T'au, y sus unidades móviles, conocidas como Aguijones Alados, luchan como tropas auxiliares junto a los guerreros de la Casta del Fuego. Son llamados mal'kor en lenguaje T'au.

DescripciónEditar

"Déjame que te diga una cosa, hijo: cuando oyes ese sonido, tienes tres segundos para agarrar tu rifle láser, y después ya están sobre ti."
Cabo Hahnsen del 45º de la Guardia de Scintilla


Los Véspides son una especie vagamente insectil, aunque este término es imperfecto y no abarca muchos de los aspectos de su inusual fisiología. Sus cuerpos están envueltos en un exoesqueleto quitinoso, el cual posee muchas espinas mortalmente afiladas. Ven a través de tres pares de ojos: uno de ellos percibe la gama ultravioleta, otro el espectro visual normal, y el tercero el infrarrojo. Se asume que los Véspides ven en las tres gamas a la vez, y por tanto tienen una percepción de su entorno que no posee otra raza. No tienen receptores auditivos visibles, y sus antenas controlan el equilibrio y los nervios olfativos menores. Sus garras blindadas de tres dedos de triple segmento son tan duras que les permiten excavar túneles en la roca de sus islas (a pesar incluso de que la maquinaria no es capaz de hacerlo).

Los Véspides pueden volar gracias a dos pares de duras alas de quitina con venas esclerotizadas, que también emiten un continuo tono ultrasónico con el cual la especie parece capaz de modular y controlar el funcionamiento de su tecnología cristalina. El funcionamiento de sus alas es un gran misterio para los Biologis del Adeptus Mechanicus que acompañan a la Cruzada de Achilus, que afirman con rotundidad que los Aguijones Alados no deberían ser capaces de volar según las leyes conocidas de la bioaerodinámica.

Los Véspides disponen de un aguijón vestigial que sobresale de un tergito blindado y un esternito también vestigial. No existe informe alguno que indique que lo utilizan como un arma en combate, aunque hay rumores de que así es.

La coloración de la piel de estos insectos parece estar relacionada con la nación de origen del sujeto, por lo que puede cambiar enormemente. En algunas variedades es habitual el moteado, aunque los patrones de color varían mucho entre las diferentes naciones:

  • Los Aguijones Alados que prestan servicio junto con la Casta del Fuego del Sector T'au visten armaduras de su mismo color arenoso con marcas blancas. Las motas azules de la quitina indican que pertenecen a la variedad que sirvió al famoso Comandante Kais'Por durante el contraataque de Dal'yth, una de las primeras batallas en las que los T'au combatieron junto a los Véspides.
  • Las variedades que sirven al Sector Sa'cea también tienen quitina azulada con motas blancas, y visten armaduras que imitan el diseño azulado con marcas naranjas que emplean los Cuerpos de Cazadores de este Sector cuando operan en áreas urbanas. Este esquema se vio por primera vez en Kee'an Prima, un asentamiento al sur de Medusa V.
  • La nación Véspid que sirve al Sector Vior'la usa su misma armadura blanca con marcas rojas, pero su quitina es verde oscura.
  • Los Aguijones Alados que acompañan a menudo a los Cuerpos de Cazadores de D'yanoi, el Sector más cercano a Véspid, lucen siempre las marcas azules del Sector, y normalmente también su armadura marrón, a no ser que estén sirviendo a una fuerza expedicionaria de otro planeta. Su quitina es gris malva.

Informe Inquisitorial Editar

"Hay varias características de los aguijones alados que los convierten en un aliado extremadamente valioso para los Tau. La primera de ellas es el armamento que utilizan. Cada aguijón alado porta un bláster neutrónico en el que hay insertado un cristal especial recogido de las profundidades de los mares de nubes de Véspid. Esta arma fue diseñada por los ingenieros de la Casta de la Tierra tau y es capaz de lanzar un letal rayo de radiación de corto alcance. Este bláster traspasa todos los blindajes a excepción de los más robustos y reduce la materia a cenizas.
La segunda ventaja consiste en que estos aliados tienen alas que les permiten volar y acercarse rápidamente al enemigo. Los pocos guerreros que han sobrevivido a un ataque de los aguijones alados afirman que aparecen detrás de elementos de cobertura como exhalaciones y disparando la devastadora descarga neutrónica de su arma.
Cuando estos dos rasgos se combinan, dan como resultado la táctica más habitual de los aguijones alados. Normalmente, los Tau ordenan a sus aliados que ataquen por terreno denso, lugar por el que los enemigos no suelen esperarse un ataque de los Tau. Estos ataques a menudo se convierten en desagradables sorpresas para el enemigo, puesto que su flanco tiende a quedar al descubierto por culpa de alienígenas con la capacidad de infiltrarse. Los Tau, especialistas en combinar diferentes maneras de hacer la guerra, lanzan contra los puntos enemigos más estratégicos ataques mecanizados que están orquestados para empezar en el mismo momento en el que da comienzo el asalto de los aguijones alados.
Hasta la fecha, el Imperio Tau ha utilizado aguijones alados en numerosas campañas, en las que se han ganado una estremecedora reputación a raíz de la que se han convertido en verdaderos mitos de un número considerable de campos de batalla. Una de las primeras leyendas que se forjaron sobre los Véspides es que devoraban los restos de sus propios caídos. Esta teoría fue tomada como cierta por muchos de los altos mandos del Imperio, aunque ahora se ha desechado al estimar que se trataba de una confusión entre los aguijones alados y los bárbaros Kroot (otra de las razas alienígenas aliadas de los Tau).
El nombre "aguijón alado" es, en realidad, un apelativo acuñado por los Guardias Imperiales del 15º/11º ejército que tuvieron que defender los planetas fronterizos de la zona norte del imperio tau. El nombre es muy adecuado para designar el estilo de ataque de estos alienígenas, estilo que ha hecho que sean temidos por casi todas las razas que se han enfrentado a ellos en el campo de batalla."
- Extraído de las conferencias del Inquisidor Eusebius Nomandes, Ordo Xenos

Especificaciones técnicas del Ordo Xenos. Editar

++Ordo Xenos - autorización Alfa:

KV/R5-27 "Véspid"; tropa auxiliar del Imperio Tau
++Genotipo: Insectoide de clase 3
++Rasgos principales: exoesqueleto quitinoso con base de sílice; córtex visual estriado; tridáctilo
++Fecha de captura: 4279892.M41
++Fecha del interrogatorio: 0298892.M41
++Fecha de la autopsia: 0432892.M41
++Fecha del interrogatorio psíquico: 04332892.M41
++Retenido en: fortaleza lunar de interrogatorio Tokumaga; Brar VII
++Figura al mando: Inquisidor Torkwill Krieghelm
++Consultar los archivos adjuntos
"IG-VIIa.397i Aguijones alados"; "IX-982(ef) Imperio Tau"; "KV/r5-28 Autopsia"; "DM2291- Cruzada de Damocles" ++

SociedadEditar

Se sabe que las hembras Véspides son más grandes y fuertes que los machos, lo cual las convierte en las únicas que pueden descender hasta los niveles más profundos de las islas flotantes de roca del planeta Véspid para extraer los cristales exóticos que allí se generan y que sirven de base para la tecnología de su especie.

Los Véspides están divididos en varios cientos de naciones, diferenciadas por la coloración de su exoesqueleto, cada una de las cuales tiene un líder supremo y controla una estalactita flotante. Estas naciones, a su vez, se dividen en numerosas "cepas" o unidades dirigidas por Himenópteros, los cuales actúan de enlace entre el Imperio T'au y el grueso de los Véspides gracias a sus neuroyelmos.

HistoriaEditar

Los Véspides son naturales de Véspid, un gigante gaseoso cuyos oscuros cielos de color violeta son azotados por continuas y violentas tormentas debido a la gran presión a la que está sometida su atmósfera, localizado a aproximadamente tres años luz del mundo capital del Sector D'yanoi.

Podría parecer improbable que en este ambiente pueda aparecer vida, por no hablar de una especie inteligente, pero los Véspides tienen una biología muy poco convencional. Las capas superiores de la atmósfera del planeta albergan muchos miles de islas flotantes de roca, mantenidas a flote gracias al gas más ligero que el aire atrapado en su interior. Las islas son planas en la parte superior y se van estrechando hacia la base, lo que les hace parecer vastas estalactitas flotantes. Los Véspides habitan en el interior de estas estructuras, usando sus garras duras como el diamante para ahuecarlas como termiteros. Como las islas son tan grandes, la presión del aire varía mucho entre los niveles superiores e inferiores. El extremo más profundo alberga toda clase de tipos de cristales exóticos y únicos, que solo las hembras Véspides, más grandes, son capaces de alcanzar y recolectar. Estos cristales son la base de la tecnología de la especie, y uno de estos minerales se usa en la construcción del letal bláster de neutrones empleado por los Aguijones Alados en combate.

Los Véspides comparten este entorno árido, frío y letal con una serie de desconcertantes formas de vida, muchas de las cuales compiten con ellos por la posesión de estas islas a la deriva. Otros seres sobreviven a duras penas en niveles superiores o inferiores de la atmósfera.

Antes de que los T'au entrasen en contacto con Véspid, la raza había evolucionado hasta un punto en el que las aproximadamente 300 estalactitas más grandes estaban regidas por un gobierno estable. Apenas había guerras entre estas naciones a la deriva. Aunque no habían desarrollado la tecnología necesaria para viajar al espacio, habían conseguido que su armamento resultase tan letal que estas criaturas no querían combatir entre sí.

Durante el primer contacto T'au con los Véspides, en el 053.M39, los T'au vieron una especie de gran valor potencial para el Bien Supremo, y codiciaron sus tecnologías cristalinas, pero la Casta del Agua fue incapaz de comunicarse con esta especie. Esto no era una cuestión mundana de vocalización o comprensión del lenguaje: la forma de pensamiento de la raza parecía ser radicalmente diferente a la de las demás razas con las que se habían encontrado los T'au hasta aquel momento, demasiado distinta como para comprenderla o razonar con ellos. Inicialmente, los T'au no solo no fueron capaces de comunicarse, sino que no lograban hacer que los Véspides notasen siquiera que eran otros seres inteligentes.

Sin embargo, siguiendo las indicaciones de los Etéreos, la Casta de la Tierra construyó una interfaz de comunicaciones que facilitó el grado de entendimiento entre ambas razas. En el momento en que se empleó el aparato, los Véspides no solo reconocieron a los T'au, sino que entendieron de inmediato el concepto del Bien Supremo y su lugar en él. Pronto se desarrollaron versiones más sofisticadas, hasta llegar a los neuroyelmos que portan los Himenópteros, hecho que despejó el camino para que se integrasen en el creciente Imperio T'au. Curiosamente, en cuestión de días, los Véspides abrazaron su nueva posición en el Imperio T'au y se inclinaron ante la preeminencia de los Etéreos. Los Véspides se mostraron muy dispuestos a intercambiar tropas auxiliares y cosechas periódicas de los codiciados cristales del planeta Véspid por apoyo tecnológico y mejoras en su armamento. Ha habido rumores que señalan la conexión oculta entre la tranquila asimilación de los Véspides en el Imperio T'au y los yelmos entregados a sus líderes, aunque no se han hallado pruebas para respaldar tales afirmaciones, y los Etéreos nunca se han dignado a pronunciarse sobre este tema. Huelga decir que varias facciones de la Inquisición estarían muy interesadas en averiguar más sobre el funcionamiento de este aparato.

Los T'au han proporcionado a los Véspides la tecnología necesaria para perfeccionar sus blásteres de neutrones alimentados por los exóticos cristales que recolectan en Véspid, aportándoles avanzados contenedores de neutrones con sistemas de proyección que los hacen mucho más estables. Esto los ha convertido en unas de las armas más letales de su tipo. Sólo los Véspides pueden usar estas armas, puesto que es el ultrasonido que emiten constantemente con la vibración de sus alas lo que modula las energías contenidas en los cristales.

Los guerreros Véspides, bautizados como "Aguijones Alados" por los Guardias Imperiales del 15º/11º Ejército que tuvieron que defender los planetas fronterizos de la zona norte del Imperio T'au, han demostrado ser de gran utilidad para la Casta del Fuego, que tiene en gran estima la velocidad y agilidad de estos alienígenas (además de la letalidad de sus armas). Los Aguijones Alados suelen estar integrados en Cuerpos de Cazadores configurados para ser fuerzas muy móviles, en los cuales actúan como exploradores junto a los Equipos de Rastreadores. También han llegado a ser desplegados en la reserva para reforzar los Cuerpos de Cazadores con gran cantidad de Equipos Crisis, puesto que su rapidez y su maniobrabilidad les permiten responder y reaccionar a las órdenes con una velocidad sorprendente. Asimismo, los Aguijones Alados son usados a menudo para lanzar rápidos contraataques contra enemigos que tratan de flanquear a unidades menos maniobrables como los equipos de Armaduras de Combate XV88 Apocalipsis o a posiciones estáticas. Los Véspides acechan cerca, sin ser vistos, y permiten al enemigo aproximarse antes de saltar por el aire y desatar sus armas, de corto alcance pero muy efectivas. Es un halago que las cinco Castas hayan dado la bienvenida a los Aguijones Alados de Véspid, una aceptación que aún no se ha mostrado hacia las tropas mercenarias de los Kroot de Pech.

En ocasiones se crean formaciones especiales, llamadas Cuerpos Aliados de Avance, compuestas por dos unidades de Aguijones Alados y cuatro Escuadras Carnívoras Kroot. Al estar especialmente dotados para luchar en terreno denso, ni siquiera la selva más hostil es un impedimento para estos extraños guerreros. Los Kroot se mueven por la maleza mientras el quejido distintivo de sus armas resuena entre los troncos de los árboles y el enemigo es derribado entre chorros de sangre. Sobre ellos, los Aguijones Alados revolotean en el aire, atacando al enemigo con sus blásteres de neutrones y enviando información estratégica a los Grandes Kroot que avanzan tras ellos. Trabajando en conjunto, estas fuerzas son una combinación letal cuyas habilidades guerrilleras les permiten mantener a raya a enemigos muy superiores a ellos durante horas e incluso días.

Estos ataques a menudo se convierten en desagradables sorpresas para el enemigo, puesto que su flanco tiende a quedar al descubierto por culpa de alienígenas con la capacidad de infiltrarse. Los T'au, especialistas en combinar diferentes maneras de hacer la guerra, lanzan contra los puntos enemigos más estratégicos ataques mecanizados que están orquestados para empezar en el mismo momento en el que da comienzo el asalto de los Aguijones Alados.

Hasta la fecha, el Imperio T'au ha utilizado Aguijones Alados en numerosas campañas, en las que se han ganado una estremecedora reputación a raíz de la que se han convertido en verdaderos mitos de un número considerable de campos de batalla. Una de las primeras leyendas que se forjaron sobre los Véspides es que devoraban los restos de sus propios caídos. Esta teoría fue tomada como cierta por muchos de los altos mandos del Imperio de la Humanidad, aunque ahora se ha desechado al estimar que se trataba de una confusión entre los Aguijones Alados y los Kroot.

TecnologíaEditar

Bláster de neutronesEditar

"Los informes de misión sobre los llamados "Aguijones Alados" son fragmentarios y a menudo contradictorios. He reunido múltiples fuentes, desde grabaciones de las cámaras de tanques de batalla de la Guardia Imperial a los datos recabados por los sensoriums de nuestros propios Hermanos de Batalla. La más vívida de todas fue recuperada en Ravacene, a partir del núcleo del sensorium del Sargento de una Escuadra Táctica del Capítulo de los Ejecutores, y mostraba a los xenos y a sus armas en acción con gráficos detalles. La escuadra se estaba enfrentando a una fuerza sustancial de Kroot en el área oriental del duodécimo paralelo cuando los Véspides atacaron. Lo primero que nuestros hermanos de los Ejecutores supieron del asalto fue un agudo chirrido, que una posterior cogi-distribución asoció a la increíblemente veloz vibración de las alas de las criaturas. Los xenos surgieron de la arboleda a toda velocidad, esquivando los estorbos del terreno con obvia facilidad. Aunque los Ejecutores se desplegaron en una impecable formación defensiva, los Véspides les rodeaban por completo, disparándoles sus armas desde todos los ángulos. El contenido del núcleo del sensorium muestra el aire inundado de ceniza e iluminado por arcos de extrañas energías y grandes conos de radiación que atravesaban la jungla. Los árboles se marchitaban y morían en cuestión de segundos y las motas de ceniza del aire brillaban de forma cegadora. La escuadra murió, aunque me alegra decir que no sin cobrarse un alto precio entre los atacantes, matando a varias docenas de ellos. La mayoría de los núcleos de los sensoriums estaban demasiado dañados por la radiación para ser de utilidad, pero uno sobrevivió y permitió descubrir parte del efecto infligido por estas armas. La servoarmadura de los Hermanos de Batalla fue prácticamente inútil, pues la radiación la atravesaba, causando daños impronunciables en el cuerpo de su interior. Las armaduras que recuperamos estaban prácticamente intactas, aunque los contenidos de los sensoriums estuvieran gravemente corrompidos. Los cuerpos recuperados, sin embargo, no lo estaban. Quizás lo peor de todo fue que la radiación causó tales daños que la semilla genética de los Hermanos de Batalla no pudo ser cosechada, debido al riesgo de transmisión de material corrupto. Sin duda, los Véspides pagarán muy caro por esto."
Apéndice del Codiciario Taelon de los Guardianes de la Muerte sobre los Aguijones Alados


Cada Aguijón Alado porta un bláster de neutrones en el que hay insertado un cristal especial recogido de las profundidades de los mares de nubes de Véspid. Esta arma fue diseñada por los ingenieros de la Casta de la Tierra T'au y es capaz de lanzar un letal rayo de radiación de corto alcance. Este bláster traspasa todos los blindajes a excepción de los más robustos y reduce la materia a cenizas.

ArmaduraEditar

La armadura de los Aguijones Alados es de origen T'au y está construida con un material compuesto parecido al de la armadura de la infantería T'au. Se tiene la idea de que los Véspides tienen la capacidad de manufacturar este material en sus propias fábricas y de que en la actualidad lo están produciendo en grandes cantidades. Estas placas blindadas protegen las zonas más importantes del cuerpo, incluyendo los órganos internos y las partes frontales de sus extremidades, y dado que muchas de las naciones Véspides mantienen relaciones laborales con ciertos planetas T'au, suelen llevar las marcas de los Sectores a los que acompañan a la guerra.

NeuroyelmoEditar

Los neuroyelmos que portan los líderes (Himenópteros) parecen facilitar la comunión entre los T'au y esta raza, cuyo cerebro es muy diferente. Mediante su sistema de interfaz, su voluntad se transmite a aquellos bajo el mando de estos Himenópteros, y estos se vuelven capaces de desentrañar su papel correspondiente en el Bien Supremo. Sin la ayuda del Himenóptero que les transmite las órdenes de los T'au, los demás Aguijones Alados tienden a parecer desconcertados e incapaces de coordinar sus acciones con las de sus aliados.

GaleríaEditar

FuentesEditar

  • Codex: Imperio Tau (4ª Edición).
  • Codex: Imperio Tau (6ª Edición).
  • Codex: Imperio Tau (7ª Edición).
  • Deathwatch: Mark of the Xenos (Juego de Rol).