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Xenos3

Símbolo del Ordo Xenos

"La Humanidad nunca ha estado sola entre las estrellas. Siempre ha habido otras razas en el universo. No está en la naturaleza del hombre compartir sus mundos con los alienígenas ni en la suya compartirlos con el hombre. Y así, siempre ha habido conflicto y guerra. Una serie interminable de guerras. Guerras de aniquilación. Guerras de genocidio. Las razas alienígenas son una abominación. Debemos luchas hasta el último aliento; sin dar cuartel ni recibirlo. Incluso los lugares alienígenas deben ser aborrecidos y rechazados. Cualquier rastro debe ser borrado para no contaminarnos con su mancha."
Inquisidor Grunwald, Ordo Xenos


El Ordo Xenos es el Ordo de la Inquisición dedicado a contrarrestar la amenaza de las especies alienígenas. Su Cámara Militante son los Guardianes de la Muerte.

DescripciónEditar

Inquisición ordo xenos mesa de trabajo

Scriptorium de un inquisidor del Ordo Xenos

Los enemigos de los Ordo Xenos poseen toda la desconcertante variedad que una diversidad galáctica de ecosistemas puede proporcionar, desde extraños artefactos y bestiales infestaciones hasta civilizaciones enteras de sofisticación inhumana y malevolencia. Para combatirlos, un inquisidor del Ordo Xenos debe contar con una serie de conocimientos, habilidades y disciplinas igualmente desconcertantes. Debe estar listo para relacionar campos de conocimiento aparentemente desconectados, usar e improvisar armas y defensas contra criaturas cuya tecnología o biología son completamente ajenas al último enemigo al que se enfrentó, o incluso ante cualquier cosa que el Imperio nunca haya encontrado antes. La particular naturaleza de sus enemigos ha llevado al Ordo Xenos a evolucionar de forma distintiva.

La voluntad irrompible de un cazador de demonios no significa ningún tipo de diferencia ante un enemigo cuya naturaleza es biológica, no sobrenatural, mientras que la fe inquebrantable de un cazador de brujas no puede acobardar a un extraterrestre. Incluso el poder cultural y político de los Ordos es de poca utilidad en algún mundo lejano de monstruos inhumanos. Para un inquisidor del Ordo Malleus, derrotar al enemigo es una prueba profunda de fuerza de voluntad personal; para un Inquisidor del Ordo Hereticus, es un ejercicio de rectitud moral y fe. Sin embargo, para un inquisidor del Ordo Xenos, a menudo puede ser un esfuerzo de biología, logística y táctica e incluso ser aplicado en temas esotéricos. Su arsenal son sus habilidades, ingenio y conocimiento más que únicamente su férrea fortaleza.

Función del ordo xenosEditar

"Matar es rezar, nos dicen. Así que revisad la munición y sacad las espadas, amigos mios, porque esta escoria inhumana está a punto de ayudarnos a glorificar al Emperador en Terra. Primera descarga, Fuego!"
Acólito Benguarre Kess, durante la Purga de Perikal.

La palabra Inquisidor tiende a evocar dos imágenes en la imaginación popular de la ciudadanía del Imperio. Por un lado la gran y aterradora encarnación de la despiadada autoridad del Emperador, entronizada sobre una columna de acólitos y soldados mientras las llamas de las piras de ejecución rugen ardientes. También está el ojo silencioso que todo lo ve en las sombras, cuya mirada detecta cada error y marca a los pecadores para su castigo. Al igual que sus colegas, todos los inquisidores del Ordo Xenos deben estar preparados para trabajar de forma tan encubierta o abierta como lo requiera la misión.

La manera favorita del Imperio de saludar a una especie xenos  es a punta de pistola y los inquisidores del Ordo Xenos se encuentran a menudo a la vanguardia de la poderosa maquinaria militar imperial, en una guerra que quizás ellos instigaron o en la que ayudan aportando sus propias habilidades. Cualquier ejército imperial en un frente alienígena puede encontrar como mínimo a un Inquisidor del Ordo Xenos unido al mando de la campaña y si la guerra va en contra de una especie inusual o desconocida, podría incluso hallarse un cónclave completo, con ideas precisas sobre las prioridades y objetivos militares, así como aportando conocimientos y consejos útiles.

Dentro de las fronteras imperiales, el Ordo Xenos toma el control de las constantes purgas y limpiezas de enemigos alienígenas que se infiltran e infestan el Imperio. Uno de los enemigos más infames son los Genestealers, que provocan una contaminación que evoluciona a través de generaciones y pone en peligro la población de planetas enteros. Tales infestaciones son una amenaza mortal porque estos alienígenas trabajan activa y astutamente para ocultarla, diseminarla y defenderla. Una vez que dicha contaminación logra establecerse, el Ordo Xenos estará seguro a la cabeza de la respuesta imperial, organizando y armando las fuerzas no contaminadas del planeta y purgando la amenaza con tanta ferocidad como cualquiera de sus compañeros del Ordo Hereticus.

Otros enemigos menos sofisticados pueden ser igual de perniciosos si no se les combate con la fuerza de las armas. El Ordo Xenos puede encontrarse luchando contra enloquecidos depredadores que corren salvajes sobre un mundo imperial a menos que sean eliminados, o ante plagas o parásitos traídos desde asentamientos fronterizos hasta centros populosos no preparados para combatirlos, o bestias aparentemente no pensantes tomadas o ganadas como trofeos y que son mucho más de lo que parecen.

Confrontaciones como estas son recordatorios de que la llamada de la Inquisición requiere que sus seguidores se adapten a todas las situaciones, adoptando un papel marcial en vez de dedicarse a investigaciones y juicios. Si bien no todos los inquisidores tienen la destreza marcial necesaria para permanecer en primera línea cuando estalla la batalla, cada inquisidor debe asegurarse de que él y sus acólitos puedan ponerse a salvo cuando inevitablemente dicha batalla llegue a ellos.

La última expresión de la guerra en el Ordo Xenos no proviene de sus Inquisidores, sino de la forma posthumana de los Guardianes de la Muerte, el Capítulo secreto formado a partir de las filas del Adeptus Astartes. Los juramentos de fundación de los Guardianes de la Muerte los atan específicamente a luchar contra los xenos y sus guerreros son algunos de los especialistas más letales que la raza humana puede desplegar. Llegan a los Guardianes de la Muerte endurecidos por la experiencia en su propio Capítulo y en sus equipos de eliminación combinan esa experiencia con un poderosos armamento especializado y con el conocimiento combinado de la Inquisición.

A pesar de la insistencia de inquisidores ambiciosos, los Guardianes de la Muerte son aliados de la Inquisición y no sus sirvientes. Tienen sus propias órdenes y juramentos que cumplir, fortalezas propias que guarnecer mientras vigilan posibles incursiones y señores y maestros ante quienes responder y son la última sanción del Ordo Xenos antes de aplicar un Exterminatus, el arma militar más poderosa de la que disponen sus inquisidores. La sombría librea negra de la Guardia de la Muerte al lado de un Inquisidor es un escalofriante signo de la magnitud de la amenaza que ha surgido y de todo lo que está en juego cuando se une la batalla.

Moverse en las sombrasEditar

Inquisicion inquisidora con comerciante piezas xenos

Inquisidora aprehendiendo a un miembro del Comercio sin rostro

Por desgracia no todos los adversarios en la batalla contra el alienígena son extraterrestres. Humanos que por desconocimiento se equivocan o conscientemente actúan contra la ley, proporcionan muchísimo trabajo al Ordo Xenos y ya sea por ignorancia, ilusión o malicia, sus actos deben ser sacados a la luz y detenidos.

El paso en falso más simple es el manejo de artefactos xenos, conocido como el Comercio sin rostro, "el Mercado Vacío" o cualquier otro apodo que intente endulzar la realidad. Ya sea un leal soldado llevándose un extraño recuerdo de un cadáver enemigo, un erudito trayendo a casa una talla proveniente de una ciudad muerta hace tiempo, o un contrabandista escondiendo una caja de incomprensibles dispositivos alienígenas de vuelta de la frontera para vender a ricos coleccionistas, una de las plagas contra las que combate el Ordo Xenos son las infinitas masas ignorantes que se sienten atraídas, en lugar de rechazadas, por las obras de manos inhumanas. Y peor aún, no hay una manera fiable de saber cuál de esos artefactos es una inofensiva baratija o un objeto que puede condenar a un mundo por su mera presencia.

Dicha actividad es normalmente banal y fácil de controlar y los focos de vulnerabilidad se identifican fácilmente. El Ordo Xenos vigila las rutas de navegación y las estaciones de las colonias, tiene ojos en el Departmento Munitorum, en las flotas de capitanes cartistas y en los diversos gremios académicos, comerciales o de agrimensura cuyas actividades podrían exponerlos a las tentaciones. Muchos Inquisidores del Ordo Xenos mantienen redes de espías, informantes y ladrones de datos para asegurarse de que reciben noticias de cualquier cosa sospechosa, mientras que otros prefieren lanzarse sobre sus sospechosos mediante redadas, auditorías y juicios públicos, proporcionando un recordatorio forzoso de las consecuencias de un exceso de familiaridad con los alienígenas.

Más difíciles y peligrosos son aquellos que entienden completamente su crimen y las consecuencias que de ellos se derivan y trabajan activamente para ocultarlo. Los comerciantes que complacen apetitos equivocados mediante artefactos o especímenes extraños obtienen enormes ganancias. Tales ganancias pueden ser tanto en simple riqueza como en influencia y favores de aquellos a quienes se los suministran ya que estos personajes,muy a menudo nobles, no desean que sus ilícitas transacciones salgan a la luz.

Erradicar y destruir este negocio ilegal es una de las tareas más exigentes y peligrosas de los Ordo Xenos. Captar un simple hilo de la operación puede llevar meses o años de trabajo a acólitos encubiertos u otros agentes que ponen en peligro sus vidas al hacerse pasar por ricos compradores o colaboradores sin escrúpulos. Una vez que se conoce el alcance de la operación, los Inquisidores y sus acólitos pueden moverse a la velocidad del rayo para terminar su investigación, utilizando sus propios despiadados operativos y recurriendo normalmente a la flota de batalla del sector y al Adeptus Arbites para asegurar que ninguno de sus objetivos pueda escapar. Una vez que la red ha sido purgada, sus traicioneros agentes han muerto o han confesado sus secretos a los interrogadores de la Inquisición, el inquieto ojo del Ordo Xenos sigue su camino.

Asociación ilegalEditar

Imperio comerciante independiente trato vidente eldar

Trato entre un contrabandista y un eldar

"Askellon es un sector viejo y orgulloso. Tiene una herencia que data de más de diez mil años. Así que espero que puedan apreciar que cuando digo que los Eldar son más viejos y más arrogantes de lo que pueden imaginar, no lo hago a la ligera."
Comerciante Independiente Diana Holte, informando a su séquito antes de recibir un emisario eldar


Más raros, pero más preocupantes para los rectos sirvientes del Ordo Xenos, son los humanos que trafican directamente con extraterrestres. Estos están mucho más alejados pero generalmente son más fáciles de identificar. Hay relativamente pocos lugares en el Imperio donde los alienígenas sintientes interactúen directamente con los humanos fuera de los campos de batalla y la crudeza de la comunicación entre especies significa que en la mayoría de los casos los términos de la transacción serán básicos y obvios, de modo que no hay lugar para malentendidos. El comercio más común es alguna forma de bienes imperiales -materias primas, alimentos, combustible o incluso armas- canjeadas por servicios.

Algunos señores planetarios demasiado confiados piensan que pueden contratar un grupo de caza Kroot o un explorador Eldar para espiar o luchar para ellos, o incluso una multitud de Korzarioz orkos para hacer la guerra por ellos. Otros piensan que pueden salirse con la suya al llevar el músculo xenos a las minas o granjas, especialmente seres cuya biología les permita trabajar más duro y por más tiempo en entornos duros o nocivos para los humanos. Luego están los cobardes que piensan que pueden aislar su zona del espacio de la guerra al aplacar un enclave alienígena cercano con comercio o tributo, o capitanes de naves que sobornan a corsarios extraterrestres para obtener un paso seguro. Todos son responsables ante la atención despiadada del Ordo Xenos.

Sin embargo, la actividad humana más problemática que sea competencia del Ordo Xenos son los cultos xenófilos y sus delirios heréticos. La simple ganancia material no es una excusa para buscar el contacto con el alienígena, pero es una razón que la mayoría de los inquisidores puede entender. Pero no se sabe qué hace que hombres y mujeres temerosos del Emperador se aprovechen de una fantasía inhumana y la eleven por encima de sus semejantes. El Ordo Xenos ha eliminado a cábalas que pensaban que podían seguir oscuras trayectorias interestelares de una raza alienígena en extraños peregrinajes hacia un conocimiento trascendente, células heréticas que habían construido sus propias religiones en torno a un roce fugaz con asaltantes eldar y tribus salvajes que luchaban por la posesión de una cabeza de Necron destrozada que creían que volvería a la vida cuando un profeta elegido la sostuviera.

Iluminando la verdadEditar

La investigación detallada sobre sus enemigos es una de las armas más poderosas para el Ordo Xenos. Estos asuntos pueden variar desde saber cómo modificar una determinada toxina para que sea especialmente mortal para una raza alienígena pero inofensiva para los humanos hasta comprender el ciclo de vida de una bestia xenos que podría delatar su presencia en la bulliciosa colmena donde se ha desvanecido, a saber enfrentar diferentes tribus de incursores extraterrestres uno contra el otro, o incluso a algo tan simple como el punto débil en la anatomía de un enemigo que es especialmente vulnerable a un proyectil sólido. Todo son bazas invaluables cuando hay vidas humanas en juego.

No es inusual o vergonzoso para los inquisidores del Ordo Xenos considerarse a sí mismos tan investigadores como detectives, espías o combatientes. No solo utilizan completamente los formidables poderes de recopilación de inteligencia que ejercen todos los inquisidores, sino que a menudo los sobrepasan. Han patrocinado el establecimiento de estaciones de investigación dedicadas a la observación, la vivisección y la psicometría de especímenes xenos, y expediciones destinadas específicamente a recopilar muestras y datos. Se han fundado completas bibliotecas de datos biológicos y xenoantropológicos, llenas de tratados e informes de campo donde estudian adeptos y sabios en busca de nuevas armas o tácticas. Las ruinas de civilizaciones muertas quedan rutinariamente selladas lejos de miradas indiscretas para que los inquisidores puedan despojarlas de cualquier dato o conocimiento que pueda ayudarlos a condenar a su vez a otras civilizaciones extraterrestres al olvido.

Sin embargo, las investigaciones del Ordo Xenos no son un ejercicio de erudición apacible. Las observaciones sobre cómo pelean y cómo matan los alienígenas deben ser cuidadosamente verificadas para que sean útiles. A su vez, las armas destinadas a matar al extraterrestre deben probarse y probarse antes de poder confiar en que funcionen en las batallas más temidas y críticas.

Existen Inquisidores radicales que estudian a los xenos asociándose con ellos, manteniendo su compañía voluntariamente, adoptando sus formas e incluso convirtiéndose en sus estudiantes. Otros inquisidores condenarían tal laxitud, insistiendo en que dicho proceder solo puede conducir a que se suavice su determinación belicista contra el extraterrestre que y el humano se desvíe hacia la traición contra su propia especie. Tales asuntos son enloquecedoramente intrincados y han abierto profundos cismas entre Inquisidores dentro del mismo Ordo Xenos.

Discrepancias internasEditar

"Mi antiguo maestro tenía un verso en su Libro de Horas que decía que no eres apto para la Inquisición hasta que realmente sabes cómo odiar. Eso es medio correcto. Mientras más sirvo, más pienso que no estamos preparados para la Inquisición hasta que aprendemos cómo odiar a nuestros compañeros Inquisidores."
Inquisidor Myctosa, Ordo Xenos
Inquisicion inquisidor puritano y radical

Inquisidora Puritano e Inquisidor Radical

El espectro ideológico más común a lo largo del cual se alinean los inquisidores "puritanos" y "radicales" es la voluntad de usar los métodos y dispositivos del enemigo contra sí mismo. Algunos inquisidores no encuentran ningún problema en utilizar un arma personalizada por un Jokaero, mientras que otros insisten en que para luchar por la Humanidad, solo deben usarse las armas que los hombres han creado. Muchos podrían encontrar gran diversión al ver a los Orkos destripados por una de sus rebanadoras, pero las mentes más severas solo verían el inicio de un deslizamiento hacia la tolerancia para con el extraterrestre.

El uso de agentes alienígenas vivos (o el Trono lo prohíba, aliados) es un tema aun más oscuro. Interrogar a un extraterrestre capturado no es polémico, como tampoco lo es manipularlos con artimañas o mentiras diseñadas para exponer sus debilidades, hacer que luchen entre sí o guiarlos hacia trampas. Contratar o reclutar a un agente xenos, como se rumorea que hacen algunos radicales, es notablemente más dudoso entre muchos inquisidores, incluso si se realiza con una deliberada planificación para garantizar que el extraterrestre no sobreviva a la misión. En el otro extremo del espectro radical están aquellos que se relacionan con los extraterrestres como iguales, unos pocos infames que admiten e incluso se jactan, de estudiar entre los eldar o vagar junto a manadas de Kroot. Esas personas deben elegir cuidadosamente su compañía cuando regresan con sus compañeros humanos, ya que algunos de sus pares los abatirían con furia tan pronto como sus actos se hicieran públicos.

Si los atípicos extremos del radicalismo presumen tratar a los alienígenas sintientes como iguales, interactuar con ellos en términos no hostiles e incluso renunciar a la preponderancia de la humanidad por derecho de nacimiento en favor de la coexistencia, entonces en el otro extremo, los puritanos más intransigentes del Ordo Xenos, son los que niegan la inocencia de cualquier vida, excepto la que surgió de la Sagrada Terra. ¿Un enemigo malicioso y consciente de la humanidad como un Eldar? ¿La peligrosa amenaza interestelar de un enjambre tiránido? ¿Un depredador peligroso como el Diablo de Catachán? ¿Una bestia doméstica como un grox? ¿Una simple cosecha de Quintarn o incluso las hierbas alienígenas de Chogoris o Attila? Abominación. Plaga. Todo ello.

Es fácil catalogar a estos puritanos tan entusiastas como fanáticos que rechazan dogmáticamente cualquier trato de pensamiento o acción con el alienígena, para que no contamine su núcleo de humanidad. Pero aunque en su mayoría admiten, con diversos grados de elegancia, que existen mayores peligros en la oscuridad y que quizás no sea el momento de aplicar el lanzallamas a la banal suciedad bajo sus pies, si su fanatismo no se controla pueden ser tan peligrosos como el radical más xenófilo. Al Ordo Xenos no le gusta hablar de las masacres, hambrunas terribles o intentos de extinción demente llevados a cabo por puritanos que finalmente cruzaron la línea en el extremo más desbocado e intransigente de su vocación, pero es conocedor que sus miembros no están por encima de ese exceso maníaco por lo que siempre debe estar vigilante.

Los Guardianes de la MuerteEditar

Artículo Principal: Guardianes de la Muerte

Marine deathwatch escuadra

Equipo de Eliminación de los Guardianes de la Muerte

Los Guardianes de la Muerte, la Cámara Militante de el Ordo Xenos, representa una fuerza única y especial de Marines Espaciales cuyos miembros individuales proceden de muchos Capítulos diferentes. Han sido especialmente entrenados por el Ordo Xenos para contrarrestar y vencer a todas y cada una de las especies xenos conocidas. Desde tiempos antiguos existe un acuerdo juramentado entre los Adeptus Astartes y el Ordo Xenos por el que los Capítulos de Marines Espaciales deben proveer de tantos soldados como sea necesario al cuerpo inquisitorial. A los destinados a cumplir con el acuerdo se les exige cumplir un periodo completo de servicio con la Ordo Xenos antes de poder regresar a sus respectivos Capítulos. Tras ser aceptados en las filas de los Guardianes de la Muerte, la Servoarmadura del Marine Espacial se repinta de negro, el brazo izquierdo de la armadura se repinta en plata, y en la hombrera izquierda se coloca la insignia de los Guardianes de la Muerte. Para evitar enfurecer al Espíritu Máquina de la armadura se desplaza la insignia del Capítulo de origen del Marine (situada normalmente sobre la hombrera izquierda) a la hombrera derecha de la armadura.

Los Guardianes de la Muerte operan en Escuadras Tácticas, que reciben el nombre de Equipos de Eliminación. Cada uno de ellos consiste en soldados de diferentes Capítulos. No obstante, no es infrecuente que si existe alguna clase de rivalidad entre los Capítulos de los Marines (el caso de los Lobos Espaciales y los Ángeles Oscuros, por ejemplo), esta rivalidad surja dentro de la escuadra. Cada una de los Equipos de Eliminación está fuertemente armado y es capaz de operar independientemente en ambientes xenos hostiles. Se sabe que han llegado a emplear tecnología xenos contra el enemigo si la situación lo ha exigido. Suelen entrar en batalla bajo el mando de un Capitán, de un Bibliotecario, e incluso de Inquisidores de la Ordo Xenos. Teniendo en cuenta la flexibilidad y fluidez de sus tácticas de despliegue, son capaces de operar e infiltrarse en cualquier entorno, incluidas Naves Colmena Tiránidas.

ArmamentoEditar

Los inquisidores del Ordo Xenos y sus séquitos de acólitos utilizan una plétora de peculiares dispositivos para lograr sus objetivos. Muchos son extremadamente peligrosos, y a menudo bordean la herejía. Estos son algunos de dichos dispositivos.

  • Hoja de energía de Desoleum: Esta hoja es una pequeña pero letal arma de energía que va adherida a una pulsera por lo que se puede ocultar fácilmente y que se carga con un resorte. Es popular entre los líderes de pandillas y asesinos por igual de las subcolmenas de Desoleum.
  • Digiarmas: Imposiblemente avanzadas, las digiarmas de los enigmáticos Jokaeros se deslizan fácilmente sobre los dedos de los usuarios como si fueran anillos y abren fuego con solo presionar un botón o apretar su lateral. Las armas mismas varían inmensamente y nunca parecen quedarse sin munición, una faceta de su diseño que sigue siendo un misterio para el Adeptus Mechanicus.
  • Aguja de fuego: Un diseño común entre asesinos y aquellos que desean discreción, y por lo tanto, muy popular entre la taimada alta sociedad de Mundo de Snope. El arma utiliza un montaje integral colocado en el antebrazo. Al poseer una prodigiosa cadencia de fuego, el arma a menudo acaba con sus reservas de municiones, almacenadas en un cargador bajo el antebrazo, en unos pocos segundos.
  • Escudo ampliado (Diseño Magnus): Conocido por sus exclusivos diseños de campos de fuerza, Cerix Magnus conserva muchas plantillas de antes del acatamiento imperial. El escudo ampliado, diseñado originalmente para proteger a los vehículos del mundo forja, es uno de esos dispositivos, y los inquisidores con fuertes lazos con los tecnomagos de ese planeta a veces obtienen acceso a esta excelente forma de protección.
  • Hoja Fantasma: Tras el acatamiento Imperial, los Magos de Core Theta se encargaron de crear un facsímil de las misteriosas espadas fásicas del Templo de Asesinos Callidus. Nunca fueron capaces de replicar verdaderamente el diseño, y al carecer de un ejemplo para su estudio, el arma final es tan peligrosa para el usuario como para la víctima.
  • Granada de Gravitones: Excepcionalmente raras, las granadas de gravitones a menudo solo las usan las fuerzas de élite del Adeptus Mechanicus o los poderosos inquisidores como último recurso para derrotar tanto a los enemigos con armadura pesada como a sus vehículos.
  • Martillo de Gravitones: Un arma cuerpo a cuerpo a dos manos algo inusual, esta arma es el resultado de la experimentación casi herética en Core Theta para incorporar la tecnología de gravitones en el combate personal. Muchos de estos artefactos se transmiten de Inquisidor a Inquisidor como un rito de ascensión para los Acólitos dentro del Sector Askellon.
  • Cañón de integración (Diseño Theta): Otro de los excéntricos diseños del mundo forja de Core Theta, el cañón usa los principios del armamento graviton, pero con un efecto completamente diferente. Proyecta un orbe pulsante de energía gravítica que golpea al contactar. Un segundo más tarde, el aumento rápido de masa atrae cualquier cosa cercana hacia el centro, aplastándo al objetivo de manera espantosa. 
  • Quillgun (Diseño de Selvanus Binary): Originalmente creada para disparar toxinas adaptadas a amenazas específicas de xenos de Askellon, el arma sería rara y muy útil para Inquisidores y Comerciantes Independientes por igual si no fuera porque debido a un error administrativo Selvanus Binary fabricó este arma en enormes cantidades. La apreciada arma de dardos inunda ahora el comercio sin rostro, donde los proscritos y los contrabandistas usan sus disponibles productos químicos para capturar especímenes valiosos para la venta, esclavitud u otros fines sin escrupulos.
  • Escudo de plata: Revestido con una rara variante de la peculiar sustancia utilizada para tejer la tela de espejo Vouxiana, este elegante escudo posee un acabado de espejo perfecto que desvía los ataques de armas de energía de la misma manera que el espejo refleja la luz. Sus cualidades defensivas fueron descubiertas por accidente, y el estudio al que se ha sometido por parte de muchos tecnosacerdotes askellianos aún no ha revelado cómo lo logra sin la ayuda de ningún tipo de tecnología de campo real. Algunos soldados de la Guardia de Marfil de Vouxis Prime modifican sus escudos para incorporar pequeños braseros con los que iluminar mejor el camino cuando patrullan los interminables túneles bajo la superficie. 
  • Jaula de estasis: Manera rápida y portátil para mantener cautivas criaturas xenos para su estudio posterior. Consagrada durante una de las muchas Guerras de purga askellianas contra una raza alienígena ya olvidada, todavía existen muchos de estos dispositivos en uso por parte de inquisidores del Ordo Xenos, cazarrecompensas de élite y cazadores del comercio sin rostro.

Miembros notablesEditar

Eisenhorn seis

Inquisidor Gregor Eisenhorn

  • Aion Escher, Gran Maestre del Cónclave Damocles.

FuentesEditar

Extraído y traducido de Lexicanum.

  • Dark Heresy: Ascensión (Expansión juego de Rol).
  • Dark Heresy: Enemies Without (Expansión juego de rol).
  • White Dwarf 305 (Edición estadounidense).
  • La Inquisición (Libro de Trasfondo).
  • Inquisitor (Juego de Especialista).
  • Fire and Ice, por Peter Fehervari.
  • Ultramarines (Serie de novelas), por Graham McNeill.
  • Ravenor (Serie de novelas), por Dan Abnett.