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Nork Deddog

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Malborus mascota guardia transparente.png El Sargento Marlborus Deliar defenderá este artículo con sangre, acero y fe, hasta que se quede sin lho. ¡Pulsa sobre su pictocaptura si no quieres ser su próximo "voluntario" para limpiar campos de minas!

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Nork.jpg
"El sargento mayor ma preguntao cual e' mi curro y yo le he dicho: humm... haser lo que me dicen. Ma dicho que soy un genio y ma dao otra medalla. ¡La Guardia Imperial mola!"
Nork Deddog, Ogrete guardaespaldas

Nork Deddog es una leyenda contemporánea, un Ogrete cuyas habilidades de combate son casi tan impresionantes como su desarrollo mental.

Para los estándares Ogretes Nork es un auténtico genio: puede firmar con su nombre (la "N" significa Nork), puede contar hasta cuatro (el pulgar sigue confundiéndole) e incluso hablar utilizando frases cortas. Tales proezas académicas en un miembro de su raza llamaron inevitablemente la atención de los Comisarios, por lo que Nork se vio pronto retirado de primera línea y destinado a operaciones especiales.

Historia Editar

Después de un entrenamiento especializado Nork fue enviado al 2º Regimiento de Catachán, que estaba combatiendo en Balor. Su comandante, el Coronel Greiss, lo adoptó como su guardaespaldas y este le acompañó durante los cuatro años que duró la guerra. Durante este tiempo la visión de Greiss escoltado por Nork fue algo habitual: el escuálido Coronel gritando órdenes mientras las balas rebotaban en la calavera de Nork. El Ogrete le salvó muchas veces la vida al Coronel, siendo la más conocida cuando se llevó al malherido Coronel del desastre de la colina Gamma-Zero, también conocida como Breakback Hill.

La reputación de Nork acerca de su lealtad es incomparable y sus habilidades como guardaespaldas están muy demandadas por todo el sector. Cuando el Kaudillo Orko Ugluk Gitshana y una peña de Meganoblez cargaron sobre la posición de la comandancia de la Guardia Imperial, Nork fue el único que mantuvo la posición junto con el vice-gobernador. Nork dejó seco de un cabezazo al Kaudillo e hizo huir al resto de la peña.

La constitución de Nork ha resultado ser la más apropiada para defender a un oficial del fuego enemigo. Nork lo dará todo por proteger a su superior, llegando a interponerse en la trayectoria del fuego. En Follax IV Nork se abalanzó sobre una granada enemiga, y de no ser por él, el comandante Richep habría muerto despedazado. La explosión quedo ahogada y Nork ni se percató de sus heridas de metralla salvo sentir una pasajera curiosidad.

Nork-miniatura.jpg

Miniatura de 3ª Edición.

Nork ha salvado la vida de más de un centenar de oficiales y en el proceso ha sido de vital importancia para asegurar la victoria en los diferentes escenarios bélicos.

Nork tiene una gran colección de medallas, laureles, regalos personales y citaciones, incluyendo la gorra de Comisario que le regaló el Comisario Aaron Blest y que se convirtió en su emblema durante la guerra de Dimmarnack. No son los emblemas ni los imperdibles lo que llevan a Nork a realizar estas acciones (aunque le llenan de orgullo sus botones brillantes) sino el sentimiento de alegría que le produce luchar junto a un amigo.

Relato OficialEditar

Nork Deddog Ogrete Guardia Imperial 6ª Edición.jpg

Miniatura de 6ª Edición.

La enorme figura se tambaleó hacia donde yacía el delgado y contusionado cuerpo del Coronel Greiss. Por suerte, el anciano Coronel había salido despedido del transporte cuando éste había quedado fuera de control. Ahora, el Chimera tenía el morro clavado en una zanja al lado del camino, y del compartimento de la tripulación salía humo. La fuerza de la explosión había lanzado a Greiss hasta la cuneta, al otro lado de la carretera.

Cuando el enorme Ogrete se inclinó sobre su oficial se dio cuenta de que estaba muy malherido. Durante un momento, miró sus miembros retorcidos y su uniforme ensangrentado, y le dio un par de golpes para asegurarse de que no le estaba gastando una broma. Greiss gimió débilmente.

Nork sintió como una marea de tristeza inundaba su enorme y leal corazón. Greiss era su amigo. Greiss había sido bueno con Nork y le había dejado luchar a su lado. El Ogrete cogió torpemente su cantimplora y rompió el tapón con sus grandes manos mientras la acercaba cuidadosamente a los labios del humano.

Greiss murmuró mientras al agua fría le salpicaba la cara.

- Nork –susurró- deja de intentar ahogarme y trae el botiquín.

- ¡Zí, zeñorr! -gritó Nork, saludando instintivamente con su mano izquierda, después con la derecha y después con ambas.

Nork se puso en pie trastabillando y corrió a zancadas hasta el transporte. Procuró no pisar los cuerpos destrozados de los tripulantes y de la escuadra de mando, sintiendo con curiosidad pasajera el dolor en sus piernas, donde la metralla había atravesado su grueso pellejo numerosas veces. Sin pensárselo dos veces, agarró al Chimera por el guardabarros posterior y empezó a tirar. El pesado vehículo se movió ligeramente. Tiró de nuevo. Se oyó un crujido de metal torturado cuando el transporte se balanceó sobre el blando borde de la zanja y cayó sobre sus orugas.

El Coronel Greiss intentó flexionar las manos. Nada. Intentó levantar la cabeza, pero cuando lo hizo el mundo empezó a dar vueltas y perdió el conocimiento. Lo recuperó momentos después, o minutos, ¿o habían sido horas? Era difícil de decir. Sus oídos todavía resonaban por el estruendo de la explosión. Todo lo que podía oír era el sonido de algo grande y pesado que era lentamente arrastrado sobre una superficie irregular. Su visión parecía disminuir y difuminarse. Entonces se dio cuenta de que Nork estaba de pie, inclinado sobre él, y a su lado el destrozado Chimera. El Ogrete había sacado el transporte blindado de la zanja y lo había arrastrado 6 metros por la carretera.

- Te dije que trajeras el botiquín; no el transporte, Nork –susurró Greiss. Estaba recuperando la sensibilidad de los brazos y las piernas, y lo que sentía no le estaba gustando nada.

- El botiquín está en el transporte, zeñor -contestó el Ogrete.

- Bien pensado, Nork –gruñó el Coronel con los dientes apretados mientras el dolor crecía-. Ahora trae aquí el botiquín.

- ¡Zí, zeñorr! -fue la rápida y sonora respuesta mientras Nork se lanzaba al interior del Chimera. Luego recordó que no había saludado; regresó, saludó dos veces para asegurarse, y empezó a buscar la caja con los suministros médicos del vehículo.

FuentesEditar

Extraído y traducido de Lexicanum Inglés y Wikihammer 40K UK.

  • Codex: Guardia Imperial (Ediciones 2ª, 3ª y 5ª).
  • Warhammer 40,000: CCG (Juego de tablero).

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