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Medusa V

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Mecanicus.png

El Adepto Sabiondus, mascota del Imperio del Hombre, protege este saber; pues es parte del Omnissiah. Pulsa sobre él para aprender más sobre los dominios del Emperador.

El Omnissiah sabe todo, comprende todo. Tus visitas honran al Dios Máquina.

Medusa V
Imperio de la Humanidad
Medusa V Planeta.jpg
Detalles
Segmentum Ultima
Sector Desconocido.
Subsector Desconocido.
Sistema Medusa
Tipo Mundo Muerto anteriormente Mundo Minero
Población Desconocida.

Medusa V fue un Mundo Minero del Imperio de la Humanidad que fue devorado por una Tormenta Disforme surgida del Acelerador de Van Grothe en el 999.M41. Afortunadamente, las fuerzas militares del Imperio pudieron evacuar a toda la población civil superviviente del planeta antes de que fuera consumido. Antes de que se completara la evacuación, el planeta fue el escenario de un terrible conflicto bélico entre el Imperio, las fuerzas del Caos, los Orkos, los Eldars, los Eldars Oscuros, los Necrones, el Imperio Tau y los Tiránidos, conocido en los registros imperiales como la Caída de Medusa V.

HistoriaEditar

La Catapulta del InfiernoEditar

"Presta atención, querido lector, a la siguiente metáfora con la que pretendo ilustrar cómo funciona el viaje por el espacio disforme: es como un arroyo de aguas rápidas. El arroyo representa el espacio disforme, que discurre velozmente por su cauce inmóvil, que es el espacio real. Un cadáver que caiga en el agua río arriba no se moverá con respecto al agua, sino que será transportado por ella hasta quedar embarrado en algún punto de la orilla lejos de donde haya caído."
Los senderos espaciales del Imperio y los peligros de la galaxia, vol. 1, capítulo 1

En la Franja Este del Imperio se encuentra el vibrante fenómeno disforme conocido como el Acelerador de Van Grothe. Se trata de un remolino de reluciente color púrpura de años luz de diámetro que supone la destrucción de todo aquel lo bastante desesperado o imprudente como para penetrar en él sin tomar las precauciones necesarias. No obstante, el Acelerador no carece de utilidad, pues a pesar de los peligros, los observadores del Mechanicus lo consideran muy estable comparado con otros fenómenos parecidos. Por esta razón, el valor que tiene para las Flotas Exploradoras y los Comerciantes Independientes que suelen atravesar esta región es incalculable. Si se atraviesa como es debido puede propulsar a una nave por la Disformidad a través del flujo y el reflujo del éter a una velocidad tal que es capaz de reducir la duración de un viaje en meses o incluso años. Gracias a este efecto secundario y a su peligro inherente, el Acelerador se ha ganado el sobrenombre de "Catapulta del Infierno".

Tras su descubrimiento en el 241.M37, la Armada Imperial y el Adeptus Mechanicus estuvieron de acuerdo en que, si se usaba de la forma adecuada, el Acelerador podía resultarles extremadamente útil. Así pues, se le ordenó al descubridor original de la anomalía de la Disformidad, Carral Van Grothe, que encontrara un planeta habitable cerca que pudiera servir como estación de paso y punto de partida para las naves que quisieran viajar a su través. Tras una larga búsqueda, encontró un Sistema con dos planetas habitables.

Una Flota Exploradora escoltada por una Compañía de Clan del Capítulo de los Manos de Hierro inició el proceso de colonización de ambos planetas y, como fueron los Manos de Hierro quienes comenzaron el exterminio de la población indígena, el Sistema fue bautizado Medusa en honor al mundo natal de tan valerosos Marines Espaciales.

El nacimiento de un mundoEditar

Sistema Medusa.jpg

Sistema Medusa.

Medusa IV era el planeta más grande y más productivo de los dos mundos habitables del sistema, de modo que la Flota Exploradora organizó un desembarco masivo sobre él. Al ser maestros en el arte de la ocupación planetaria, los Exploradores no tardaron en doblegar a Medusa IV bajo el mandato del Emperador. En cuestión de meses se erigieron grandes ciudades parecidas a descomunales aglomeraciones de metal. Unas naves colonizadoras enormes repletas de civiles procedentes de varios Mundos Colmena de todo el Imperio desembarcaron colonos tanto voluntarios como forzosos.

Medusa V, por el contrario, solo se colonizó en parte. Los Manos de Hierro lograron afianzar el control de todo un continente del planeta con su característica eficacia, pero poco después se abortó el proceso de conquista. Una llamada urgente de auxilio obligó al Capítulo a partir para ayudar a sofocar una rebelión y la Flota Exploradora continuó cierto tiempo con su tarea en solitario. Al ya haber establecido regiones mineras muy valiosas se consideró innecesario seguir explorando y colonizando Medusa V, así que el proceso se pospuso de modo indefinido. A pesar de sus ventajas evidentes, su riqueza mineral y su cercanía a la Catapulta del Infierno, el Sistema Medusa tenía un gran defecto. De vez en cuando estallaban graves Tormentas Disformes originadas por el Acelerador que dejaban al Sistema aislado de todo contacto con el exterior, unas veces durante meses, y otras durante años o décadas. En cada una de estas ocasiones, se restablecía el contacto rápidamente en cuanto la tormenta amainaba y el mensaje de los habitantes del planeta era siempre el mismo: todo marcha bien.

Medusa IV se convirtió en un enorme centro de población; los abundantes suministros de comida y el clima moderado contribuyeron a su crecimiento y en muy poco tiempo, decenas de billones de humanos trabajaban duramente en las descomunales Colmenas de su superficie. Medusa V, por el contrario, se quedó prácticamente inerte. Solo contaba con unas pocas ciudades y todas ellas dedicadas en exclusiva a la extracción del valiosísimo iridio y del promethium con el que proveer a las flotas imperiales atracadas en los grandes espaciopuertos situados en órbita. Cientos de naves pasaron por los espaciopuertos de Medusa, desde flotas del Imperio que necesitaban reabastecerse con urgencia a Flotas Exploradoras que trasladaban centros de población enteros de Medusa IV para ser reasignados a otro lugar y Comerciantes Independientes que requerían raciones y combustible para arriesgarse a atravesar la Catapulta del Infierno con tal de propulsarse hacia zonas desconocidas del este. Pese a perder el contacto de vez en cuando con Medusa, nadie dudaba de su valor.

El Cisma de MedusaEditar

"Al viajar por el éter, una tormenta disforme puede llegar a desviar a una nave de su curso o, en el mejor de los casos, a retrasarla. En el peor de los casos, cuando la materia esencial de la disformidad se derrama por la galaxia los efectos pueden ser muchísimo más terroríficos. Siguiendo con la metáfora del volumen 1, sería más o menos como decir que el cadáver pasa por una zona del río plagada de tiburones sanguinarios. Lo más probable es que los mencionados depredadores destripen el cadáver salvajemente, aunque existe la pequeña posibilidad de que este solo se vea retrasado en su viaje (tal vez con algún que otro ligero mordisquito).

"La mejor forma de concebir los efectos de una tormenta disforme en el mundo real es imaginarse que las orillas del río desaparecen, con lo que los tiburones sanguinarios y toda clase de criaturas acuáticas carnívoras quedan libres por la zona para aterrorizar y devorar la población del lugar. El ejemplo se hace más vívido si uno se imagina que los tiburones sanguinarios y sus diversos aliados llevan varios días sin probar bocado y entonces unas fuerzas invisibles les hacen entrar en cólera para luego liberarlos.
"
Los senderos espaciales del Imperio y los peligros de la galaxia, vol. 2, capítulo 6

Desde su colonización, en el Sistema Medusa se han producido multitud de incidentes de poca importancia. Las frecuentes incursiones de los piratas Eldars han perjudicado el transporte de mercancías de la región y el Imperio Tau, al ir ganando confianza y poderío, ha ansiado conquistar el planeta por motivos propios. No obstante, ninguno de estos enemigos ni los muchos otros que han amenazado el dominio del Imperio en ambos planetas, han estado tan peligrosamente cerca de desestabilizar el control del Imperio como el Cisma de Medusa, que causó estragos en el sistema hace doscientos cincuenta años durante un período prolongado de aislamiento provocado por el Acelerador de Van Grothe.

El cisma empezó cuando dos de las Ciudades Colmena más grandes de Medusa IV se declararon independientes del Imperio. Las autoridades planetarias actuaron rápidamente y despacharon tres regimientos de la milicia planetaria para aplastar a los rebeldes y volver a imponer el orden en las ciudades. Se desconoce durante cuánto tiempo llevaba fraguándose la traición en el corazón de aquellos súbditos del Emperador caídos en desgracia, pero la podredumbre que corroía las entrañas de Medusa IV era más profunda y más maligna de lo que nadie pudiera haberse imaginado. Los adoradores de los Poderes Ruinosos, al estar bien armados y ser totalmente fanáticos, se enfrentaron a los regimientos de la milicia planetaria con un alud de disparos y, al enarbolar al viento los estandartes que declaraban su alianza a los Dioses del Caos, revelaron el verdadero motivo del descontento. Los sectarios degenerados y la milicia planetaria combatieron durante semanas en las calles de las grandes colmenas hasta que la situación dio otro giro a peor cuando otras ciudades declararon abiertamente su lealtad al Caos y marcharon a la guerra con vastos ejércitos. Los verdes distritos agrícolas fueron arrasados por los incendios provocados por las fuerzas del Caos y en la oleada de pánico que siguió a los ataques murieron millones de inocentes. Cada mes, más parte de la población fue cayendo en las garras de la locura, como contagiada por una fiebre maníaca, y se alió con los Dioses Oscuros dándole la espalda a la luz del Emperador.

Al cabo de muy poco tiempo, tan solo unas pocas ciudades seguían siendo fieles al Imperio. Al verse abrumadas y en inferioridad numérica, el bando leal envió mensajes astropáticos de auxilio. Las peticiones de ayuda urgente fueron básicamente ignoradas, ya que, mientras las Tormentas Disformes que mantenían el Sistema aislado no amainaran, no podrían recibir ninguna ayuda. Solo Medusa V pudo responder a la llamada y, haciendo gala de una valentía admirable y una lealtad inquebrantable al Emperador, movilizó un ejército improvisado. Al no poseer una fuerza militar propia, la exigua Fuerza de Defensa Planetaria reclutó a los miles de mineros y obreros que se ofrecieron voluntarios para partir de inmediato hacia Medusa IV en cargueros y naves de suministros requisados por el ejército.

La muerte de un planetaEditar

Durante dos años y medio, el ejército improvisado de Medusa V logró impedir que los ciudadanos que seguían siendo fieles al Emperador se vieran totalmente abrumados rechazando un asalto tras otro de las fuerzas del Caos. Sin embargo, al final no pudo lograrse la victoria frente a aquellas condiciones, ni siquiera cuando la Tormenta Disforme se disipó y la Segunda Compañía del Capítulo de los Ultramarines consiguió finalmente acudir en ayuda del planeta. La Santa Inquisición envió varios agentes para evaluar el nivel de la herejía y al final la única solución viable que se encontró fue declarar el planeta Exterminatus.

El Culto Mechanicus y el Adeptus Administratum presionaron a los agentes de la Inquisición encargados de supervisar el cisma para que pospusieran la ejecución de la sentencia el tiempo suficiente como para permitir que los pocos ciudadanos leales que quedaban pudieran ser evacuados. Las previsiones de diezmo y los calendarios de recolonización demostraron el efecto devastador que tendría el dejarlos morir para la industria del Sector, así que la Inquisición les concedió una semana de gracia previa a la ejecución de la sentencia. Se cargó a millones de civiles en los transportes que normalmente se usaban para transportar alimentos y empezó un éxodo en masa de las zonas leales. Mientras los Ultramarines y los guerreros de Medusa V libraban una heroica retirada contra un mar infinito de locura, se evacuó del planeta a todos los inocentes que se pudo.

Ni siquiera los sagrados Astartes pudieron aguantar demasiado tiempo frente a un odio tan descerebrado y una superioridad numérica tan abrumadora. Finalmente, hasta ellos se vieron obligados a retirarse y dejar a los herejes y ciudadanos que quedaban a su cuenta y riesgo.

Una corbeta inquisitorial muy elegante al mando de la Inquisidora Baptiste disparó una única salva de torpedos contra el planeta: una mortífera carga de incineradores atmosféricos. Las cabezas explosivas prendieron fuego a la atmósfera rica en oxígeno del planeta y lo arrasaron todo bajo una abrasadora conflagración que fue aniquilando toda la vida de aquel mundo, transformando el metal en masa fundida y la roca en vidrio a medida que la ardiente sentencia de la Inquisición hacía su destructivo efecto. El planeta ardió con fuerza durante un mes entero y, desde la seguridad de su mundo, los habitantes de Medusa V observaron absortos cómo el planeta vecino se iba consumiendo bajo el fuego purificador. Los ciudadanos leales que habían escapado entonaron plegarias de gratitud al Emperador por haberlos salvado.

Los nuevos residentes de Medusa V llegaron a millones procedentes del planeta en llamas y fueron bienvenidos por los agentes de la Inquisición, que inició un proceso extenso y minucioso de investigación con el fin de extirpar a todos los posibles herejes de entre los refugiados. Miles de ellos fueron conducidos a la pira para garantizar la futura pureza de Medusa V. El Adeptus Mechanicus erigió unas ciudades prefabricadas colosales a toda prisa, vastas estructuras capaces de albergar muchos millones de ciudadanos. Los refugiados fueron conducidos en masa a estas ciudades, que se mantuvieron separadas entre sí como medida para prevenir la herejía. Estas "ciudades de refugiados", unas construcciones lúgubres de metal y piedra, fueron integrándose poco a poco a la sociedad de Medusa V y supusieron una innumerable fuerza de trabajo con la que extraer el mineral de la corteza del planeta. En tan solo unos años, el planeta empezó a producir más combustible, metales y suministros de lo que nunca habría podido imaginarse.

La Caída de Medusa VEditar

"Volviendo a la metáfora descrita en el segundo capítulo del volumen 1, el fenómeno descubierto por Van Grothe es como un tramo increíblemente violento de rápidos que impulsa hacia delante al cadáver a una velocidad hasta el momento inimaginable. Tal y como sabrá todo el que haya navegado por rápidos convencionales, las velocidades que pueden alcanzarse pueden ser infinitamente superiores que en cualquier otra parte del río. Sin embargo, el más mínimo error puede costarle la vida al viajero cuando su embarcación sea hecha trizas contra los mismos peligros que originan la velocidad. El Acelerador recibió este nombre por una buena razón y el coloquialismo "Catapulta del Infierno" es igualmente apropiado."
Los senderos espaciales del Imperio y los peligros de la galaxia, vol. 91, capítulo 63

En los doscientos años posteriores al Cisma, Medusa V ha continuado floreciendo como la vía de acceso al Acelerador de Van Grothe, reabasteciendo a las naves escolta y exportando millones de toneladas de minerales valiosos a la Armada Imperial y al Adeptus Mechanicus.

Únicamente en los últimos años han empezado a precipitarse los acontecimientos, lo que ha puesto en tela de juicio la seguridad de Medusa V. El Acelerador ha comenzado a "hervir", fenómeno que ha dejado atónitos incluso a los más sabios de los eruditos y observadores del Imperio. En un principio, los cambios ocurridos en la Tormenta Disforme no se consideraron preocupantes, pero ahora no cabe duda de que está aumentando de tamaño a una tasa muy alarmante. Existen teorías muy diversas para explicar por qué el Acelerador se está extendiendo. Algunos mineros ignorantes sugieren la posibilidad de que esté tratando de convertirse en un segundo Ojo del Terror.

Los expertos del Ordo Malleus postulan que un hechicero del Caos puede haberle lanzado alguna clase de conjuro maléfico y esté tratando de engullir toda la vida de la galaxia. Para cada razón plausible existen multitud de explicaciones descabelladas pero, a fin de cuentas, todas son irrelevantes. La cuestión es que el Acelerador se está extendiendo por el espacio a una velocidad vertiginosa y todos los puestos avanzados y estaciones de tránsito que toca la tormenta se pierden; todo rastro de vida desaparece por completo. Las naves del Adeptus Mechanicus que están intentando supervisar la tormenta han calculado que, en cuestión de meses, si no semanas, llegará a Medusa V. A pesar de las teorías sobre la tormenta, todo el mundo está de acuerdo en algo: Medusa V va a morir.

Confusión en Medusa VEditar

"Si no fuera por la cosecha de grano madura que se balancea movida por la brisa no habría demasiadas evidencias de que este lugar fue antaño una granja. Unos cuantos cuerpos dispersos y un cúmulo de graneros humeantes; eso es todo lo que queda. Las huellas de multitud de vehículos de combate evidencian el tamaño del ejército que atacó este lugar y la profundidad de las mismas al salir de aquí explica a dónde ha ido toda la maquinaria. Quien fuera que lo hizo se la ha llevado toda, lo que, aparte de la matanza, es el dato más interesante del caso. Ha desaparecido todo: motores tractores, filtros de grano, etc. Todo lo que estuviera hecho de metal de cualquier tipo ha desaparecido. Esos vehículos deben haber ido peligrosamente cargados. No hace falta ser xenólogo para saber quién es el responsable de todo esto, pues no hay muchos seres lo bastante degenerados como para pintarrajear un muro con sangre humana. El Sargento Granth quiere perseguir estas monstruosidades, para así evaluar su capacidad y, de ser posible, tomar represalias, y yo he aprobado este curso de acción. Le ruego permanezca a la espera de futuros informes."
Interrogador Orsene, a las órdenes de la Inquisidora Baptiste

Mientras las fuerzas imperiales presentes en la zona tratan de comprender los entresijos de este fenómeno galáctico tan extravagante y mortífero y planifican la evacuación de Medusa V, se están produciendo otros acontecimientos aún más misteriosos. El descontento general se extiende por la superficie del planeta a la par que la horrible Tormenta Disforme que se aproxima. Varias de las ciudades que contienen los descendientes de los refugiados del Cisma ya se han rebelado abiertamente contra las autoridades planetarias. El Gobernador Soloman, el dirigente del mundo, esperaba que se tratara tan solo de una reacción natural frente a la grave amenaza que se cierne sobre el planeta, pero con cada día que pasa, los informes sobre la rebelión no hacen más que empeorar.

Los Tecnosacerdotes asistentes encargados de las enormes estructuras auspex situadas en los espaciopuertos sobre el planeta han detectado una serie de estallidos astronómicos de energía. El primero se originó en Medusa VII, un planeta desierto y yermo al que nunca se le había prestado atención. Luego se detectó una segunda y tercera lecturas en el propio Medusa V, una en la región deshabitada del hemisferio sur del planeta y otra a las afueras de la Colmena Machavius, el segundo centro de población más grande del planeta. Abundan los rumores acerca de unos invasores alienígenas que están a punto de asediar la ciudad, aunque todo intento de verificarlos ha fracasado hasta el momento.

Tres naves que formaban parte de una Flota Exploradora con rumbo al este fueron atacadas hace poco en circunstancias misteriosas dentro del alcance de los radares de la flota de patrulla de Medusa V. Se enviaron varias fragatas en su ayuda, pero al llegar, las naves de guerra imperiales se encontraron con las naves vacías y flotando a la deriva por el espacio sin rastro de los pasajeros ni de los atacantes.

Y, por si la situación no fuera ya grave de por sí, en los últimos días más de cien colonias agrícolas del margen norte del continente han sido totalmente destruidas víctimas de un torrente de ataques salvajes. Al parecer, toda la maquinaria agrícola ha sido saqueada y los atacantes no han dejado atrás ni siquiera las descomunales máquinas cosechadoras, tan solo ruinas ardientes y cadáveres. Como consecuencia, el resto de granjeros están empezando a abandonar sus colonias por miedo a sufrir ataques parecidos. Todos los días más agriobreros abandonan sus comunidades y la amenaza de padecer una hambruna a nivel planetario parece destinada a hacerse realidad.

Por otro lado, los Marines Espaciales de los Guardianes de la Muerte encargados de eliminar los restos de la Flota Enjambre Kraken han alertado de que una buena parte de la flota ha cambiado de rumbo tras un enfrentamiento titánico contra la Armada Imperial en Lycanis. El Bibliotecario Andreas de los Guardianes de la Muerte ha postulado que el precipitado crecimiento del Acelerador puede estar actuando como una especie de señal luminosa para los Tiránidos y esté atrayendo a tan viles criaturas. Por el momento, los mejores esfuerzos por parte del Ordo Xenos para tratar de desviar el rumbo de los Tiránidos no han tenido ningún éxito y no cabe ninguna duda de que una invasión a gran escala por parte de estos alienígenas devoradores va a sumarse dentro de muy poco a la confusión reinante en Medusa V.

La llamada a las armasEditar

"No serán apenas suficientes. Sean cuales sean las maldades que pretenda hacer el archienemigo debemos detenerlas a toda costa, pero no se engañe, gobernador; este planeta va a morir. Lo único que está por decidir es a cuántos de nosotros arrastrará consigo."
Inquisidora Baptiste al Gobernador Soloman, sobre los refuerzos llegados a Medusa V

Al precipitarse los acontecimientos vertiginosamente hasta quedar prácticamente fuera de control, el Gobernador Soloman pidió ayuda al Almirante del Sector, quien a su vez presentó el problema ante la Inquisición. Los Ordos Sagrados despacharon de inmediato a una célula de Inquisidores para investigar los acontecimientos del planeta. Estos agentes llegaron unas semanas después de la petición de auxilio y se encontraron con que en la Colmena Euriales, la capital de Medusa V, acababa de estallar un guerra civil en la que la guardia personal del Gobernador y el Adeptus Arbites intentaban desesperadamente rechazar a los rebeldes. Grandes masas de la población del planeta, que ya han declarado abiertamente su afiliación a los Dioses del Caos, se han alzado para desafiar al Imperio y el rumor de que las terribles Legiones Traidoras se encuentran al mando de esas tropas llena de desesperación a todos los ciudadanos leales. La Inquisición no ha perdido ni un instante en emitir una llamada de auxilio más amplia antes de que el planeta acabe siendo consumido irrevocablemente por la guerra que ruge en la superficie.

El Capitán Cato Sicarius del Capítulo de los Ultramarines fue el primero en responder a la llamada a las armas y volver a desembarcar en Medusa su poderosa Segunda Compañía. Multitud de otros Capítulos de Marines Espaciales han ofrecido ayuda y han enviado contingentes al planeta. Por su parte, una Cruzada de la Guardia Imperial encabezada por el Gran Mariscal Graf Harazahn de los Primeros Nacidos Vostroyanos sigue acudiendo en masa en estos momentos y se están reclutando regimientos para hacer frente al peligro o reasignándose de otras campañas.

Con cada día que pasa, la Tormenta Disforme del Acelerador de Van Grothe se va acercando más a Medusa. El Gobernador Soloman informa de que las fuerzas del desorden, el Caos y malignos xenos, van haciéndose cada vez más atrevidos y más fuertes hasta obligar a los defensores imperiales a retirarse ante su avance. No cabe duda de que nos encontramos ante los últimos días de Medusa V, pues la Tormenta Disforme acabará por destruir el planeta, si no lo hacen antes el gran número de enemigos del Emperador. No obstante, el Imperio no piensa dejar este mundo imperial a merced de las fuerzas de la oscuridad, pues un solo día de su producción industrial justifica plenamente el sacrificio en vidas humanas.

Las cápsulas y naves de desembarco atraviesan los cielos dejando estelas ardientes tras de sí y todo el planeta se ve envuelto en la mayor guerra que haya visto nunca, en la que se enfrentaron el Imperio de la Humanidad, las fuerzas del Caos, los Orkos del ¡Waaagh! Nazdreg (cuyo Pecio Espacial se había estrellado en el planeta, por lo que saqueaban toda la chatarra posible para repararlo), los Necrones (decididos a aprovechar la Tormenta Disforme para conquistar y esterilizar el Sistema), los Eldars (desesperados por cerrar los portales a la Telaraña), los Eldars Oscuros (atraídos por la angustia planetaria, acudieron en busca de esclavos), los Guerreros del Fuego del Imperio Tau (que buscaban distraer la atención para evitar que los laboratorios subterráneos de la Casta de la Tierra, dedicados al estudio de la Disformidad, fuesen descubiertos mientras analizaban la Tormenta) y los hambrientos Tiránidos (convocados por la presencia de un nuevo tipo de Lictor, la Muerte Silenciosa).

Resultado finalEditar

Tormenta Disforme Medusa V.jpg

La Tormenta Disforme se cierne finalmente sobre Medusa V.

El Imperio de la Humanidad, incluyendo tanto a los Marines Espaciales como a la Guardia Imperial, fueron los vencedores supremos de la Caída de Medusa V. Aunque el planeta en sí no pudo ser salvado de su destrucción final por la expansión de la Tormenta Disforme del Acelerador de Van Grothe, gran parte de la población civil de Medusa V pudo ser evacuada con éxito del planeta. Además de esto, muchos de los lugares sagrados de Medusa V fueron defendidos hasta el amargo final, y el plan del Hechicero del Caos Ygethmor para usar el conflicto para alimentar su propia ascensión a Príncipe Demonio con Medusa V como su Mundo Demoníaco fue desbaratado. Semejante victoria tuvo un coste altísimo, ya que muchos Guardias Imperiales y Marines Espaciales, dirigidos por el Gran Mariscal Graf Harazahn, eligieron quedarse en el planeta hasta el fin para negar a los enemigos del Imperio que se hicieran con nada de valor hasta que todo fue arrastrado por las caóticas mareas del Inmaterium.

Zonas de guerraEditar

Mapa Euriales planeta medusa V wikihammer.jpg

Mapa de la zona de guerra Euriales y adyacentes.

El único continente habitado de Medusa V, al igual que otras tres zonas deshabitadas fue dividido en diversas zonas de guerra por los defensores imperiales. Este es un breve resumen de las características de cada una:

  • Zona de guerra Armida - Armida contenía el vasto Mar de Armida y las marismas de manglares que podían encontrarse a lo largo de su litoral meridional, así como un cráter gigantesco (conocido como el Ojo del Emperador), la Colmena Stheno y la Ira de Baptiste, una región de absoluta devastación creada por orden de la Inquisidora Baptiste para derrotar a una incursión demoníaca.
  • Zona de guerra Articus - Articus era, como su nombre sugería, un desierto ártico helado en la región septentrional del continente habitado de Medusa V. Contenía la Meseta de Articus, una gran área abierta de glaciares, tres Colmenas (Alecto, Amphion y Zethus) y una meseta volcánica llamada la Separación por los cartógrafos originales del planeta, debido a que rodeaba la Colmena Alecto separándola del resto de altiplanos sub-árticos.
  • Zona de guerra Edethor - Edethor era una región sin Colmenas, pero contenía el complejo Sybilla Tertius de las Fuerzas de Defensa Planetaria y una cordillera conocida como la Boca de Edethor. También englobaba cerca de la mitad de las Canteras de Geryon, que atravesaban toda la región.
  • Zona de guerra Euriales - Euriales era la región central del único continente habitado de Medusa V, y el bastión del control imperial sobre el planeta. Allí se encontraban la gigantesca Colmena Euriales y la Penitenciaría Vigilus del oeste, un enorme complejo penal construido para alojar a los criminales de Medusa V. También estaban allí el Monte Erinyes y la mitad sur de la Cuna de Megaera, así como un gran cañón conocido como la Cicatriz de Guilliman, que recorría un eje norte-sur a través de toda la región. La Colmena Euriales era la capital del planeta y poseía una población aproximada de 1.300 millones de ciudadanos. Cuando comenzó el conflicto, la Colmena estaba en rebelión contra el Imperio y había sufrido una fuerte infiltración de Cultistas del Caos. Fue clasificada por el alto mando imperial del planeta como un objetivo crítico a recuperar y defender contra todos los enemigos a cualquier coste hasta que se pudiera completar la evacuación de los civiles Leales.
  • Zona de guerra Hydra - Hydra era una gran área de Medusa V caracterizada por una amplia franja de minas a cielo abierto de iridio conocidas como las Canteras de Geryon, así como el Espinazo de Raffaeleo, una alta meseta montañosa que se alzaba sobre los Desiertos de Ceniza de la región, y dos instalaciones militares del gobierno planetario: Colmillo de la Hidra en el curso alto del río Lethid y Sybilla Primus. También existía un volcán sin nombre.
  • Zona de guerra Perseus - Perseus era la zona de guerra más grande de Medusa V, pero contenía muy pocos objetivos de interés estratégico. Una gran Colmena llamada Perseus dominaba una región conocida como las Arenas Arrasadas, y al noroeste había un gran cráter que penetraba en la corteza del planeta llamado El Agujero, dejando poco a la imaginación. La mayor parte del curso del río Lethid fluía a través de la zona de guerra Perseus y la abandonaba por el Barranco de la Gorgona, una zona de dunas desérticas que llegaba hasta el Mar de Huesos. También incluía la Isla de Johannes, donde se encontraba La Misión, un enorme conglomerado de refinerías de promethium. Cuatro largas plataformas artificiales de ceramita formaban un puente entre la isla y el continente. La zona de guerra Perseus tenía una población de unos 120 millones de habitantes, y permanecía leal al Imperio al principio del conflicto, lo que hizo que el alto mando imperial la clasificase como un objetivo estratégico crítico que no podía permitirse que cayese en manos de los enemigos del Emperador hasta que se pudiera evacuar a todos sus ciudadanos.
  • Zona de guerra Telosa - Telosa era un vasto desierto con varias instalaciones imperiales importantes, incluyendo dos Colmenas (Machavius y Megaera) y el Espaciopuerto Deimos. Al norte había un área conocida como las Estepas Telosianas, una región inmensa de estepas prácticamente baldías, y al sur, la mitad norte de la Cuna de Megaera, la región más fértil que rodeaba la Colmena homónima. El Espaciopuerto Deimos es un Espaciopuerto clase Marte III con una población oficial de dos millones de habitantes. Quedó consumido por revueltas menores durante el conflicto, y fue considerado un objetivo crítico por todas las facciones enfrentadas por el control del planeta debido a que era el único lugar donde podían desembarcar grandes cantidades de refuerzos para apoyar a las tropas que ya luchaban en el planeta.
  • Zona de guerra Tisiphone - Tisiphone era una región montañosa con una Colmena bautizada con el mismo nombre y una cordillera llamada Cresta de Charybdis. También era la zona del planeta en la que el Pezio del Kaudillo Orko Nazdreg se estrelló, dejando una larga cicatriz en la ladera. Tisiphone era el principal granero del planeta, y había una gran cantidad de explotaciones agrícolas allí. Fueron atacadas muchas veces por los Orkos tras su llegada, provocando que los habitantes de la región huyesen y dañando la crucial producción agrícola del planeta, lo que generó carestía de alimentos en las Colmenas de Medusa V.
  • Zona de guerra Verdia - Verdia era una región montañosa sin Colmenas pero que tenía dos puntos estratégicamente importantes: el Monasterio de Madrigales de la Eclesiarquía en lo alto del Monte Omphalos (donde se encontraba el potente Coro Astropático que servía como el principal método de comunicación interestelar del planeta) y Sybilla Secundus, un complejo vallado usado por las FDP de Medusa V. El monasterio, que era más bien una pequeña ciudad dedicada al Culto Imperial, tenía una población de 90.000 habitantes que permanecieron leales al Imperio y fue un objetivo crítico a lo largo de la guerra, aunque debe hacerse notar que había una grave amenaza de invasión demoníaca en el monasterio debido a la alta concentración de psíquicos. Se asignó personal de la Ordo Malleus para defender la plaza y prevenir una intrusión demoníaca que causase la caída de toda la zona al Caos.
  • Zona Occidental - Esta zona contiene un área de desierto conocida como la Zona Muerta, que era empleada como terreno de prueba de armas por las FDP, y el Terreno de Pruebas de Munición Gholus, responsable de la creación de la Zona Muerta.
  • Zona Nororiental - Esta región era muy montañosa, ya que estaba dominada por la vasta cordillera de las Montañas de Ferrus (probablemente en honor del Primarca Ferrus Manus de los Manos de Hierro, los cuales apoyaron el proceso de colonización de Medusa V).
  • Zona Sudoriental - Esta área era prácticamente un desierto, englobando el Desierto de Mortise y las Llanuras Salinas.
  • Mar de Huesos - El Mar de Huesos era una gran extensión de agua que cubría gran parte de la superficie del planeta y que recorría el borde meridional del principal continente y rodeaba la Isla de Johannes.

FuentesEditar

Extraído y traducido parcialmente de Wikihammer 40K UK.

  • La Caída de Medusa V (Folleto).

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