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Laer

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Guerrero Laer

Los Laer eran una especie xenos reptiliana no humanoide, nativa del mundo de Laeran, que adoraba al Dios del Caos Slaanesh. Fueron descubiertos por la Legión Astartes de los Hijos del Emperador durante la Gran Cruzada, a principios del M31. Al igual que los propios Hijos del Emperador, los Laer valoraban la perfección en todas las facetas de la vida. Empleando manipulación genética y química desde el nacimiento, cada uno de los Laer era adaptado al máximo a su función cultural, ya fuera un obrero, un soldado, un diplomático o incluso un artista. El Primarca Fulgrim rechazó cualquier tipo de cooperación con los alienígenas, pues la doctrina imperial proclamaba que solo la Humanidad es perfecta. Que una raza alienígena osase comparar sus ideales con los de la Humanidad era una blasfemia en toda regla, y no merecía menos que la aniquilación. En una sangrienta y brutal campaña luchada en Laeran, los Hijos del Emperador exterminaron por completo a la raza Laer, aunque a un alto coste, pues la exposición de la Legión a la corrupción de los Laer acabó por llevarles a su caída y transformación en los más viles sirvientes del Príncipe del Placer.

Anatomía y fisiologíaEditar

Los Laer podían variar muchísimo de aspecto. Estaban diseñados a medida para cada escenario de combate particular. Durante la campaña xenocida llevada a cabo por los Hijos del Emperador en Laeran se vieron adaptaciones aladas, acuáticas, etc. A menudo eran altos y sinuosos, con una mitad inferior serpentina común a toda la especie, y musculosos tóraxes envueltos en armaduras plateadas, de los que surgían dos pares de extremidades. Los brazos superiores portaban largas Espadas de Energía envueltas en relámpagos, mientras que los inferiores llevaban chasqueantes guanteletes que disparaban letales rayos de energía verde. Sus cabezas eran insectoides y bulbosas, con ojos brillantes y facetados y prominentes mandíbulas que producían un áspero chirrido cuando atacaban.

En su deseo de mejorar la perfección física de los Astartes de la III Legión, el Apotecario Jefe Fabius utilizó los avanzados conocimientos de ingeniería genética que había obtenido de los cadáveres de los Laer para, con el permiso del Primarca Fulgrim, desarrollar una serie de órganos de semilla genética modificada. Estos órganos acabaron por ser implantados en todos los Astartes que siguieron al Fénix en su rebelión contra el Emperador. Estos primeros experimentos genéticos llevarían a la creación de los primeros Marines Ruidosos y de otros tipos de Marines Espaciales del Caos mutantes.

HistoriaEditar

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Poco después de comenzar a participar por su propia cuenta en la Gran Cruzada, la 28ª Flota Expedicionaria de la Legión de los Hijos del Emperador encontró una serpentina raza xenos hasta entonces desconocida que se llamaba a sí misma Laer. El análisis de los exploradores y enviados capturados mostró que los Laer se concentraban en torno a un único Sistema y en un único planeta de este, un Mundo Oceánico llamado Laeran pero codificado oficialmente como Veintiocho-Tres. En cualquier caso, los Laer tenían potencial para ser un enemigo poderoso. Al igual que los propios Hijos del Emperador, los Laer valoraban la perfección en todas las facetas de la vida. Empleando manipulación genética y química desde el nacimiento, cada uno de los Laer era adaptado al máximo a su función cultural, ya fuera un obrero, un soldado, un diplomático o incluso un artista. Los observadores del Adeptus Administratum llegaron incluso a plantearse convertirlos en un protectorado del Imperio, pues conquistar a una raza tan eficiente podía ser una empresa larga y costosa. Fulgrim rechazó cualquier idea de cooperación. Solo la Humanidad era perfecta, afirmó. Que una raza alienígena osase comparar sus ideales con los de la Humanidad era una blasfemia en toda regla, y no merecía menos que la aniquilación. Ordenó a sus Lords Comandantes que atacasen de inmediato, y comenzó una guerra que el Consejo de Terra había predicho que duraría varias décadas.

Fulgrim escuchó esta predicción, y negó con la cabeza. En un mes, prometió, el Imperio gobernaría Laeran. Los Hijos del Emperador, en conjunción con los Regimientos de Palatinos Architas del Lord Comandante Thaddeus Fayle del Ejército Imperial, atacaron a los Laer en el espacio, en la superficie de su mundo natal, bajo sus océanos y sobre los cascos de sus plataformas orbitales.

El mismo Laeran era un mundo notorio, en el que los serpentinos Laer habían usado tecnología antigravitatoria para hacer flotar inmensas plataformas de coral por encima del océano global de su planeta. Era en estas plataformas donde habían elegido vivir después de que un calentamiento planetario hundiese todos los continentes de Laeran bajo las olas. En todas partes los Astartes se enfrentaban a enemigos adaptados a sus condiciones mediante mejoras genéticas y químicas: naves de guerra conectadas a las mentes de sus tripulaciones por medio de la cibernética, guerreros anfibios que respiraban bajo el agua con branquias, exploradores capaces de moverse tan rápido como un Land Speeder, tiradores con una vista tan aguda que les permitía disparar a Marines Espaciales concretos a millas de distancia, etc. Las bajas de ambos bandos fueron tremendas, y se estima que si no hubiera sido por la habilidad de los Apotecarios de la III Legión, más de la mitad de los guerreros habrían muerto por las heridas.

Los Laer nunca se rindieron: sus últimos guerreros murieron luchando en las ruinas de su capital para proteger su templo central dedicado a la adoración al Dios del Caos Slaanesh. Un mes después de comenzar el ataque, Fulgrim plantó un estandarte bordado con el Aquila Imperial sobre los últimos cadáveres Laer, dejándola como la única cosa inmaculada de Laer. Más de setecientos de sus hombres habían muerto, y seis veces ese número estaban heridos, pero Fulgrim creía que había cumplido con su promesa al Consejo de Terra. La Humanidad había demostrado ser más poderosa que los guerreros alienígenas más habilidosos jamás encontrados. Por supuesto, la conquista de los Laer representó el principio de la condenación de Fulgrim y de casi toda la III Legión, pues tanto ellos como los Rememoradores civiles entraron en el templo de los Laer y quedaron corrompidos sin saberlo por el toque de Slaanesh. No obstante, desde hace ya diez mil años el Sistema Laeran acoge tres ciudades imperiales y una docena de colonias mineras, y hace mucho que desapareció todo rastro de sus antiguos gobernantes xenos y de su corrupción.

FuentesEditar

Extraído y traducido de Wikihammer 40K UK.

  • Index Astartes I.
  • White Dwarf Nº 250 (Edición estadounidense).

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