Fandom

Wikihammer 40k

Kaldor Draigo

7.592páginas en
el wiki}}
Crear una página
Comentarios5 Share

¡Interferencia de bloqueo de anuncios detectada!


Wikia es un sitio libre de uso que hace dinero de la publicidad. Contamos con una experiencia modificada para los visitantes que utilizan el bloqueo de anuncios

Wikia no es accesible si se han hecho aún más modificaciones. Si se quita el bloqueador de anuncios personalizado, la página cargará como se esperaba.

Bulldog.png El Sargento Guillermito, mascota de los Marines Espaciales, tiene el honor de patrocinar este espacio por orden del Capellán Cassius de los Ultramarines. ¡Pulsa sobre él y te acompañará a una Cruzada épica!

¡Lee más! ¡Sin piedad, sin remordimientos, sin miedo!

372px-KaldorDraigo01.jpg

Kaldor Draigo

Kaldor Draigo es el Supremo Gran Maestre del Capítulo de Marines Espaciales de los Caballeros Grises y un guerrero incalculable; portador de la Voluntad del Emperador hasta en lo más profundo de la Disformidad. Perdido en el Reino del Caos en el interior de la Disformidad durante al menos el último siglo estándar, en algunas ocasiones ha sido capaz de regresar al espacio real para lucha junto a sus Hermanos de Batalla de los Caballeros Grises durante peligrosas incursiones demoníacas. Pero un día cuando su Capítulo y los defensores del Imperio de la Humanidad conozcan su hora más oscura, regresará al reino mortal de forma permanente para liderarlos hacia la victoria.

Como Hermano de Batalla recién ordenado, desterró al Príncipe Demonio M'kar el Renacido y fue ascendiendo filas hasta convertirse en el Gran Maestre del Capítulo. Pero incluso después de su batalla contra M'kar, Draigo ha sido maldecido a una vida en la Disformidad, condenado a vagar por el Reino del Caos. Resulta dificil imaginar la fortaleza mental necesaria para soportar este tipo de existencia, pero el caso es que Draigo lo consigue.

HistoriaEditar

La historia de Kaldor Draigo empezó durante la incursión de Demonios en el mundo Imperial de Acralem en 799.M41. El Príncipe Demonio M'Kar el Renacido y su ejército de Demonios de la Disformidad habían invadido el planeta, e infectaron no solo Acralem, sino todo el Sector Vidar del que formaba parte. Contra tal terrible desafío demoníaco tan solo los Caballeros Grises pudieron defender al Imperio de forma efectiva. Reunidos por 9 Regimientos de la Guardia Imperial y las Compañías de Marines Espaciales sacados de los Capítulos de Caballeros Astrales y los Desgarradores de Carne, la 3ª Hermandad de los Caballeros Grises vino al rescate de Acralem con Draigo entre sus filas.

Miniatura marines Kaldor Draigo detalle.jpg

Lord Kaldor Draigo

Si no hubieran estado presentes los Caballeros Grises, hay poca duda que Acralem hubiera caído ante la horda de Demonios. La ola fue solo contrarrestada cuando los Caballeros Grises lanzaron un ataque inesperado contra la fortaleza de Disformidad del Príncipe Demonio M'kar. Fue en esta terrible batalla en la que, por primera vez, Draigo se dio a conocer cuando él mismo le asestó el golpe de muerte a M'kar. Sin su líder, los Demonios que habían invadido Acralem fueron expulsados a la Disformidad. Aunque el Príncipe Demonio que aún mantuvo su presencia en el espacio real por tiempo suficiente como para lanzar una terrible maldición sobre Draigo:

¨La victoria es tuya en este día mortal, pero ten por sabido que si pones un pie en este mundo de nuevo, tú y aquellos que te sigan caminarán con la condenación durante diez milenios".

Kaldor draigo.jpg

Lord Kaldor Draigo

Por su parte en la victoria en Acralem, Draigo fue ascendido al rango de Justicar -la primera de tales ascensiones entre los Caballeros Grises. Durante más de 200 años Terranos, Draigo sirvió a su Capítulo y al Emperador con distinción infalible. Ganó honores inigualados por ningún Caballero Gris con anterioridad, salvo quizás el mismo Janus, uno de los fundadores del Capítulo cuyas hazañas ayudaron a reformar el Imperio durante los tiempos oscuros de la Herejía de Horus. Draigo se alzó al final para convertirse en el Supremo Gran Maestre de los Caballeros Grises en el 901.M41, posterior a la muerte del anterior señor del Capítulo a las manos del Primarca Demonio Mortarion. El primer acto de Draigo como nuevo Supremo Gran Maestre fue grabar el nombre de su predecesor sobre el corazón enfermizo de Mortarion, un insulto que el Primarca de la Guardia de la Muerte ha jurado vengar.

Doscientos años Terranos desde el día que Draigo había derrotado a M'kar en Acralem, una señal de angustia astropática traía terribles noticias a Titán de que Acralem había sido invadida por los demonios de nuevo. Una vez se tuvo conocimiento de esto, Draigo supo sin duda que M'kar había renacido, y que esto era el intento del Príncipe Demonio de llevar a cabo la maldición que había lanzado sobre él. Draigo prohibió a sus camaradas Caballeros Grises ir a Acalem, ya que caerían presa del destino que él esperaba y que debía cargar en solitario. Sus Hermanos de Batalla a pesar de su desacuerdo con la última orden de su señor, ninguno desobedeció. Draigo entonces viajo a Acralem solo para encontrar su destino. Él hablo poco a los defensores del Imperio ya asentados en el planeta, pues su triste propósito era claro tal y como de nuevo pisaba los campo de batalla de la memoria que ahora estaba inundada de sangre fresca. Durante el asedio al Castillo Gorseth Draigo liberó la potente llama psíquica que diezmó a los demonios y a los Zombies de Plaga, y destruyó a la decadente abominación de Nurgle que había liderado el asalto. En el Valle de Trebarin, Draigo aseguró la retaguardia Imperial solo en la parte más estrecha del paso, y mantuvo a ralla a la horda demoníaca mientras se retiraba el 922º Regimiento de las Tropas de Choque de Cadia. Los supervivientes de la batalla recordaban que era Draigo quien había salvaguardado el paso durante dos días, y nunca se retiró o se cansó.

Draigo 2 Wikihammer 40K.jpg

La segunda confrontación entre Draigo y M'kar tomo lugar en la cima del Pico de Sombra, frente a la Fisura de Disformidad por la que el Príncipe Demonio extraía su impío poder. Así como la Guardia Imperail luchó contra las horripilantes hordas demoníacas, Draigo buscó a su antiguo enemigo, porque sabía que la muerte de M'kar conllevaría una vez más el final de los planes demoníacos de conquista sobre sus antiguos maestros, tal como ocurrió dos siglos atrás. En el borde de la fisura donde luchaban se veía al Príncipe Demonio lanzando maldiciones e insultos contra Draigo, pero sus palabras y brujerías no tenían efecto sobre el alma pura del Caballero Gris. De nuevo, Draigo convocó la llama psíquica santificadora del Emperador, pero a pesar de eso M'kar se reía mientras se chamuscaba su carne, y Draigo no pudo dar paz a su inmortal adversario para siempre. La espada de M'kar, Llama de Disformidad, brilló con la oscuridad y liberó un terrible que impactó gravemente en el arma de Draigo, partiendo por la mitad de punta a punta a la Espada Némesis del Caballero Gris y haciendo que éste hincara su rodilla. M'kar gritaba en voz alta ante su victoria, y se preparó para asestar el golpe de muerte con su espada corrupta.

Lord Kaldor Draigo Caballeros Grises.jpg

Pero Draigo no estaba aún derrotado. Rugiendo con un grito de batalla propio, se alzó y, con ambas manos lanzó los restos sesgados de su espada al corazón de M'kar. Con ese golpe, Draigo liberó a Acralem de su condenación por segunda vez. Como la muerte reclamaba el cuerpo de M'kar, también lo hacía la Disformidad que se había convocado. Las energías de la fisura succionaron de forma rápida a los aullantes demonios de su ejército, incapaces de mantener un ancla en el espacio real sin la fuerza de la fisura, desvanecida en la nada. Pero, antes de que el portal se cerrara por completo, con su últimas fuerzas, M'kar lanzó sus garras contra la garganta de Draigo y se llevó al Caballero Gris al interior de la fisura. A pesar de eso, la vida de Kaldor Draigo no terminó ese día pues sobrevivió al pasaje de la Disformidad y al Reino del Caos. Hombres inferiores se hubieran vuelto locos al llegar a los dominios de los Dioses del Caos, donde la misma realidad ha sido corrompida por los instrumentos de condenación. A pesar de eso la mente de Draigo se ha endurecido ante las seducciones del Caos y ha resistido largamente en este reino donde ningún otro mortal podría conseguirlo.

Kaldor draigo 2.jpg

Lord Kaldor Draigo

Durante un tiempo desconocido Draigo vagó por los rincones aterradores del Reino del Caos. En su camino estaban esparcidos demonios de todo tipo de tamaños y formas, quienes buscaban matarlo o seducirle a la oscuridad, pero Draigo salió victorioso de todos. En la cima de las Cascadas de Sangre, donde los flujos sanguíneos de los campeones caídos de Khorne se vierten en un abismo sin fin, Draigo dio muerte al gran Devorador de Almas Kar'voth. Con el fuego plateado del Emperador extinguió la marca demoníaca de la gigantesca hacha del Demonio Mayor y utilizó los restos fundidos para reforjar su propia Espada de Energía Némesis, que se había roto en su combate final contra M'Kar el Renacido en Acralem. Liberó su poder psíquico de nuevo entre las junglas putrefactas en el dominio jardín de Nurgle, y durante un largo tiempo después los vientos del Reino del Caos llevaron la peste a carbón producida por haberse quemado la vegetación demoníaca. En un viaje a través de los Prados Susurrantes, seis hermanas demoníacas, las siervas elegidas de Slaanesh conocidas como Diablillas, buscaron tentar a Draigo con promesas de gloria, poder y toda miríada de riquezas ansiadas por la ambición mortal. A pesar de sus tentaciones no pudieron arraigarse en su alma incorruptible, e hizo huir a las Diablillas entre los campos de alabastro del dominio del Principe de Placer. A las puertas de la Ciudad Inevitable, el Señor de la Transformación M'kachen le ofreció a Draigo un camino de vuelta a casa, pero Draigo no aceptaría ningún pacto hecho con un agente demoníaco del Maestro de la Brujería. Como respuesta, el Caballero Gris derrumbó los muros de la ciudad y dejó al Gran Demonio con forma de pájaro de Tzeentch sepultado entre sus ruinas.

Los demonios no siguieron dandole caza allí por donde pasaba Draigo después de que estuviera atrapado durante un largo periodo de tiempo en el Reino del Caos. El Caballero Gris les había probado una y otra vez su completa resistencia a la corrupción del Caos y había dejado como muestra unos cuantos millares de demonios destruidos en su despertar por lo que solo los más locos seguidores de Khorne continuaron buscándolo para luchar en combate. Que algo pudiera existir en el Reino del Caos que fuera completamente inmune a la voluntad de los Dioses del Caos era una nueva situación imposible en un dominio definido por lo imposible. Mientras los Dioses Oscuros no pudieron destruir ni corromper a Draigo, tampoco pudo el Caballero Gris ganar ninguna victoria importante contra el poder del Caos en el interior del dominio definido por sus energías anárquicas. Todos los demonios que Draigo mató siempre eran renacidos en nuevos cuerpos, la jungla demoníaca de Nurgle de hongos y plantas putrefactas regresaba de sus cenizas por capricho preocupado del Señor de la Plaga, incluso los muros derruidos de la Ciudad Inevitable fueron restaurados de forma eventual por sí mismos, de bloque derruido a bloque derruido.

Draigo Wikihammer 40K.jpg

En la Disformidad

A pesar de eso Draigo obtendría otra oportunidad de regresar al espacio real. Cuando el Hereje conocido como el Profeta de Jostero forjó una alianza con el Demonio N'kari exportó una porción del Reino del Caos en el mundo mortal, y Draigo se encontró forzado a moverse allí también. Draigo se reunió de forma breve con su Capítulo, ya que una Hermandad de los Caballeros Grises había llegado a Jostero a combatir el desafío de N'kari. Draigo había permanecido alejado en el tiempo tanto como en el espacio durante su peregrinación por la Disformidad, por lo que no reconocía a ninguno de esos guererros, aunque ellos le nombraban como su Hermano de Batalla, y así lucharon codo con codo hasta que el loco Profeta de Jostero fue derrotado y sus aliados demoníacos se desvanecieron del reino mortal. Desafortunádamente, la victoria de Draigo probó ser vacía ya que cuando el portal de Disformidad fue cerrado, el Caballero Gris se encontró de nuevo siendo succionado a través de la fisura y atrapado de nuevo en el Reino del Caos, tal como la maldición de M'kar requería. Había ayudado a proteger el mundo de Jostero, pero su propia salvación aún continuaba más allá de sus posibilidades. Este desenlace se ha repetido de forma continua desde entonces: Draigo camina por el Reino del Caos durante indeterminados períodos de tiempo, algunas veces regresando al espacio real durante breves lapsus de tiempo antes de ser atrapado de nuevo en la Disformidad después de obtener una victoria para la Humanidad. Es difícil imaginar la fortaleza de mente, cuerpo y alma que le permite a Kaldor Draigo aguantar tantas dificultades y esperanzas truncadas año tras año, aunque nunca se ha rendido ni su espíritu se ha roto. Camina por el Reino del Caos hasta estos días, y nunca terminará su guerra eterna contra los Poderes Ruinosos mientras su aliento permanezca en su cuerpo. Pero los Caballeros Grises conocen una cosa: Un día, cuando su Capítulo y los defensores del Imperio de los Hombres más le necesiten, Kaldor Draigo regresará al reino de los mortales.

Armamento y EquipoEditar

Lord Kaldor Draigo va equipado con una Armadura de Exterminador de los Caballeros Grises. Está armado con un Bólter de asalto, un Escudo de Tormenta, Granadas de fragmentación, Granadas perforantes y Granadas antipsíquicos. Su arma principal, es una Espada de Energía Némesis llamada Espada Titán, la cual tiene su filo forjado por maestros armeros, y reforjada con el arma purificada de un gran demonio. Es un arma extremadamente poderosa contra demonios, capaz de herir gravemente incluso a los más poderosos Grandes Demonios y Príncipes Demonio de los Dioses Oscuros.

FuentesEditar

  • Codex: Caballeros Grises (5ª Edición).

Spotlights de otros wikis

Wiki al azar