Fandom

Wikihammer 40k

Huron Blackheart

7.594páginas en
el wiki}}
Crear una página
Comentarios0 Compartir

¡Interferencia de bloqueo de anuncios detectada!


Wikia es un sitio libre de uso que hace dinero de la publicidad. Contamos con una experiencia modificada para los visitantes que utilizan el bloqueo de anuncios

Wikia no es accesible si se han hecho aún más modificaciones. Si se quita el bloqueador de anuncios personalizado, la página cargará como se esperaba.

Khorne medio sin fondo.png

Cerberus el Rebañacráneos, mascota de los Poderes Ruinosos, patrocina este espacio para honrar a sus demoníacos señores. Pulsa sobre él y te introducirá en los misterios del Caos.

¡Sangre para el Dios de la Sangre! ¡Visitas para los artículos del Caos!

Huron Blackheart Corsarios Rojos Caos Warhammer 40k Wikihammer.jpg
"Aunque mis guardias puedan dormir y mis naves puedan estar atracadas, nuestros enemigos saben bien que los grandes cañones nunca se cansan."
Lufgt Huron, el Tirano de Badab, 909.M41

Lufgt Huron, el Tirano de Badab, fue el Señor del Capítulo del Capítulo de Marines Espaciales de los Garras Astrales, así como el Gobernador Imperial del planeta Badab Primaris, en la Zona del Torbellino del Segmentum Ultima. Huron Blackheart, como acabó siendo conocido, acabó por jurar lealtad al Caos en su ambiciosa búsqueda de poder, corrompiendo de paso a la mayoría de su Capítulo, comandándolos en una rebelión contra el Imperio de la Humanidad que recibió el nombre de la Guerra de Badab (desde el 901.M41 al 912.M41). Hoy día es el Señor del Caos conocido como Huron Blackheart, quien dirige a los Garras Astrales supervivientes como a una partida de guerra de Marines Espaciales del Caos conocida como los Corsarios Rojos, cuya base parece encontrarse en la arremolinada locura del Torbellino. Blackheart ha construido poco a poco un imperio entre los Renegados y los Herejes que se encuentran en la ya mencionada gran Fisura Disforme, imperio que pronto rivalizará en fuerza con las fuerzas del Caos que llaman hogar al Ojo del Terror.

Historia

El Ascenso de Lufgt Huron

La mayoría de los registros imperiales referentes a los Garras Astrales se han perdido o han sido purgados tras el Edicto de Obliteración promulgado por la Inquisición tras la conclusión de la Guerra de Badab. Sin embargo, existen pruebas que apuntan a que Lufgt Huron destacó dentro de su Capítulo como un Novicio Explorador durante las últimas fases de la Cruzada de Ribos. Demostró por primera vez su valor durante la campaña para conquistar el marginado planeta Lylorgir, controlado por Exoditas Eldars, en donde se sobrepuso a un asalto psíquico y se enfrentó y asesinó a un Brujo Eldar con sus propias manos, salvando a su escuadra. Posteriormente fue reasignado a la reserva de Devastadores del Capítulo tras convertirse en un Iniciado de pleno derecho de los Garras Astrales. Pronto demostró ser un líder nato y un táctico perspicaz en un amplio número de batallas.

A medida que pasaba el tiempo, Huron demostró ser un maestro inusualmente hábil en el arte de la aplicación táctica de la potencia de fuego. Su ascensión fue meteórica a partir de dicho punto, al ser ascendido primero a la 3ª Compañía de Batalla del Capítulo, y después se unió a los Veteranos de élite de la 1ª Compañía de los Garras Astrales, donde sus superiores habilidades de combate le hicieron poder comandar a otros Marines Espaciales Veteranos con mucha más experiencia práctica que él. Huron destacó como guerrero y como líder, y pronto fue nombrado Capitán de la 3ª Compañía. Fue en este cargo cuando demostró su verdadera habilidad estratégica y desarrolló tácticas innovadoras que permitieron a sus Hermanos de Batalla derrotar a enemigos con potencia de fuego y cantidad de efectivos muy superiores. Sin embargo, dentro de las filas de los Garras Astrales, había individuos que veían el rápido ascenso de Huron y la fanática devoción de aquellos que le apoyaban como una amenaza, ya que temían que la creciente lealtad a Huron fuera mayor que el amor de sus compañeros por el Capítulo o por el Emperador.

Mano del Destino

Insurreccion de Badab.jpg

Los Garras Astrales llevando a cabo operaciones de contra insurgencia - Badab Primaris, aprox. 781.M41

En 587.M41, los Altos Señores de Terra promulgaron un Edicto Imperialis en respuesta a las graves incursiones piratas que se estaban produciendo en la Zona del Torbellino, ordenando que varios Capítulos de Marines Espaciales establecieran sus bases de forma permanente en dicha área para proteger los intereses del Imperio y pacificar la región. En reconocimiento por su previo y glorioso servicio al Imperio, el Capítulo de los Garras Astrales recibió el alto honor de representar el importante papel de comandar a los recientemente formados Guardianes del Torbellino. Una vez que dicha fuerza fue establecida, el Capítulo de los Garras Astrales se apoderó de una Estación Espacial de Batalla situada en el estratégicamente vital Sistema Badab, que se convertiría en su Fortaleza-Monasterio y base de operaciones. Pronto las riquezas de la Zona del Torbellino volvieron a fluir hasta los cofres del Imperio.

El desastre se produjo poco después, cuando una serie de incursiones Orkas, cuyo origen estaba situado en el Torbellino, golpearon de forma grave y profunda al Sector Badab. El Señor del Capítulo de los Garras Astrales, Rovik Blake, actuó en contra de su propia doctrina de nunca penetrar en la gran Fisura Disforme y persiguió a los Orkos de vuelta hasta el propio Torbellino. Tras haber comandado a los Garras Astrales durante los últimos dos siglos, cayó en combate singular con el Kaudillo Orko Vorg Manburna, una derrota que forzó a los Garras Astrales a retirarse.

Al regresar al Sistema Badab, el Capitán Lufgt Huron fue propuesto, por decisión popular de sus iguales en 714.M41, como nuevo Señor del Capítulo de los Garras Astrales, convirtiéndose en el guerrero más joven en la historia del Capítulo en obtener el valorado rango. Los historiadores imperiales señalan hoy en día que a un hombre con un carácter tan imperfecto nunca debería habérsele permitido ascender al mando de un Capítulo de Marines Espaciales. Sin embargo, Lufgt Huron ya había demostrado ser un guerrero excepcional, así como un hábil táctico y un líder carismático. En poco tiempo reorganizó los despliegues estratégicos de su Capítulo y estableció una política de expansión de la flota del Capítulo, la cual se había visto gravemente reducida, añadiendo a sus filas naves corsarias capturadas en agresivos asaltos. También aplicó contra sus enemigos la ampliamente criticada política de arrasar planetas, incrementando asimismo las reservas de armas clase Exterminatus del Capítulo. Todo ello provocó que muchos mundos fronterizos, que habían albergado en el pasado naves renegadas, acabaran convertidos en rocas sin vida. El Señor del Capítulo Huron había dejado su marca en el Capítulo de los Garras Astrales de formas nunca antes vistas, manejando el poder de los Capítulos de los Guardianes del Torbellino como nadie había hecho con anterioridad. Huron silenció rápidamente a sus detractores logrando victoria tras victoria aun en las situaciones más desesperadas y con las posibilidades más reducidas.

El Alzamiento del Tirano

Tirano de Badab.jpg

Retrato de Lufgt Huron, Señor del Capítulo de los Garras Astrales y Tirano de Badab, antes de su caída en el Caos, hallado en la mansión de la familia Pyzentos, en el planeta Eshunna

En 718.M1, un fallido golpe en el Mundo Colmena de Badab Primaris condujo a una malograda guerra civil. Los Garras Astrales entraron en el conflicto y lo aplastaron brutalmente. Poco después, los elementos responsables del golpe fueron llevados ante Lufgt Huron para ser juzgados. Conocedor de la lección aprendida en Cygnax, el Señor del Capítulo decidió poner personalmente el asunto en sus manos, volviendo a imponer rápidamente el orden una vez más. Esta vez, sin embargo, utilizó a los Garras Astrales de una forma mucho más brutal, ya que ejecutó a una gran parte de la clase regente del planeta, purgando de paso a todos aquellos de los que se sospechaba que eran de inmoralidad reincidente. Adoptando para sí el manto de regente planetario, Lufgt Huron se autoproclamó "Tirano de Badab", reclamando los mundos poblados próximos a la zona habitable del vacío que rodeaba al Sistema Badab como feudo de su Capítulo. En el pronunciamiento subsiguiente, recordó el ejemplo y precedente del reino soberano de Ultramar y la carta de fundación de los Guardianes del Torbellino. Los Sistemas cercanos fueron pronto purgados por completo de sus respectivas clases regentes y, en las décadas siguientes, se establecieron una serie de "bastiones de vigilancia" de los Garras Astrales. Los servidores electos y aliados políticos del Tirano fueron situados en puestos de poder, convirtiendo el Sector Badab en un imperio en miniatura, dirigido por los Garras Astrales.

Para cimentar aún más su poder, llevó a cabo una masiva reorganización de las diferentes y en ocasiones aislacionistas Fuerzas de Defensa Planetaria nativas de la región en lo que pronto sería conocido como la "Legión del Tirano". Al seguir una estructura de mando unificada, dichas fuerzas pronto siguieron los estándares marcados por Huron. Los Garras Astrales asignaron destacamentos para llevar a cabo el entrenamiento en profundidad de la Legión del Tirano y purgarla de elementos débiles. Pronto, la Legión del Tirano probó su valor al repeler numerosas incursiones de corsarios, liberando a los Garras Astrales de la tediosa tarea defensiva que se les había asignado, permitiendo al Capítulo llevar a cabo una serie de asaltos relámpago en las áreas circundantes para acosar y destruir áreas controladas por herejes y xenos. Con el incremento de la cuenta de victorias de Huron, la limitación de la actividad corsaria y el incremento de la producción hasta alcanzar límites nunca vistos, la fama del "Tirano" y de los Garras Astrales creció y se extendió más allá de la Zona del Torbellino.

La formación de la Legión no fue sino el primer movimiento deliberado de Huron para concentrar todo el poder militar del Sector Badab en sus manos y en las de su Capítulo, ya que mediante un sistema de patronazgo, carisma, poder y habilidad política también consiguió embaucar a las casas nobles y a los intereses comerciales de aquellos mundos que protegía para ponerlos bajo su control directo. Incluso llegó a sobornar a los oficiales locales del escuadrón de la Flota del Torbellino, sometiéndolos a su autoridad personal.

Espoleado por este encadenamiento de éxitos, Huron hizo que sus sirvientes entregaran una extensa y formal petición a Terra, haciendo una amplia exposición por la cual solicitaba someter al Torbellino y al área circundante, lo que a largo plazo beneficiaría al Imperio. Para poder cumplir tal objetivo, Huron aconsejaba la inclusión de muchos más Capítulos de Marines Espaciales en las filas de los Guardianes, llegando incluso a sugerir que debería permitirse una nueva Fundación para cumplir con las necesidades del plan. Por desgracia, la petición de Huron fue desdeñada sin llegar a escucharla por completo, bajo la premisa de que las necesidades del Imperio estaban ya cubiertas.

Cisma de Badab

Destruccion Flota Diezmo Imperial.jpg

La Flota del Tributo Imperial es atacada por los Garras Astrales - 901.M41 aprox.

A mediados del séptimo siglo del M41, los envíos de los diezmos exigidos de semilla genética de los Garras Astrales a los Magos Inviglia del Adeptus Mechanicus comenzaron a hacerse infrecuentes e incompletos. Aunque en principio era un asunto que podía resultar preocupante, estos sucesos no eran infrecuentes, sobre todo con los Capítulos de Marines Espaciales desplegados en áreas fronterizas o implicados en Cruzadas, sencillamente porque el Capítulo podía tener la necesidad temporal de retener la semilla genética para reponer sus bajas de combate. Sin embargo, a medida que se iban repitiendo las omisiones, el Mechanicus se dio cuenta de que había algo bastante más oscuro detrás de aquello. Esto resultaría verdad a posteriori en relación con los Garras Astrales, ya que las pruebas indicaron tiempo después que el primer gran pecado contra las tradiciones de los Astartes podría resultar sin ninguna duda en la caída en herejía de todo el Capítulo. El Tirano, al verse negado repetidamente de los refuerzos que solicitaba para ayudarle a él y a los Guardianes del Torbellino para llevar a cabo sus tareas, buscó en su orgullo y arrogancia expandir sus fuerzas hasta alcanzar un nivel de efectivos similar al de las antiguas Legiones de Marines Espaciales. Una investigación encubierta en profundidad descubriría posteriormente que el Apothecarion de los Garras Astrales estaba llevando a cabo experimentos heréticos de cultivo acelerado de zigotos. Aunque en su mayoría no tuvieron éxito, los Garras Astrales acabaron por disponer de un número estimado de efectivos que rozaba los 3500 Hermanos de Batalla.

En protesta, Huron también retuvo el diezmo planetario de Badab Primaris al Administratum, bloqueando a la vez el tránsito de mercancías a través de sus territorios como muestra de repulsa ante el fallo de los Adepta en proveerle a él y a sus aliados de suficientes recursos para controlar y vigilar el Torbellino. Abandonando el papel de los Garras Astrales como defensores de la Zona del Torbellino, el Tirano desvió los recursos industriales y el potencial humano del Sector para servir de forma directa a la defensa del Sector Badab, así como para reforzar el destacamento de la Flota del Torbellino y para establecer fortalezas en los mundos clave bajo su mando. Estas defensas orbitales, que rodeaban las esferas interior y exterior del Sector Badab recibieron el nombre de "Anillo de Acero". El Tirano ordenó, en Badab Primaris, la demolición de la antigua ciudadela de los dominars regentes, levantando en su lugar el legendario y enormemente fortificado "Palacio de Espinas" según sus propias especificaciones y diseño. El conflicto entre el apropiarse del diezmo imperial al Administratum y los antiguos derechos de los comandantes de los Astartes para defender el Imperio por cualquier medio necesario se convirtió con rapidez en lo que se conoció como el Cisma de Badab, que duraría un siglo y medio, durante el cual los Garras Astrales y los Guardianes del Torbellino continuarían con sus operaciones militares como de costumbre, contra un volátil telón de fondo de tensiones crecientes con el Administratum y las autoridades del Segmentum.

La Guerra de Badab

Mapa Estrategico 905 M41.jpg

Mapa de la Disposición Estratégica de fuerzas de la Guerra de Badab,905.M41 aprox.

"El fuerte es el más fuerte cuando lucha solo"
Lugft Huron, Señor del Capítulo de los Garras Astrales

La suerte y el registro inmaculado de derrotas de Huron no duraron demasiado, ya que cuando las condiciones en la Zona del Torbellino empeoraron y los planes del autoproclamado Tirano se vieron frustrados por causas más allá de su control, se fue volviendo cada vez más dictatorial y paranoico. Pronto adoptó un siniestro rumbo que, finalmente, acabaría por llevarle al lamentable conflicto conocido como la Guerra de Badab, que se desarrolló desde el 901.M41 hasta el 912.M41. Lufgt Huron no solo fue seguido en su senda hacia la herejía por su propio Capítulo, sino también por todos aquellos cegados por sus anteriores relaciones y aliados con los Garras Astrales. Frente a la herejía y el engaño sin sentido, el Inquisidor-Delegado encargado de llevar a cabo la Cruzada contra las fuerzas separatistas del Sector Badab condenó a todo el Capítulo de los Garras astrales, declarándolos Excommunicate Traitoris, y puso a sus aliados bajo sospecha oficial por herejía y traición.

El Tirano de Badab, como sería conocido Lufgt Huron en la historia imperial, fue un ambicioso individuo sediento de poder que nunca debió hacerse con el poder dentro de un Capítulo de Marines Espaciales. La megalomanía de Huron se reveló a medida que se iba distanciando del Imperio, acumulando los diezmos planetarios de Badab para sí mismo. Era sencillamente un individuo peligroso, muy capaz en muchos aspectos pero carente de la absoluta dedicación a la Humanidad vital en un Señor del Imperio. Nunca se sabrá con seguridad, pero algunas hipótesis actuales sugieren que Huron fue o un cambiaformas alienígena, o que se vio sometido a un control exterior de la clase más antinatural. Quizá el núcleo del asunto consista en una súbita e inesperada aparición de capacidades psíquicas.

Aunque Lufgt Huron fue convirtiéndose en un comandante cada vez más inestable, a lo largo de toda la Guerra de Badab siguió siendo un brillante táctico que prefería acciones de valerosa defensa unida a veloces contraataques y sutiles acciones de flanqueo. En ocasiones se las arregló para convertir en una ventaja propia la dependencia de sus enemigos en las reglas del Codex Astartes, lo que le permitía adelantarse a sus compañeros Marines Espaciales. Asimismo comandó en persona a muchas de sus fuerzas de asalto desde la línea del frente, inspirando a los guerreros que le seguían y recalcándoles lo correcto y justo de su causa.

La Caída del Tirano

Huron Blackheart Badab Corsarios Rojos Caos Wikihammer.jpg

Huron Blackheart, Señor de los Corsarios Rojos tras su caída en el Caos.

El levantamiento finalizó a principios del 913.M41 con la caída de Badab Primaris y la derrota final de los Garras Astrales. Lufgt Huron, finalmente, cayó durante el asalto final al Palacio de Espinas, la base de poder de Huron en dicho planeta, aunque si sobrevivió o si murió realmente sigue estando envuelto en el misterio, ya que su cuerpo fue recuperado y sacado del planeta con rapidez por sus seguidores más acérrimos. Solo un contingente de unos doscientos Garras Astrales Renegados, ahora entregados devotos del Caos Absoluto, consiguieron abrirse paso a través del bloqueo orbital de los Exorcistas y escapar al espacio profundo, refugiándose en el infernal reino conocido como el Torbellino, uniéndose a la horda de alienígenas, renegados y herejes que habían hecho del Torbellino su guarida.

Aunque resultó gravemente herido por una descarga de un Cañón de Fusión, el Tirano seguía con vida, aunque un lado de su cuerpo tuvo que ser reconstruido por completo con implantes biónicos mientras los Tecnomarines y Apotecarios de su antiguo Capítulo velaban por él. Al octavo día, el Tirano volvió a hablar, ordenando a su flota que buscara un nuevo mundo para conquistar. Al decimosegundo día, Huron ya pudo ponerse en pie y ponerse de nuevo su servoarmadura. Sus fanáticos seguidores aclamaron su recuperación como un milagro, pero si se trató realmente de un milagro lo fue de un tipo muy oscuro.

Las limitadas fuerzas de Huron superaron con facilidad a las de la primera fortificación pirata que se encontraron, acabando con las vidas de todos los corsarios que hallaron. Los supervivientes le juraron lealtad al Tirano y se convirtieron en sus esclavos, aprendiendo pronto a temer su furia. Lufgt Huron renació como Huron Blackheart, Señor de los Corsarios Rojos, Señor del Torbellino, el Cosechador Sangriento. Sus temibles seguidores de los Garras Astrales se convirtieron en los Corsarios Rojos, llamados así por el color rojo sangre con el que cubrieron sus antiguos símbolos e iconografía imperial, convirtiéndose en una partida de guerra renegada de Marines Espaciales del Caos. Dicho arreglo, elegido por sus seguidores, complace sobremanera a Huron, y todos los Marines Espaciales renegados que se han unido a él desde entonces han adoptado dichos colores como suyos tras establecer su nueva alianza. A día de hoy, muchos de los pocos Marines Espaciales que han caído trágicamente en las garras del Caos se han incorporado a las filas de los Corsarios Rojos, amargados y corrompidos por el maligno poder del Caos que reina sin oposición en aquel reino infernal.

Tras adquirir más naves y hombres, Blackheart se embarcó en la tarea de construir un imperio digno de su dominio. En poco tiempo, Huron forjó un poderoso imperio del Caos, capaz de rivalizar con el del Ojo del Terror, a medida que su poder se extendía con rapidez a través del reino.

Años posteriores

Huron Blackheart Señor del Caos.jpg

Huron Blackheart, Señor del Caos de los Corsarios Rojos

Tras la destrucción causada en Badab Primaris, en 913.M41, los restantes miembros Separatistas de los Capítulos de los Garras Astrales, los Guerreros Mantis, los Ejecutores y los Lamentadores fueron sometidos a juicio frente a una Corte Consistorial especialmente escogida de entre sus iguales, estando su existencia en la balanza. La Corte Consistorial también halló culpables a todos aquellos Capítulos que habían participado en la Secesión de Badab al haber violado los preceptos del Codex Astartes y el antiguo pacto con el Emperador que representaba. En castigo, todos los Garras Astrales bajo custodia de las fuerzas imperiales fueron cegados y encadenados de forma poco honorable, ejecutándolos posteriormente. Se juzgó asimismo necesario que los demás Capítulos que hubieran participado en la Secesión, es decir, los Ejecutores, los Lamentadores y los Guerreros Mantis, deberían cumplir con una Cruzada de Penitencia de cien años para expiar sus delitos, y que deberían cumplir el castigo sin disponer del derecho de reclutar nuevos miembros para reemplazar las pérdidas sufridas durante el periodo de castigo. Por ello, su supervivencia dependería directamente de sus acciones y de la gracia y benevolencia del Sagrado Emperador.

Además, los Guerreros Mantis perderían desde entonces todos sus derechos sobre sus antiguos dominios en el Cúmulo de Endymion, siendo entregados en perpetuidad todos sus bienes e instalaciones a los Halcones de Fuego. De igual modo, los Lamentadores fueron condenados a pagar compensaciones en forma de naves y equipo bélico al Capítulo de los Minotauros (lo que en esencia no fue sino una autorización tácita y oficial de las acciones ya tomadas por estos últimos). Los miembros del Capítulo de los Ejecutores, por contra, recibieron un cierto nivel de clemencia, y sus Mundos Capitulares gemelos fueron confiados al Capítulo de los Salamandras y a sus propios Sucesores en tanto en cuanto no hubieran cumplido con el siglo de penitencia que se les había impuesto, en lugar de perderlos por completo. Lo único que tendrían que hacer para recuperarlos era superar el periodo de expiación y sobrevivir.

En reconocimiento por sus esfuerzos en el brutal asalto final de la guerra, el duramente dañado Capítulo de los Fantasmas Estelares recibió la pírrica recompensa de poder dominar sobre el una vez orgulloso Sector Badab, junto con la tarea de vigilar a los supervivientes por edicto del Inquisidor-Delegado. Asimismo se les concedió escoger cualquier planeta del Sector para que se establecieran en él como nuevo Mundo Capitular, ya que siempre habían sido un Capítulo errante tras haber perdido siglos atrás su Mundo Capitular. Aceptaron ansiosamente dicha corona de laurel de la victoria como su justa y largamente merecida recompensa. Teniendo la posibilidad de elegir cualquiera de los mundos del sector para establecerse, los Fantasmas Estelares hicieron descender a su dañada Barcaza de Batalla, la Memento Mori, sobre la superficie del Mundo Helado de Jahga, en el Sistema Archaea, en donde serviría como núcleo de una nueva Fortaleza-Monasterio en la que, lentamente, iniciar el proceso de reconstrucción del Capítulo.

Al regresar a la Sagrada Terra, y como último acto antes de perder su autoridad de Delegado, el Inquisidor Jarndyce Frain ordenó la redacción y ejecución del Edicto de Obliteración, bajo los auspicios del Adeptus Terra, referente a los Garras Astrales, los Garras de Tigre y a su amo y señor, Lugft Huron, el Tirano de Badab. Así comenzó la tarea de borrar su maldito nombre y sus pecados de las páginas de la historia imperial. Comenzaron a circular versiones alteradas y purgadas de los acontecimientos del conflicto, que fueron incluidos en los registros oficiales, distorsionando nombres y referencias como primera fase de un proceso de borrado total, mientras que un exterminio de datos aplicado por la Inquisición se encargó de eliminar hechos moralmente indignos o molestos relacionados con la Guerra de Badab. Y el ojo del Imperio miró hacia otro lado.

Armamento

Armadura de Huron pectoral.png

Pectoral de la servoarmadura de Huron Blackheart.

  • Garra del Tirano - La Garra del Tirano es el monstruoso conjunto de brazo y hombro biónicos, parecidos a la zarpa de un oso, que fue construido para sustituir el dañado brazo de Huron. La Garra es un Puño de Combate que incorpora un Lanzallamas Pesado. La Garra del Tirano fue construida a partir de los restos de una reliquia conocida como las Cuchillas Fantasma, que según sugieren las fragmentadas pruebas fueron regaladas a Lufgt Huron por los supervivientes del Capítulo de los Garras de Tigre en gratitud hacia su salvador. Como su predecesora, la Garra del Tirano es un guantelete densamente blindado que alberga una serie de cuchillas articuladas. En combate cuerpo a cuerpo, la Garra del Tirano no tiene rival como arma, ya que los campos de disrupción de frecuencia de fase, de origen desconocido, que generan los cortantes filos son capaces de atravesar y cortar a través de la materia sólida a un nivel submolecular, partiendo planchas de blindaje de ceramita y adamantium sin esfuerzo, y atravesando los campos de energía y las barreras de fuerza que pueda encontrar. El Lanzallamas Pesado incorporado en la Garra del Tirano suele ser empleado como arma de apoyo de escuadra por las unidades de Exterminadores desplegadas en zonas de combate confinadas o estrechas. El uso de semejante armamento por parte de un comandante de los Marines Espaciales es una elección poco ortodoxa, pero que refleja claramente la preferencia de Huron Blackheart por participar en la vanguardia de la batalla y en lo más duro del combate. El modelo específico del Lanzallamas Pesado se desconoce, pudiendo ser una creación de Armenneus Valthex como armero y palafrenero personal del Tirano.
  • Halo de Hierro - El Halo de Hierro de la servoarmadura de Blackheart emite un Campo de Conversión gravítica muy fuerte en torno a su usuario, lo que hace que la armadura sea aún más difícil de atravesar por las armas enemigas. Además otorga a su usuario una inmensa resistencia incluso ante las armas más potentes del campo de batalla, como Cañones Láser y misiles de todo tipo. El escudo es bastante probable que sea capaz de deflectar un gran número de mortíferos proyectiles que normalmente acabarían sin muchas dificultades con la vida de un Marines Espacial.
  • Hamadrya - Huron Blackheart tiene una mascota de origen desconocido, a la cual se refiere como su Hamadrya. La bestia parece tener cierta inteligencia, y se mantiene a su lado a todas horas, posada en su hombro o escondiéndose tras él si la situación es demasiado peligrosa. La criatura nunca lucha ni intenta ayudar de forma directa a su amo, aunque si parece manifestar una curiosa capacidad psíquica, que Huron emplea para obtener ventaja.

Miniaturas

  • Huron Blackheart, Señor de los Corsarios Rojos, y Hamadrya (4ª Edición).
  • Lufgt Huron, Señor del Capítulo de los Garras Astrales (Forge World).

Fuentes

Extraído y traducido de Wikihammer 40K UK.

  • Muerte en las Calles.
  • Codex: Caos (2ª Edición).
  • Codex: Marines Espaciales del Caos (Ediciones 4ª y 6ª).
  • Imperial Armour IX-X.
  • Warhammer 40,000: Compendio (1ª Edición).
  • White Dwarf nº 101 (Edición inglesa).
  • The Gildar Rift, por Sarah Cawkwell.

Spotlights de otros wikis

Wiki al azar