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Hermanas del Silencio

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Maestro Administratum 3.jpg El Archiescriba Primuscriptor, mascota del Imperio de la Humanidad, ha marcado este artículo como propiedad del Adeptus Terra. Pulsa sobre él para aprender más sobre los dominios del Emperador.

El conocimiento es poder. Guárdalo bien.

Icono de esbozo Por orden de su Santísima Majestad, el Dios-Emperador de Terra. La Sagrada Inquisición declara este artículo En Construcción por nuestros escribas. Si encuentra algún problema o falta de devoción por su parte, notifíquelo, un acólito del Ordo Hereticus estará encantado de investigarlo.
Amaendra Keel.jpg

Amendera Kendel, Dama del Olvido.

"Somos mudas, pero no carecemos de poder; somos silenciosas pero no nos falta valor; somos intocables pero no nos falta coraje; somos hermanas y sólo tenemos un padre. Somos buscadoras que encontrarán su presa, somos guerreras y el dolor de aquellos que se nos enfrentan, la Marca del Emperador está en nuestra frente, ¡y que aquellos que negocian con la Disformidad estén atentos, porque nuestra es Su Justicia y Su Venganza!"
Lema de las Hermanas del Silencio

La Hermandad Silenciosa del Gran Diezmo, también llamadas Hermanas del Silencio (Sisters of Silence en inglés), Buscadoras de Brujas, Azote Pálido, Las Desalmadas, las Doncellas Nulas, las Eyrine o Hijas del Abismo, son una orden paramilitar formada por mujeres dotadas del gen Paria, y especializada en la búsqueda, captura y supresión de psíquicos. Son responsables solo ante los señores del Adeptus Astra Telepathica y la Casa Imperial, y pilotan las temidas Naves Negras para llevar los diezmos de psíquicos de todo el Imperio hasta Terra. Sus dominios son la Ciudadela de Somnus (su cuartel general, en la Luna), la Estructura Orbital Magadan (muelle fortificado de las Naves Negras, en el Sistema Solar), Frío Alfa (prisión fortificada en la órbita de Titán) y las localizaciones secretas de Estrella Uno, Puerto Silencioso y Taceant Astra, que se cree que son sistemas del Segmentum Solar destinados al procesamiento seguro del Gran Diezmo.

A lo largo y ancho del gran Imperio de la Humanidad, las Hermanas del Silencio son figuras misteriosas y temidas. Han entrado en el folclore y las supersticiones de miles de mundos humanos, a pesar de los esfuerzos del Imperio por negar tal tontería, y es fácil entender por qué. Cabalgando por el oscuro vacío entre las estrellas sobre las temidas Naves Negras, la Hermandad Silenciosa lleva a cabo el Gran Diezmo, conocido por algunos como el "Tributo de Psíquicos" o la "Caza Interminable". Cada una de sus integrantes es una Nulidad Psíquica, un ser sin alma que inspira horror por donde pasa. Cosechan a aquellos humanos con el "don" de los poderes psíquicos, sean niños o adultos, entregados libremente por sus parientes y gobiernos o acechados y cazados hasta el último rincón de sus mundos. No hay dónde esconderse de las Hermanas del Silencio, ni argumento que las pueda convencer, ni forma de desviarlas. Por edicto del Emperador van y vienen como fantasmas entre las estrellas, y golpean como el segador de las leyendas contra cualquiera que intente impedírselo.

La Caza InterminableEditar

"Cuando era un niño en Gehenna, recuerdo las historias de las doncellas blancas: fantasmas terroríficos que vendrían por la noche a robar a los nacidos brujos y a los niños que habían hecho cosas terriblemente malas. Se decía que podían encontrar a los malvados sin importar la profundidad a la que se escondieran en la colmena, ni a qué aguja olvidada trepasen. Cuando crecí, llegué a creer que tales cosas no eran más que supersticiones, pero ahora que soy un oficial de la Gran Cruzada, y he sangrado en los campos de batalla de una veintena de mundos, he descubierto que mis temores de la infancia eran ciertos, y bastante correctos."
Memorias del Teniente Coronel Gudrun Ceax, retirado, del 227º de Rifles de Gehenna

Se dice con justicia que las Hermanas del Silencio (su designación oficial más común) son una de las Órdenes más herméticas y misteriosas de los sirvientes del Emperador. Son una organización encubierta que ha servido como el brazo armado del Adeptus Astra Telepathica desde su fundación, dentro del cual son conocidas, al menos en la documentación formal, como la "Divisio Investigates", un término bastante oscuro que cubre un universo oculto que muy pocos han tenido el poder o la autoridad suficiente para contemplar. Aunque son marcadamente diferentes en su naturaleza y origen, tienen mucho en común en ese aspecto con el Adeptus Custodes, en concreto en el alcance de su autoridad legal, que hasta donde alcanza su misión es prácticamente absoluta sobre la miríada de poderes y señoríos del Imperio y sus cientos de miles de mundos habitados por humanos. Asimismo, la Hermandad Silenciosa destaca también por tener el derecho y el deber de recorrer libremente los santuarios interiores de las Criptas Imperiales, dominio soberano y exclusivo del Emperador y su Casa, por deseo y licencia del Señor de la Humanidad. Este es un derecho que comparten solo con el Adeptus Custodes.

Los deberes de las Hermanas del Silencio son múltiples y complejos, pero básicamente son guerreras-investigadoras, cazadoras y carceleras. Su misión es buscar, aprehender y procesar psíquicos procedentes de la población humana del Imperio, y entregarlos al Adeptus Astra Telepathica para su evaluación y disposición. Como parte de esta tarea infinita, también han de cazar psíquicos renegados y destruir a aquellos considerados demasiado peligrosos para vivir. Esta es una misión arriesgada, muy superior a las capacidades de cualquier fuerza policial o militar formada por simples humanos, pero se ve posibilitada no solo por la habilidad marcial de la propia Hermandad, sino sobre todo por su naturaleza de Nulidades Psíquicas.

Las Hijas del AnatemaEditar

El rasgo más singular de la Orden es que todas y cada una de sus integrantes es una "Intocable", un raro subgrupo de la Humanidad que no arroja sombra en la Disformidad, y cuyas mentes son inmunes a los asaltos de los psíquicos y su presencia, un anatema para los dotados de poderes psíquicos. Su mera proximidad es suficiente para provocar incomodidad y dolor a los psíquicos, y de hecho provocan miedo en los corazones de los no psíquicos, sin importar su fuerza de voluntad. Es una reacción simple e irresistible a la "incorrección" fundamental del Intocable o, como se suele decir más melodramáticamente, a su "carencia de alma". Este curioso y macabro fenómeno va más allá de la simple incomodidad, como la que uno podría sentir ante un maniquí o autómoata que imita a la Humanidad pero permanece sin vida: es un efecto sobrenatural atestiguado, que parece afectar profundamente a las percepciones subconscientes de todos los seres vivos, haciéndoles ver a estos seres como algo maligno y contrario al orden natural de la existencia. Parece haber grados perceptibles en este efecto, que varían de individuo en individuo, siendo unos Intocables "más fuertes" en este fenómeno que otros, y las Hermanas del Silencio son reclutadas de entre los más poderosos.

También hay que decir que la perturbación causada por un Intocable es evidente no solo para la Humanidad, sino para todas las otras formas de vida y especies xenos encontradas, en mayor o menor grado. Hay numerosos incidentes registrados en los que los inquietantes efectos de las Nulidades Psíquicas humanas han sido suficientes para desconcertar a los salvajes y brutales Orkos, mientras que para los Eldars, una raza psíquica por excelencia, la presencia de un Intocable humano les provoca un agudo horror existencial.

El poder más potente y quizás impactante de los Nulos, no obstante, es lo que los hace perfectos cazadores y asesinos de psíquicos: los Intocables como las Hermanas del Silencio son casi imposibles de afectar con poderes disformes. Sus mentes no pueden ser invadidas, sus percepciones no pueden ser alteradas y sus cuerpos no pueden ser poseídos. Incluso las manipulaciones más toscas pero más directas del entorno o la energía ambiental por parte de un psíquico, como las llamas conjuradas por la piromancia o los escombros arrojados mediante telequinesis, se ven reducidas o incluso anuladas por completo por la proximidad de un Intocable. En Nulidades como las Hermanas del Silencio, escogidas específicamente por la fuerza de su don, sus mentes no son simples "huecos" o formas inertes para la percepción mental de los psíquicos, sino aullantes abismos de oscuridad que no solo deshacen las fuerzas psíquicas arrojadas en su contra, sino que interfieren activamente con el flujo de la Disformidad a su alrededor. La profunda fobia que provocan se extiende a psíquicos tanto humanos como xenos, así como a las entidades y criaturas del Empíreo, y su mera presencia es una toxina debilitante para ellos.

Además, hay algunas en el seno de la Hermandad que, mediante un entrenamiento y prácticas arcanas, cuya naturaleza nunca se ha revelado a extraños, son capaces de desarrollar sus capacidades "nulas" hasta el punto de que son lo bastante disruptoras como para hacer que cualquier uso de poderes psíquicos en su presencia sea extremadamente peligroso. Estas Hermanas son las "Damas del Olvido", y dentro de su Orden son los cimientos de una fuerza de élite encargada no de aplicar día a día el Gran Diezmo, sino de destruir a los psíquicos libres de nivel Alfa y de entrenar sin cesar para batallas de este letal calibre.

Las Buscadoras de Brujas y sus obrasEditar

La Hermandad Silenciosa es una organización de alcance y secretismo singulares. Su tamaño exacto es desconocido excepto para el Emperador, pues aunque nominalmente forma parte del Adeptus Astra Telepathica, hace mucho que ha quedado entretejida con la voluntad y autoridad directa del Emperador, ya que mientras que el Adeptus Custodes protege directamente al Señor de la Humanidad, las Hermanas del Silencio son claves para la realización de las grandes obras secretas proyectadas por el Emperador. Hacia finales de la Gran Cruzada, ciertamente había decenas de miles de Hermanas del Silencio, aunque estas fuerzas estaban ampliamente dispersas, y las Intocables de la Hermandad tripulaban y dirigían los buques de la Liga de las Naves Negras. Asismismo, mantenían una fuerte presencia tanto en la propia Terra como en sus cuarteles generales en la Luna, la Ciudadela de Somnus (una instalación cedida por los antiguos cultos selenitas) y la Estructura Orbital de Magadan (la estación de atraque orbital fortificada usada por las Naves Negras para descargar su contenido en el Sistema Solar, y vedada a todas las demás). También se considera indiscutible que gran parte de la criba y el procesamiento del Gran Diezmo no se lleva a cabo en el Sistema Solar, sino en varios sistemas aislados y prohibidos de las cercanías; un cambio comprensible respecto a los primeros días del tributo, dada la enorme escala que ha adquirido la operación con la expansión del Imperio, y al potencial peligro para la seguridad que representa la concentración de tantos psíquicos sin entrenar en una misma área. Estos sistemas estelares administrados por el Adeptus Astra Telepathica solo son conocidos por otras ramas del Imperio como designaciones codificadas, vagas y cambiantes. De hecho, tal es el grado de hermetismo que rodea al Gran Diezmo, que solo los Navegantes de la Liga de las Naves Negras saben la localización de estos mundos de procesamiento y de los diversos puertos, estaciones de recolección y puestos avanzados dispersos por todo el Imperio, y hasta ellos pasan sus vidas en el interior de biocrisoles sellados, hogares-prisión que se incineran automáticamente si sus sellos llegan a ser dañados: tal es el inestimable valor que se atribuye al Gran Diezmo.

El Voto de TranquilidadEditar

El secretismo es mucho más que el lema y el método de la Hermandad Silenciosa: es el centro de su mismo ser. Una vez concluido su entrenamiento y confirmado su ingreso en la Hermandad, un proceso que empieza cuando son reclutadas en la infancia, su último paso en la senda de la Orden es el Voto de Tranquilidad: una solemne dedicación a su deber hasta la muerte, que se manifesta exteriormente en un voto de silencio, el cual da a la Divisio Investigates su nombre más común. A partir de ese momento, ninguna Hermana del Silencio pronuncia una sola palabra durante el resto de su vida, ni siquiera ante el dolor del golpe de una espada o del impacto de una bala, lo que demuestra su estoica resolución. Ningún secreto puede ni será jamás revelado por las Hermanas del Silencio, y jamás pronunciarán palabras de perdón o clemencia. Asimismo, refuerzan el simbolismo de este voto absoluto con la gorguera blindada similar al rastrillo de una fortaleza que forma parte de su armadura, el cual, a menudo combinado con una calavera, se ha convertido en el identificador de la Orden en la iconografía del Imperio.

La comunicación entre las Hermanas del Silencio se hace mediante una serie compleja de formas de lenguaje por signos, que van desde jergas tácticas altamente eficientes y abruptas, diseñadas para el campo de batalla, a formas detalladas diseñadas para expresar de modo claro y preciso conceptos y acciones estratégicos, pasando por sistemas enormemente complejos y sofisticados, pensados para tratar abstracciones filosóficas y técnicas. Esta última gama es necesaria porque las Hermanas del Silencio son una organización que no solo se dedica a la realización del Gran Diezmo, sino también a la investigación, la persecución, los interrogatorios y los juicios. También poseen, y deben expresar cuando es necesario, un conocimiento enciclopédico sin igual sobre los psíquicos y la Disformidad, que solo ellas, debido a su carácter de Nulidades, son capaces de guardar con seguridad. La comunicación con grupos ajenos a sus filas se logra mediante dos métodos: primero, mediante la participación de aprendices-acólitas escogidas de la Hermandad, que también son Intocables y se están entrenando como guerreras, y que actúan como intermediarias conocidas como "Proloquors"; segundo, mediante un conjunto de sistemas tecnolinguis que permiten transcribir a gran velocidad la estructura simbólica de los gestos de las Hermanas para su lectura por máquinas, y en casos extremos, expresarla como una vocoseñal a través de servoautómatas. Asimismo, las Hermanas se preparan para comunicarse con fluidez en muchas otras formas de comunicación gestual y no verbal, como los signos de batalla de los Astartes, el voidsys y el graph-binarc, para conversar con otras fuerzas militares del Imperio directamente si surge la necesidad.

HistoriaEditar

Orígenes: La fundación de la Divisio InvestigatesEditar

Por sorprendente que parezca, las pruebas sugieren, al menos superficialmente, que la Hermandad Silenciosa no formaba parte del patrón de fuerzas del Imperio diseñado por el Señor de la Humanidad, por lo menos en su forma actual. No obstante, hay quienes rebaten esto, afirmando que lo que se convertiría en las Hermanas del Silencio ya existía en las sombras desde hacía mucho, aguardando su momento. Sea como fuere, es indudablemente cierto que cierto número de los llamados Intocables sirvieron bajo los estandartes de la Unificación, pero las pruebas apuntan a que lo hicieron a cierta distancia tanto del propio Emperador, como de su ayudante y ministro, Malcador, que entonces era el visir del Señor del Relámpago, ya que ambos eran psíquicos de prodigioso poder, y de hecho el futuro Emperador era ya el mayor psíquico que ha conocido la Humanidad. Estos sirvientes "desalmados" eran, según los rumores que persisten de aquella época, agentes encubiertos y asesinos, y escasos en número, más que una orden militar como tal. De hecho, el único caso similar a las Hermanas del Silencio en la historia de la Antigua Terra puede encontrarse en los registros akáshicos de una era y tono totalmente distintos: los "Vacíos" que se ganaron una oscura fama sirviendo al Rey Innombrable (que, según algunas leyendas, también era un Nulo) en los terribles siglos perdidos de la Era de los Conflictos de Terra, antes de la venida del Emperador.

Las primeras cosechasEditar

Durante las Guerras de Unificación, hubo que hacer frente a muchas amenazas terribles nacidas de la brujería psíquica y de la posesión por entidades Disformes, pero se combatió contra ellas directamente, superándolas con el poder del Emperador y con la fuerza bruta de Sus guerreros, aunque en ese último caso el coste en vidas siempre era terrible y desproporcionado. Cuando la Gran Cruzada empezó a abandonar los límites del Sistema Solar y las primeras misiones de la Liga de las Naves Negras siguieron sus pasos para cobrar el Gran Diezmo en las conquistas iniciales, se emplearon nuevos cuerpos paramilitares de investigación y ejecutores para llevarlo a cabo sobre el terreno, dirigidos por una cábala de psíquicos leales de nivel Primaris reclutados de la Scholastica Psykana (la primera versión de la Divisio Investigates), y su cosecha era entregada directamente en Terra.

Aunque según todos los registros estaba bien armada y equipada, el historial de esta nueva Orden militante no estuvo libre de fracasos, a medida que el Imperio llegaba a abarcar primero docenas, luego docenas y por último cientos de sistemas habitados, y el esfuerzo empezó a pasar factura. Pronto quedó patente, con el paso de los años, que las bajas mortales, los casos de derrumbe psicológico y las tragedias sangrientas que rodeaban o implicaban a la Divisio Investigates eran demasiado frecuentes para ser soportables. Los informes a disposición del Consejo de Terra indican que en aquella época se sabía que hacía falta una solución mejor para el problema de la captura y control de los psíquicos, pero al estar la Gran Cruzada aún en su infancia, sus futuros rasgos aún no estaban fijados y mucho seguía en estado de flujo, y muchos de los propósitos del Emperador aún no habían quedado claros o encontrado su forma definitiva. También se dice que en ese tiempo se propusieron varias soluciones radicales al Emperador y Sus consejeros, pero antes de que se tomara una decisión, el asunto alcanzó su clímax con el Cataclismo de Pentacanaes.

Una plaga de locuraEditar

A largely impoverished but relatively societally stable Sol pattern hive world, mere weeks in distance from Terra by the tides of the Empyrean, Pentacanaes had been both an early and an easily acquired bauble for the Great Crusade. Struggling to barely maintain an industrial technological base, its only advantage was as a fleet anchorage, and the only resource it offered the Imperium was its vast human population which ran into the tens ofbillions oflives.

Under an Imperial governorship which displaced a squalid mess of rival competing petty kings and confederations that had held the planet beforehand, Pentacanaes had grown first into a frontier outpost, then into a port-of-call, with hundreds ofimperialis Auxilia regiments temporarily stationed there before mustering and redeployment to the front lines. During this period, many of the native population's ablest and fittest youths also took up the call of the Great Crusade, thus stripping the world of its best and brightest to form departing regiments of its own. The end result was a planet in a steady, slow rot from within. Vice and petty corruption bred in the shadows of the vast landing yards and barracks complexes, while in the hive sinks and deep-core slum falls, bypassed by the wealth that had come to the world's upper castes and bled of hope and prospect, dark beliefs and strange cults began to fester despite the best efforts of locally posted iterators of the Imperial Truth and enforcement purges to stamp them out. Eventually, intelligence reached the Imperial governor of a particularly dangerous doomsday cult, calling itself the 'Final Banquet', having taken root in a desolate slum sector known as the Distempora. The cult violently resisted any attempts to destroy it and it was reliably rumoured to be led by a 'holy family' with the power to 'work miracles'. The League of Black Ships was duly informed, and when next one of the tithe vessels arrived in Pentacanaes' orbit, a quintet of heavily armed gun-cutters was dispatched to descend into the Distempora sector carrying a strong Divisio Investigates force to end the cult and seize its leadership, who were judged in absentia doubtlessly to be rogue psykers. It is not known precisely what happened next, but the gun-cutters and their crews were never heard from again, and within hours all ofDistempora was riven with a cataclysm of hideous and unreasoning bloodshed. This spread like wildfire and a few hours later, all ofPentacanaes' southern hemisphere was ablaze and stricken with an unending tide of riot, savagery and slaughter. It was clear that some form of psychic force had been unleashed on Pentacanaes, taking the shape of a plague of madness which had seized perhaps fully one in four of the living as it slowly expanded out from the Distempora sector like a spreading stain. Those it claimed became monsters, inhuman things bent upon the perpetration of atrocity and wild destruction.

A state of emergency was declared and units of the Imperialis Auxilia barracked on Pentacanaes were activated and moved to form a cordon around the affected sectors, but even they could not hold, and worse, soon many of their own ranks began to succumb to the madness. The Imperial governor ofPentacanaes was also a victim, shot down by his bodyguards as he attempted to end the lives of his own children as the madness took him. Authority now fell to the highest ranking Imperial officer in orbit, the master of the same Black Ship that had triggered the massacre: Captain Gigan D'antes. Elements of the VI'h Legion -not yet known as the Space Wolves- had been alerted and were inbound from Terra, but their arrival would not be for days and Gigan D'antes judged that Pentacanaes did not have that long. Even the desperate measure of targeted lance strikes and orbital barrages could not halt the spread of the anarchy across the world, and wherever Captain D'antes looked, all was in disarray. No force already in combat could hold long against whatever psyker-born madness afflicted that damned world. No force, he noted with surprise, except for one.

The Daughters of the Crow was what the manifest of the stationed Imperialis Auxilia named them, or more formally the s'h '9-13 ' Indentured Irregular Infantry Regiment. They were a primarily female-culturally phenotype (techno-barbarian) force from an obscure feral world in the southern reaches of the Segmentum Solar, so obscure in fact it lacked a proper name in the records, only the designation of'9-13 .' Recently raised and folded into the Great Crusade, landing only weeks previously for muster, the regiment had not yet seen active service, but the sparse records available showed a number of ill-defined complaints raised against the regiment by those who had been barracked alongside it; numerous fractious incidents were logged and discipline masters had been frequently sent out in force to break up trouble between the 9-13'ers and others. Sent in with the rest of the Auxilia as the tide of madness had spread, the small regiment had not only held against the onslaught, it had driven back the affiicted horde, and not one of its fighters had suffered psychic contamination. Not one.

To Gigan D'antes, versed in the lore of the Scholastica Psykana, there could only be a single answer; the Daughters of the Crow -or at least a very significant proportion of them- were Untouchables. It was unprecedented and doubtless something that needed later investigation, but for now they offered a lifeline to a world besieged by madness. Swiftly organising such air support as he could, and using Black Ship pilots where possible to add resilience against the growing psychic storm, Gigan paved the way for the Daughters of the Crow, gambling all and airlifting the entire regiment, reinforced and up-armed in any way possible, and blasted them a landing zone into the very heart of the nightmare, the depths of the Distempora sector. Here they gave battle to the transfigured horrors that had been unleashed from the gestalt minds of the 'holy family' of the cult-gave battle and slew them. The effect was akin to extinguishing a fire by hurling an explosive into its midst. A psychic shockwave roared across the planet. Many of the afflicted mercifully simply died, their hearts stopped and their brains sundered as some great parasitic link was severed. Others who were less fortunate became catatonic, but still more raved on, now simply truly mad rather than the puppets of some malign force. The spreading stain of madness however had been cut off at its source, and now mere anarchy and disaster reigned, where dark purpose had previously ruled all.

It would take the arrival of the VI'h Legion to bring Pentacanaes back to heel, and in the aftermath a billion dead were accounted for and half a world left a burned out shell. By then the survivors of the Daughters of the Crow were long gone within the hold of D'antes' Black Ship, while far off across the Segmentum Solar, it is said that scores of other Black Ships appeared in the skies of the obscure planet designated '9-13' and in their passing left a world half emptied.

El nacimiento del silencioEditar

The events of the Cataclysm of Pentacanaes stand in blessed isolation in the Imperium's record as regards the origins of the Sisters of Silence, and it seems certain to many observers that '9-13' and its bounty of Untouchables are to all evidence the core upon which the remade Divisio Investigates was formed. Or so it seems. There are some at this point in time who doubt the veracity of this account, or at least its significance. That the account exists at all in the chronicles of the Great Crusade is suspect to the minds of other observers, when so much else around the Silent Sisterhood is shrouded in secrecy. Others merely contest that the historical account has been doctored. Certainly, Lord Militant Luca Kulga a century later in his treatises, Notable Battles of the Segmentum Solar, was recorded as speculating that the whole Pentacanaes affair was arranged; a kind of bloody experiment- a field test whose results were bought at the deliberate sacrifice of a billion lives. If this is the case, then by whom- the lords of the Divisio Telepathica, or the Emperor directly? If so, then the answer becomes immediately unknowable.

Some insist that the origins of the Silent Sisterhood go even further back, either in the mind of the Emperor, or some lost agency of the Dark Age of Technology, that they awaited perhaps only a critical mass of Untouchables to act, or at least to operate in the open. Regardless, within an unknown exact number of years, but no greater than four decades into the Great Crusade, the Divisio Investigates became synonymous with a new militant Order, that of the Sisters of Silence. Unique in the Imperium's service, this Order comprised human Psychic Nulls, all female, thousands strong and beholden to none but the Emperor. The Great Tithe now included direct action to reinforce their numbers in the harvest of worlds, garnering Untouchable female children just as it did the psyker-marked. Structured in isolation and with the ironclad rule of discipline, this militant arm of the Divisio Astra Telepathica operated with remorseless efficiency and under an unassailable vow of silence and secrecy, a distinction which gave them a ready common name to those of the Imperium's authorities with whom they dealt, and to the Imperium through which they began to pass ghostlike upon their dark harvest, they became objects of fear and awe.

Exactly where and how the Sisters of Silence came into being remains but one mystery among many where they are concerned, and that the shadow of some techno-barbarian culture is part of their bloodline seems clear, but from whence exactly it came not even the wisest ofrmperial military historiographs can state with clarity. But as a postscript to the official account of the Cataclysm of Pentacanaes, it can be said for a fact that the hive world endures; although it is a ravaged, half-empty domain of gloom and ashes now, steeped in old tragedy and long since left behind as the Imperium has expanded across the galaxy. As for the world designated '9-13', no such sphere is listed in the Cartographica Imperialis-the numeric is simply missing from its lists.

Herejía de HorusEditar

[En construcción, disculpen las molestias.]

Tras la HerejíaEditar

El Alzamiento de la BestiaEditar

[En construcción, disculpen las molestias.]

41º MilenioEditar

Al final del Asedio del Sistema Fenris, se sabe que los Altos Señores de Terra recibieron noticias del ataque del Primarca Demonio Magnus el Rojo de los Mil Hijos, y en respuesta enviaron un pergamino con sus 12 sellos sagrados a las profundidades del Palacio Imperial, donde por primera vez tras milenios de trabajar en las sombras, las Hermanas del Silencio se aprestaron para una guerra abierta.

Doctrina de combateEditar

Beyond their unique abilities as Psychic Nulls, the Sisters of Silence are also a highly trained and relentless paramilitary force, ably equipped to their task and skilled in overcoming any opposition they may encounter in their sworn duty, be it deluded bystanders, mind-ridden soldiers, hordes of psychically-puppeted corpses or even armed cults sat at the heart of a world's ruling caste. The Sisters of Silence are as remorseless, dedicated and as formidably skilled as any human fighting force of the Imperium, while the cold darkness of their minds makes them a more terrible foe than any to the witch, the rogue psyker and the Warp-touched.

Given their particular duties, their training and tactical bias focuses on close-quarters combat, short-ranged, high-intensity warfare which often sees them fighting from a position of numeric inferiority and on unfamiliar ground, and their skill in such conditions is supreme. Fear is alien to them, their conditioning and experiences exposing them to horrors against which even a veteran of the dark frontiers of the Great Crusade could not easily endure. Glory and honour -as these things are generally understood- are oflittle value to the Sisters of Silence, theirs is a higher calling and only the attainment of their goals has meaning to them. Given this, stealth, covert surveillance and torture are all tried and tested weapons in their repertoire to be used when needed, and they know well the value of mystery, shock, awe and terror in their work They will readily invoke their Emperor-given authority to use and discard any intermediaries and agencies of the Imperium as they require, and 'collateral' destruction in pursuit of their targets is judged as a thing to be avoided as a matter of course, but irrelevant in cases of necessity.

Beyond their extreme training and coldly rational tactical discipline, there is also something that has been quite deliberately invoked of the barbaric and the arcane about the Sisters of Silence as a militant Order. This is not simply to provoke fear in others, although clearly this effect is ably achieved, but also it lends them a distinct and singular entity, as well as a murderous intensity in combat seldom encountered beyond the Imperium's superhuman fighting forces such as the Legiones Astartes. This deliberate element of feral barbarism finds its expression in many forms, ranging from the totem-like names chosen to designate their tactical sub-units during deployment, to the aesthetic design of their ornate battle gear, which is styled to invoke imagery of the warriors of ages past but match the function of the finest power armour, to their manes of long hair, said to remain unshorn unless the Sister has a sworn quarry escape them.

OrganizaciónEditar

The Divisio Investigates is an organisation more akin in structure to the fusion of an agency oflegal enforcement and a secret society or secular military Order of old. As with so much that surrounds those who orbit close to the centre of the Emperor's work, its ways and dispositions are all but impenetrable to outsiders beyond certain open ranks and divisions observable by those who are called to fight alongside them.

A complete accounting of the Sisters of Silence's ranks is then impossible, but the simple extrapolation oflogic from the notional size of the League of Black Ships required at the minimum for the Great Tithe to function, as it assuredly does, places the Sisters of Silence at tens of thousands of active Witch-seekers. The high command of the Order ourwardly comprises three high offices and individuals that were known to the hierarchy of the Imperium at the time of the outbreak of the Horus Heresy, though doubtless there were others that went unknown outside of the Sisterhood itself.

Most famed of these is the rank of KnightCommander; the most senior field officer of the Silent Sisterhood. This title was held by one of the most sinisterly renowned warriors in the Imperium-Jenetia Krole, known also by popular myth as the 'Soulless Queen'. Of equal importance to the execution of the Great Tithe is the rank of the Mistress of the Black Ships, and in effect, the grand admiral of the Divisio Investigates' fleet; this was held by Varonika Sulath. Lastly is the Nemesis Praxia, Ebon Naroda; she who was high guardian of the compiled lore and estates temporal of the Divisio Investigates, and ultimately responsible for the training of its acolytes.

Other ranks within the organisation progress through that of Acolyte -of the First, Second and Third rank- more informally known as 'Sisters-in-waiting', who have not yet formally been initiated into the Order. Further ranks of the Sisterhood proper were referred to with melodramatic flourish as the 'Null Maidens' by the remembrancers of the Great Crusade. These are structured both in terms of seniority and tactical disposition, ranking in order: Seeker, Prosecutor, and with Vigilator as the most senior of the three. Other specialist units such as the Pursuers, the Aquilai Astra and Questora, accounting for cyber-beast handlers, pilots and void crew, and Investigators/ Enforcers respectively branch off these.

Above this level, the Order's hierarchy bifurcated to outside eyes into rwo distinct groups: the Chamber of Oblivion and the Chamber ofJudgement. The first is an elite militant sub-faction comprising the most powerful Psychic Nulls and most martially skilled ofVigilators, and from its ranks of Oblivion Knights and Knights-Centurathe battlefield commanders of the Order are taken. The latter chamber is if anything more feared. It comprises the dreaded Silent Judges of the Excrutiatus, whose task is to weigh the actions of the guilty and innocent when it comes to those concealing psykers from the tithe, and where matters are not clear regards those believed to be psykers, to determine the presence of the psyker's gift, and where it is found, to pass judgement on whether the accused should be taken by the tithe, or executed as a danger to humanity.

ArmamentoEditar

In terms of armament and equipment, the Divisio Investigates is particularly well served, and second only perhaps to the Legio Custodes in the scope and customisation of its arsenal. It has long maintained myriad different weapons and tactical systems suited to its needs, from patterns of the Terran bolter -a weapon more commonly associated with the Space Marine Legions - manufactured for use by unaugmented humans, to the exquisitely fashioned and utterly lethal executioner's power blades carried by its Vigilators. The Divisio Investigates also has access to large stockpiles of advanced and specialised weapons such as las-borer alchem needlers that can render a target comatose for capture as readily as slay them, and with them a poisons cabinet whose contents have been drawn from across a thousand worlds. Though the Sisters of Silence have access to the multitude of the Imperium's STC designs, which they have often relied on in their duty, during the late Great Crusade these were largely replaced in the field with unique patterns of gravrepulsor craft outfitted with sophisticated covert operations and stealth systems better suited to their needs. Besides this, the Order has access to certain far more arcane technologies all but unguessed at outside the Divisio Astra Telepathica; most prominently psi-negation and disruption weaponry whispered to have been created for them by the hand of the Emperor Himself.

Naves NegrasEditar

The League of Black Ships itself cannot also go unremarked in any overview of the power of the Silent Sisterhood. It is a fleet of uniquely designed void craft of considerable size and power, most being variants of more commonly known long-range cruiser and battlecruiser designs. They are heavily armed, well-defended, rigged for extended operations and above all equipped with systems that allow them to go unnoticed by signal and auspex scan if needed. Just how many there are is a matter of conjecture, but this figure by the end of the Great Crusade certainly ranged into the hundreds, if not thousands. They are a shadow upon the stars of the Imperium, coming and going all but unseen, even as the wars of the Heresy unfolded, bound to no purpose or authority but their own. Just as secret are the location and capacity of many of the orbital ship forges and docks which serviced them. The vessels are also highly automated, reducing the need for human crew who might be imperilled by their cargo, and allowing for voyages of long duration without resupply when needed. They are by their nature a hell for any psyker taken on board as their structure is interlaced with systems to block out and resist the psyker's connection to the Empyrean, as well as numerous cells for internment, punishment and interrogation, and cryo-crypts and stasis chambers for the storage of the most dangerous subjects. The largest and most powerful Black Ships also carry limited supplies of Exterminatus class weaponry- usually planet-mantle breaking cyclonic torpedoes and rare vortex warheads rather than bio-weapons for reasons of intended outcome. This enables them to enact world-kill protocols or the more confined if no less absolute annihilation of an area if a rogue psyker crisis threatens a catastrophic warp breach on a world's surface, though such incidents are thankfully rare.

HeráldicaEditar

[En construcción, disculpen las molestias.]

Elementos conocidosEditar

MiembrosEditar

[En construcción, disculpen las molestias.]

NavesEditar

MiniaturasEditar

  • Escuadra de Hermanas del Silencio con espadas verdugo y bólteres modelo Umbra.

GaleríaEditar

FuentesEditar

  • The Horus Heresy VII.
  • Warzone Fenris II: Wrath of Magnus.

Por revisar: Visiones de la Herejía, La Huida de la Eisenstein, Los Mil Hijos, Prospero en Llamas, Cuentos de la Herejía - La Voz, The Silent War - Ghosts Speak Not, The Primarchs - The Serpent Beneath, The Beast Arises IX: Watchers in Death, The Beast Arises XI: Shadow of Ullanor.

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