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Cervan Dante, Señor del Capítulo de los Ángeles Sangrientos.


"Durante mil cien años he luchado y he visto la oscuridad en nuestra galaxia. He visto la vileza del xeno y la herejía del mutante. He sido testigo del pecado de la posesión. He visto todo el mal que alberga la galaxia y he matado a todos cuya presencia ultraja al Emperador. He visto lo que veréis. He peleado contra lo que debéis pelear y he matado a lo que debéis matar... así que no temáis y estad orgullosos, pues somos hijos de Sanguinius, los protectores de la Humanidad. Sí, en verdad somos los Ángeles de la Muerte."
Lord Comandante Dante a un grupo de Neófitos de los Ángeles Sangrientos


El Comandante Cervan Dante es el actual Señor del Capítulo de los Ángeles Sangrientos, y lleva dirigiendo el Capítulo desde hace 1100 años estándar. Nombrado Regente del Imperio Nihilus por el Primarca renacido Guilliman tras los eventos de la Devastación de Baal. La servoarmadura de Dante incorpora una máscara de muerte dorada muy decorada bajo su Halo de Hierro, llamada la Máscara Mortuoria de Sanguinius, que se dice que fue usada por el Primarca Sanguinius, y amoldada a sus terroríficos rasgos.

HistoriaEditar

"Serán en el Fin de los Tiempos cuando veremos el vuelo final de la hueste del Ángel Muerto. Se elevan sobre nosotros en alas aullantes. Caen sobre nosotros en una tormenta celestial. A su vanguardia vuela el Último Arcángel. Para los No-Nacidos, él será la Muerte-Que-Se-Cierne. Para ti y para mí, será un hombre mortal con el rostro inmortal de su padre caído. Para el Imperio de la Humanidad, será la esperanza. Un guerrero de valor infinito. Un soldado de pesares infinitos. Guardaos de la máscara dorada que siempre observa y nunca sonríe, llorando lágrimas de oro congelado."
de Las Profecías del Plañidero, por Sargon Eregesh, Oráculo de la Tormenta de la Legión Negra


Orígenes y transformaciónEditar

El guerrero que se convertiría en Dante comenzó su vida como cualquier otro ángel sangriento. Nació como un mortal llamado Luis, de padre llamado Arreas y madre de nombre desconocido en el 447.M40, en Baal Secundus. Luis perduró y llegó a la adolescencia vagando por el Gran Yermo de Sal, mucho más allá de cualquier asentamiento en Baal Secundus. En 456.M40, Luis perdió a su madre. Envalentonado por la pérdida, abandonó a su padre para emprender el peligroso viaje de convertirse en Ángel. Debido a su vida vagando por los desiertos de sal, el crecimiento de Luis fue raquítico incluso para los estándares del lugar. Su piel compartía la misma desfiguración que todos los baalitas tenían debido a la exposición a los desiertos radiactivos de su planeta natal. El Gran Yermo de Sal, el cual Luis llamaba su hogar, estaba muy lejos de la Caída del Ángel. Ningún Vagabundo de la Sal que hubiera intentado el viaje había sobrevivido para contarlo. Sin embargo, el muchacho mostró su determinación y lo intentó. Por desgracia, como tantos antes que él, Luis fracasó cuando la sed le estranguló y lo privó de raciocinio. Cuando todas sus esperanzas parecían perdidas, el niño vio una figura alada y dorada, y con ella, preciada agua. Este fue el primero de los cuatro encuentros con lo que Luis llegaría a conocer como el Sanguinor.

Se dice que Luis no mostró ninguna habilidad especial entre los candidatos que llegaron al lugar de elección. Fue la pura suerte lo que le permitió a él y a los otros 500 niños pasar el primer corte. Sin embargo, fue la determinación de Luis, no la casualidad, la que le hizo ganar la aprobación de sus pares en pruebas posteriores. A lo largo de las pruebas, Luis no destacó: no era ni el más atlético ni el más fuerte, pero sobrevivió y fue llevado a la Capilla del Desafío. Fue allí donde el niño se enfrentó a su primera prueba real: el Juicio de la Guerra. Con una mente clara y confianza en sí mismo Luis condujo a su fuerza a la victoria. Sin embargo, el derramamiento de sangre sin sentido y las muertes de los otros aspirantes le disgustaron. Este disgusto le serviría bien en su juicio final: el Juicio de Horus. Adhiriéndose resueltamente a su moral, Luis se negó a matar a un compañero, sellando así su destino como un ángel sangriento. Él y los demás aspirantes victoriosos fueron entonces transportados a la fortaleza-monasterio de los Ángeles Sangrientos en Baal. Fue allí donde se enfrentó a su desafío final: el Soplo del Cansancio. Durante tres días Luis permaneció despierto, y el último día, cuando el sueño amenazaba con apoderarse de él, recibió ayuda una vez más del misterioso Sanguinor y pasó su prueba final. En la gran catedral del Capítulo, bajo las ceñudas miradas de mármol de los Ángeles Sangrientos que habían sido campeones del capítulo, Luis recibió el Cáliz Sanguinario y bebió la sangre de Sanguinius. Al instante Luis cayó en el ritual de un año de sueño necesario para el proceso de implantación de la semilla genética y fue sepultado dentro de un sarcófago santificado.

Fue durante este tiempo cuando llamó la atención de los Sacerdotes Sanguinarios. Mientras todos los aspirantes soñaban con visiones de la vida y la muerte de Sanguinius, Luis gritó sin cesar durante ese año los nombres de primarcas caídos, dioses oscuros y demonios desterrados, desplazándose entre la consciencia y el sopor pero sin rendirse a ninguno de los dos estados. Tan violento fue su sueño que se dice que levantó la tapa de su sarcófago. Muchos aspirantes suelen morir en sus sarcófagos; tal es el discurrir de las cosas para aquellos que iban a convertirse en Ángeles Sangrientos. Los débiles siempre fallaban, incluso en el primer paso. Pero ningún aspirante había mostrado tal tormento y sobrevivido. Al emerger, libre de los defectos de Baal Secundus y con un cuerpo angelical, ninguno de los Sacerdotes Sanguinarios dejó escapar el detalle de las marcas dejadas por sus mano en el interior de la tapa de su ataúd. Y sin embargo allí estaba, ante ellos, un ser que ya no era Luis. Dante era perfecto, listo para comenzar su verdadero entrenamiento. Algunos entre el sacerdocio sanguinario creían que esto era el primer presagio que indicaba un rápido descenso a las enloquecedoras profundidades de la Sed Roja y la Rabia Negra. Otros señalaron que la perfección de Dante tras tanto sufrimiento auguraba una era de grandeza. Para el 753.M40 Dante ya había alcanzado el rango de Capitán.

Un Hijo de SanguiniusEditar

Fue durante la Insurrección de Kallius cuando los Ángeles Sangrientos, una vez más, probaron las mieles de la aniquilación, perdiendo nueve de cada diez Marines Espaciales y a casi todo el Consejo del Capítulo. Tres compañías completas, incluido el joven Capitán Dante y su 8ª Compañía de Asalto, lanzaron un devastador asalto contra Desembarco de Kallius y sus mundos dependientes en apoyo de sus abrumados hermanos sucesores, los Ángeles Numinosos (más conocidos, debido a su símbolo, como las "Águilas Sangrientas"). Mundo tras mundo se había levantado en rebelión, extendiendo las insurrecciones por toda la región y después el subsector. Poblaciones enteras y flotas chapuceras fueron llevadas a la batalla bajo el mando y los cánticos de Marines Traidores, vestidos con una panoplia de colores y sacados de innumerables partidas de guerra. Los Ángeles Sangrientos se vieron atrapados en conflictos prolongados y guerras de trincheras, atrapados en la telaraña de una herejía mucho más amplia.

A medida que las semanas se convirtieron en meses y los meses en años, más y más fuerzas del capítulo llegaron para castigar, limpiar y reclamar los mundos rebeldes. Los Rollos de Honor como ríos negros con la tinta de millones de enemigos asesinados, pero los Ángeles Sangrientos empezaron a sufrir bajas inasumibles. Al saber de la llegada de docenas de regimientos de la Guardia Imperial junto a varios Capítulos, los Ángeles Sangrientos se retiraron del conflicto con la cabeza en alto.

Sin embargo, el golpe más fuerte estaba por llegar: cuando los restos de su flota se reunieron sobre el propio Desembarco de Kallius, una armada caótica surgió de la disformidad, alimentada por la posibilidad de borrar a los Ángeles Sangrientos de la faz del Imperio. La batalla espacial duró tres días completos, llenos de atroces acciones de abordaje, durante las cuales Dante y sus guerreros fueron responsables de la captura y destrucción de siete naves capitales. Cuando los Ángeles Sangrientos obtuvieron por fin la victoria y evaluaron sus pérdidas, el resultado fue que quedaban menos de doscientos hermanos. Los Sacerdotes Sanguinarios y Capellanes supervivientes se reunieron en concilio, eligiendo al último capitán vivo como el siguiente Señor del Capítulo. Dante aceptó el manto de Señor de la Hueste Angélica mientras aún llevaba su servoarmadura rota y manchada de sangre. Sería el último día que vistiera rojo, pues desde entonces vestiría de oro. Tal elección debería haber sido el heraldo de una era sombría, pero el destino contaría una historia bien diferente.

El Manto del ArcángelEditar

Desde que asumió el papel de Señor del Capítulo, Dante ha llevado a los Ángeles Sangrientos hacia sus milenios más gloriosos y triunfantes desde el tiempo de La Purga. Quizás el Gran Lobo, Logan Grimnar de los Lobos Espaciales, es querido por la gente del Imperio por encima de cualquier otro comandante de los Marines Espaciales y Marneus Calgar de los Ultramarines es considerado el más respetado por buena parte de los Capítulos del Adeptus Astartes. Pero mientras que el Gran Lobo es aclamado por el pueblo tanto por su sabiduría como por sus capacidades guerreras, Dante es un salvador dorado, distante, como un héroe de los mitos devuelto a la vida. Allí donde el Lord Defensor de Macragge es un general de primera línea inquebrantable y despiadadamente eficiente, admirado tanto por su perspicacia como por su destreza, Dante es un ángel vengador que cae del cielo por delante de sus hermanos para dar el primer golpe. Ningún alma leal compararía jamás a estos héroes, pues todos son iguales ante los ojos del Dios-Emperador, pero más de 1.500 años de servicio supremo hablan por sí mismos.

Las hazañas de Dante ya están manchadas con la pátina de los mitos. Cada caída de su hacha termina con el reinado de un señor demoníaco. Cada descenso desde desde los cielo, volando con alas de fuego, significa el final de otra rebelión. La mayor parte puede ser mito, pero mucho más es verdad. Skarbrand, el Hijo Exiliado de Khorne cayó ante Dante en las Puertas del Pandemonium. Con el destierro del demonio, los ejércitos de la criatura pronto perdieron su agarre sobre la realidad y fueron arrojados nuevamente a la hediondez de la Disformidad. El planeta Terion, en los albores del M41, vio a Dante liderar a sus angeles contra una alianza profana de los Amos de la Noche y la partida de guerra del conocida en los registros imperiales como la Hermandad de la Oscuridad. Siglos más tarde, Terion había sido reconstruido en un paraíso; todo lo que quedaba del legado de la guerra es un monumento a Dante, esculpido en mármol y tan alto como un coloso en la ciudad capital, con la mano extendida hacia el horizonte, ofreciendo misericordia a los antepasados ​​de los ciudadanos.

Nadie puede negar el alcance de la experiencia de combate de Dante. Ha librado batallas sin contar, orquestado innumerables campañas y logrado sangrientas victorias en mundos tan remotos como Ultima Macharia y el estrellado Jonol, el planeta natal de los Hijos Honorados. Especialmente decisivo fue su papel en la Segunda Guerra de Armageddon. Dante y sus Ángeles Sangrientos dirigieron a los Marines Espaciales de refuerzo a la Colmena Acheron, donde expulsó a los Orkos atacantes y capturó al herético Gobernador Herman von Strab. Sin los refuerzos de los Ángeles Sangrientos, la Colmena podría haber caído ante los Orkos, y con ella, las restantes opciones de victoria del Imperio y su control sobre este, estratégicamente importantísimo, planeta.

Cuando la Tercera Guerra por Armageddon dio comienzo, Dante estaba demasiado lejos para cumplir su anterior juramento de defender el planeta de cualquier nuevo intento de los Orkos por tomarlo. En su lugar, envió al Capitán Erasmus Tycho y su 3ª Compañía para dirigir la defensa del planeta. Se dice que segó innumerables cabezas de Orkos en la Liberación de Canau y también se sospecha que, muchos siglos atrás, fue él el Sargento a cargo de los 12 Marines Espaciales que tenían la imposible misión de asaltar la Barcaza de Batalla Garra del Terror, una nave de los Amos de la Noche, y acabar con la vida del Señor del Caos de los Amos de la Noche como castigo por sus infinitas transgresiones. El enemigo los superaba en número por varios centenares, pero el Sanguinor apareció para bendecir al entonces Sargento y acto seguido liquidó a gran parte de los Amos de la Noche, haciendo posible el éxito de la misión.

Dante ha mantenido unidos a los Ángeles Sangrientos durante los tempestuosos años de una guerra civil desconocida para el Imperio, y ha incendiado flotas enteras de naves traidoras con la ira de los cañones de su flota. En solitario, ha tomado como trofeo los cascos de cientos de campeones del Caos, manteniendo tales reliquias contaminadas en estasis cuando no pueden ser destruidas, para que nadie más se levante como heredero de los caídos.

Para sus pares, Dante es un ejemplo de valentía, dedicación y genio estratégico que habla al corazón de la misión sin fin de los Marines Espaciales. Para los generales y mariscales de la Guardia Imperial, es un aliado bienvenido y honrado por triplicado que se encuentra a la vanguardia de la defensa de la Humanidad. Para los soldados y ciudadanos comunes del Imperio, Dante es nada menos que un salvador.

Regente del Imperio NihilusEditar

Dante nunca espero ver los últimos días de su Capítulo, aunque se enfrentó a ellos sin acobardarse, como nunca espero ver el regreso de un Primarca, pero se arrodillo ante Roboute Guilliman con el corazón agradecido. Por eso cuando Guilliman le nombró Regente del Imperio Nihilus, el Señor de Baal sintió la mano del destino aterrizar pesadamente sobre su hombro. Con la furia de la Gran Fisura desatada, una oscuridad más terrible que cualquier otra en la historia acecha al Imperio. Los Ángeles Sangrientos están ahora frente a esa oscuridad con el Trono Dorado de Terra a sus espaldas y tendrán que luchar como nunca lo han hecho antes.

Junto a este revitalizador y nuevo propósito, y la nueva esperanza que suponen los Marines Espaciales Primaris, cabe la posibilidad de que los hijos de Sanguinius no se acaben apagando como una goteante vela. Se dice entre los Ángeles Sangrientos que el Comandante Dante no ha sido nunca tan grande, incluso haciendo frente a tan terrible adversidad. El Regente del Imperio Nihilus ha jurado purgar de su oscuro y nuevo reino la mancha del Caos aunque ello le lleve mil años más, después de todo es en la noche más oscura donde estos ángeles dorados brillan más.

El deber final de DanteEditar

Se dice que el Comandante Dante está agotado tras siglos de presenciar guerras y muerte constantes, y que sólo le queda un objetivo por cumplir. Sanguinius predijo antes de su muerte a manos de Horus que un "Guerrero Dorado" se alzaría entre el Emperador de la Humanidad y su destrucción. Muchos estudiosos imperiales han asumido que esta profecía se refería al propio Sanguinius, que se enfrentó a Horus a bordo de su nave insignia, la Barcaza de Batalla Espíritu Vengativo, durante la Batalla de Terra.

Sin embargo, Dante sospecha que su significado real es otro, y cree que un día él podría ser todo lo que se interpusiera entre el ahora indefenso Emperador, enterrado en el Trono Dorado, y aquellos que desean destruirlo. El Comandante Dante desea sobrevivir el tiempo suficiente hasta que pueda cumplir con su deber final.

Acciones notablesEditar

Marines angeles sangrientos dante

Dante

  • Renacimineto (456.M40) - Nace Dante, Neófito de los Ángeles Sangrientos, tras superar su internamiento en la Sala de Sarcophagi.
  • Campaña de Rora (467.M40) - Acción realizada contra los Orkos en los Desiertos de Ceniza de Rora, a las afueras de la Colmena Quintus, en el Sistema Eudymimous.
  • Exploración de Ereus V (471.M40) - Acción realizada en una colonia aislada de Ereus V contra xenos denominados Orreti, en el Sistema Ereus.
  • Campaña de Tobias Halt (518.M40) - Acción realizada en la Colmena Holywell de Tobias Halt contra cultistas de Nurgle autodenominados La Purga, en el Sistema Tivian.
  • Limpieza de Puerto Odrius (752.M40) - Acción realizada en el Puerto Odrius de Mas contra una coalición pirática de humanos, Eldars Oscuros y Ssliz, dirigidos por el Príncipe Hellaineth en el Sistema Tivian. Fue en esta batalla cuando Dante, tras la muerte del capitán Avernis a manos de los Eldars, ascendió a la capitanía. Dante y Hellaineth se batieron en combate singular en el bastión provisional de este último, pero el xeno escapó antes de ser rematado.
  • Dante, Señor de la 5ª Hueste (753.M40).
  • La Insurrección de Kallius (M40) - En esta campaña los Ángeles Sangrientos, una vez más, probaron las mieles de la aniquilación, perdiendo nueve de cada diez Marines Espaciales y a casi todo el Consejo del Capítulo. Tres compañías completas, incluido el joven Capitán Dante y su 5ª Compañía de Asalto, lanzaron un devastador asalto contra Desembarco de Kallius y sus mundos dependientes en apoyo de sus abrumados hermanos sucesores, los Ángeles Numinosos (más conocidos, debido a su símbolo, como las "Águilas Sangrientas"). Mundo tras mundo se había levantado en rebelión, extendiendo las insurrecciones por toda la región y después el subsector. Poblaciones enteras y flotas chapuceras fueron llevadas a la batalla bajo el mando y los cánticos de Marines Traidores, vestidos con una panoplia de colores y sacados de innumerables partidas de guerra. Los Ángeles Sangrientos se vieron atrapados en conflictos prolongados y guerras de trincheras, atrapados en la telaraña de una herejía mucho más amplia. A medida que las semanas se convirtieron en meses y los meses en años, más y más fuerzas del capítulo llegaron para castigar, limpiar y reclamar los mundos rebeldes. Los Rollos de Honor como ríos negros con la tinta de millones de enemigos asesinados, pero los Ángeles Sangrientos empezaron a sufrir bajas inasumibles. Al saber de la llegada de docenas de regimientos |regimientos de la Guardia Imperial junto a varios Capítulos, los Ángeles Sangrientos se retiraron del conflicto con la cabeza en alto. Sin embargo, el golpe más fuerte estaba por llegar: cuando los restos de su flota se reunieron sobre el propio Desembarco de Kallius, una armada caótica surgió de la disformidad, alimentada por la posibilidad de borrar a los Ángeles Sangrientos de la faz del Imperio. La batalla espacial duró tres días completos, llenos de atroces acciones de abordaje, durante las cuales Dante y sus guerreros fueron responsables de la captura y destrucción de siete naves capitales. Cuando los Ángeles Sangrientos obtuvieron por fin la victoria y evaluaron sus pérdidas, el resultado fue que quedaban menos de doscientos hermanos. Los Sacerdotes Sanguinarios |Sacerdotes Sanguinarios y Capellanes |Capellanes supervivientes se reunieron en concilio, eligiendo al último capitán vivo como el siguiente Señor del Capítulo. Dante aceptó el manto de Señor de la Hueste Angélica mientras aún llevaba su servoarmadura rota y manchada de sangre. Sería el último día que vistiera rojo, pues desde entonces vestiría de oro. Tal elección debería haber sido el heraldo de una era sombría, pero el destino contaría una historia bien diferente.
  • Salvación de Skylos (M41) - Aún en ruinas tras la invasión tiránida, el planeta colonial Skylos hizo frente a otra amenaza: el Caos. Blandiendo el Hacha Mortalis, Dante lideró una hueste de Ángeles Sangrientos a la batalla contra cronomantes contaminados por el Caos, hechiceros que usaron su pasado, presente y futuro como un arma pero sin éxito.
  • Limpieza de Ultramar (746.M41) - Reconociendo que la invasión tiránida de Ultramar no es sino la primera de muchas que aún estaban por venir, el Lord Comandante Dante envía tres compañías de Ángeles Sangrientos para ayudar a los Ultramarines en la búsqueda de las bestias restantes de los sectores orientales. A su regreso, tres años después, las tres compañías han quedado diezmadas pero ricas en inestimables doctrinas de caza de Tiránidos que son transmitidas de inmediato al resto del Capítulo.
  • Asalto de Baal (798.M41) - Tres Pecios colosales emergen de la Disformidad en pleno sistema Baal, indicando la llegada de ¡Waaagh! Gran Kemador. Inmediatamente, Dante ordena el despliegue de dos compañías a cada una de las lunas de Baal. Las demás son asignadas a fuerzas de ataque y se les ordena abordar y destruir los pecios. Dos de estos son destruidos con gran parte de ¡Waaagh! todavía a bordo, pero antes de que sea destruido, el último arroja a la superficie de Baal a miles de Orkos, entre ellos el Kaudillo Gran Kemador. Sabiendo que la mayor parte de las fuerzas de los Ángeles Sangrientos seguían en órbita o en las dos lunas, Gran Kemador intenta asaltar y saquear la fortaleza monasterio del Capítulo. Sin embargo, los Ángeles Sangrientos resultarán no ser tan fáciles de superar, ya que los Dreadnoughts del Capítulo lideraron la defensa el tiempo suficiente como para que llegaran refuerzos desde la órbita.
  • Guerra colmenar en Axonar (830.M41) - Dante envía a las 3ª y la 4ª compañías para sofocar la rebelión en el Mundo Colmena de Axonar. Tras considerar que las defensas en la base de las ciudades colmena son demasiado formidables para un asalto directo, el Capitán Metraen ordena una serie de inserciones de baja órbita con propulsores de salto en las agujas superiores de las colmenas. Atrapados tras sus propias defensas, los rebeldes son aplastados con rapidez.
  • Batalla de Stonehaven (901.M41) - Dante lidera el asalto en Stormraven que pone fin al asedio de una década del ¡Waaagh! Mazakota sobre el Mundo Forja Ironhelm.
  • Segunda Guerra de Armageddon (941.M41) - El ¡Waaagh! Ghazghkull desciende sobre el mundo colmena de Armageddon. Los Ángeles Sangrientos son uno de los tres Capítulos que responden. La reputación del Comandante Dante es tal que Tu'shan de los Salamandras y Marneus Calgar de los Ultramarines le ceden el mando supremo. La lucha es feroz tanto dentro como alrededor de las ciudades colmena, la determinación de los defensores iguala la insaciable sed de batalla de los Orkos. Los Ángeles Sangrientos se enzarzan en los combates cuerpo a cuerpo más encarnizados, debido principalmente a que los motores sobrealimentados Lucifer de sus Rhinos les permiten seguir el ritmo de los convoyes de Lokoz de la Velozidad. La maniobrabilidad táctica de los Ángeles Sangrientos es crucial en las últimas etapas de la campaña. La 3ª Compañía, bajo el mando del recién ascendido Capitán Erasmus Tycho, forma el grueso de una columna blindada que desbarata las principales líneas orkas de suministros, lo que priva a los Mekánikoz de los kachivachez necesarios para mantener operativos sus Pizoteadores, Gorkanauts y Morkanauts. Una vez neutralizadas sus armas más pesadas, el ¡Waaagh! es desbandado frente a los altos muros de la Colmena Tartarus, donde Dante y Tu'shan protagonizan su famosa pelea contra la escolta de Ghazghkull.
  • Campaña de Gehenna (955.M41) - Combate entre la 3ª Compañía de los Ángeles Sangrientos dirigidos por Cervan Dante, el Señor del Capítulo contra las fuerzas necronas del Rey Silente Szarekh. Sin embargo, fueron atacados por los tiránidos, por lo que necrones y astartes se aliaron para hacer frente a esta nueva amenaza.
  • Cruzada del Colmillo Negro (994.M41) - Dante considera que los Orkos del sistema Colmillo Negro llevan demasiado tiempo desafiando al Imperio, por lo que moviliza a todo su Capítulo. Libran una campaña que dura un año y no sólo expulsan a los Orkos de los doce planetas de Colmillo Negro, sino también de dos sistemas adyacentes.
  • El Escudo de Baal (998.M41) - En Baal se reciben noticias sobre el colapso del Escudo Cryptano, que debía mantener a raya a la Flota Enjambre Leviathan. Dante ya ha puesto en marcha un plan para defender el mundo natal de los Ángeles Sangrientos y las fuerzas de asalto ejecutan acciones de atacar y huir sobre las flotas escindidas menores por toda la Cicatriz Roja. Entretanto, las defensas de Baal y sus lunas reciben más refuerzos que nunca: se alzan fortalezas inexpugnables sobre las arenas y los Capítulos Sucesores de los Ángeles Sangrientos se reúnen, procedentes de toda la galaxia. Aún así, podría no ser suficiente, dado que los Tiránidos parecen ser inagotables y la Flota Enjambre Leviathan aprende los puntos débiles de sus presas a un ritmo exponencial. Sabedor de que la consunción del sistema Cryptus abriría la puerta para una invasión Tiránida imparable sobre Baal, Dante toma cartas en el asunto. Él en persona, a la cabeza de una gran fuerza de asalto compuesta por la 1ª y 2ª Compañías de los Ángeles Sangrientos, el hermano Córbulo, el Capitán Karlaen, el Bibliotecario Jefe Mephistón y el grueso de los Desgarradores de Carne de Gabriel Seth, ataca el Sistema Cryptus. Esta poderosa fuerza llega al Sistema Cryptus a tiempo para ayudar a los últimos, duramente presionados defensores imperiales y evitar la catástrofe completa. Sin embargo, la guerra que sigue es incansablemente salvaje, con las fuerzas imperiales y xenos sufriendo bajas cada vez mayores. Los Ángeles Sangrientos finalmente se ven obligados a liberar un arma antigua de procedencia misteriosa para aniquilar todo un planeta del Sistema Cryptus y usar estas ruinas para detener la embestida de la flota atacante. Mostrando su sabiduría, Dante acepta que los Tiránidos han sido ralentizados pero no detenidos. El Comandante de los Ángeles Sangrientos ordena el regreso a Baal. Su Capítulo luchará por su supervivencia en sus mundos natales.
  • La Guerra Civil de los Ángeles Sangrientos (999.M41).
  • Cónclave de los Hijos de Sanguinius (999.M41).
  • La Devastación de Baal (999.M41).
  • La Hueste Dorada (M42) - Miembros de los Ángeles Sangrientos y las Espadas Carmíneas, se unen en la cruzada para reclamar el Sistema Dhormet de la garra de la Legión Negra. Mientras las Escuadras Incursoras de las Espadas Carmíneas destacan en la despiadada guerra encubierta de Heddoth, y la carga de la Compañía de la Muerte junto al 44º de Blindados de Tallarn les otorga la victoria en Zhongal, un contraataque de la Legión Negra en el mundo feudal de Tydor amenaza con abrumar a los Ángeles Sangrientos. Dante y Astorath se ven obligados a luchar espalda con espalda junto a la Guardia Sanguinaria cuando una figura dorada surge de los cielos para unirse a la refriega, el Sanguinor ha llegado. Liderados por este trío de héroes angelicales, los Ángeles Sangrientos hacen retroceder a los atacantes, arrojando hasta el último de los astartes herejes a la oscuridad bajo los acantilados de Felhaven.

Apariencia y equipoEditar

Como corresponde al Señor de tan augusto Capítulo de Marines Espaciales, el Comandante Dante lleva antiguas y poderosas reliquias a la batalla. Estos artefactos magníficamente diseñados atestiguan la historia de los Ángeles Sangrientos, haciendo también que Dante sea aún más mortal en combate.

Dante nunca se ha quitado su máscara dorada fuera de la Fortaleza-Monasterio de los Ángeles Sangrientos, así que su apariencia física real es desconocida para los extraños. Esa placa facial dorada es la Máscara Mortuoria de Sanguinius, que aún vibra con la rabia del Primarca por la traición de Horus. El poder de la máscara hace que esta replique los gestos y movimientos del rostro de Dante, asustando a sus enemigos.

Su servoarmadura es de un dorado brillante, y se dice que verle usar su Propulsor de Salto en la batalla es "como contemplar el paso de una llama de gloria por encima del campo de batalla". También dispone de la Pistola de Perdición, un Arma de Fusión especial, creada utilizando conocimientos técnicos que hace mucho fueron perdidos por el Adeptus Mechanicus, haciendo de ella un arma de disparo extremadamente poderosa. Sólo a un guerrero tan grande y leal al Emperador de la Humanidad como el Comandante Dante se le permite utilizar un arma semejante.

Su otra arma es una inmensamente poderosa Hacha de Energía, el Hacha Mortalis. Esta fue creada por el famoso herrero del Capítulo Metriculus, en los días posteriores a la Herejía de Horus. Profundamente apenado por la muerte de Sanguinius y la traición de las Legiones Traidoras, buscó crear un arma que pudiera matar a los Señores de la Guerra Traidores como los perros que eran. El resultado fue el Hacha Mortalis, un arma que cruje con un poder asesino apenas contenido, y que es capaz de partir la ceramita y el plastiacero más duro como un cuchillo afilado lo haría a través de la seda. Perfectamente equilibrada, se dice que lleva la maldición de Sanguinius sobre el mango forjado en forma de calavera. El Hacha Mortalis se convirtió en el arma ritual de los Señores del Capítulo de los Ángeles Sangrientos habiendo cosechado incontables vidas de herejes.

Leer másEditar

Segunda Guerra de Armageddon.

Pistola de Perdición.

Sanguinor.

Devastación de Baal.

MiniaturaEditar

  • 3ª Edición.

FuentesEditar

Extraído y traducido de Wikihammer 40K UK.

  • Codex: Armaggedon (3ª Edición).
  • Codex: Ángeles Sangrientos (Ediciones 4ª, 5ª, 7ª y 8ª).
  • Deus Encarmine, por James Swallow.
  • Dante (Novela), por Guy Haley.
  • Dante: Lord of the Host (Relato corto), por James Swallow.