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Boreas

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Los angeles oscuros.jpg

El Capellán Interrogador Boreas extrajo el famoso testimonio de Merir Astelan, un traidor perteneciente a los Ángeles Caídos y antiguo Maestre de los Ángeles Oscuros. Además participó en la defensa de Piscina IV cuando lo invadieron los Orkos.

DescripciónEditar

También lleva las túnicas blancas pesadas pero las lleva con su servoarmadura. Su rostro quedaba oculto bajo su yelmo con la forma del cráneo de una calavera de la muerte decorado con un dorado teñido. Las lentes oculares fijas del yelmo le conferían una mirada sin emoción.

El tono de su voz se distorsionaba de forma ligera por los proyectores vocales de su traje espacial.

Cuando se quita su yelmo, Boreas posee una mirada penetrante. Su cabeza está afeitada con marcas de débiles cicatrices. Su mejilla izquierda tiene tatuada una espada con alas simétricas a ambos lados, símbolo del Capítulo de los Ángeles Oscuros y su frente está perforada con tacos de servicio.

Interrogatorio de AstelanEditar

El capellán Boreas fue el Capellán Interrogador encargado de interrogar al traidor de los Ángeles Oscuros , Merir Astelan.

En su primera discusión Astelan, se mantuvo desafiante frente a Boreas diciéndole que los Ángeles Oscuros se habían convertido en meros bárbaros torturadores que se escondían en las sombras, además Astelan negó cualquier tipo de culpa que le echó Boreas, sobre sus actos Lutheritas. Al final de su primera conversación el acusado estalló en furia cuando descubrió que los Marines Espaciales habían reincorporado psíquicos a sus ejércitos. En su segundo encuentro Astelan recriminó a Boreas que él era el comandante de los Ángeles Oscuros y que él no era un traidor sino que sus señores le traicionaron a él y que él seguía leal al Emperador. Tras esto Boreas le preguntó cuál había sido su historia desde hasta que acabó en Tharsis (planeta donde lo capturaron). Su conversación terminó cuando Boreas le reveló a Astelan, que se encontraban el La Roca, lo poco que quedaba de Caliban tras la Herejía .

Su segundo encuentro terminó con una fuerte discusión entre ambos sobre que Astelan era un tirano, ya que se había aprovechado de la propia gente de Tharsis para dirigir su propio mundo como un tirano, a lo que este le respondió que el gobernaba en nombre del Emperador. La conversación terminó cuando Boreas empezó a torturar a Astelan para que confesase.

En su tercer encuentro Astelan empezaba a sentir dudas de lo que había hecho, pero nunca llegaba a abandonar sus ideas, además le seguía repugnando la idea de que hubiese Bibliotecarios en los Capítulos. Boreas le preguntó a Astelan lo que le había sucedido tras la batalla de Caliban. Él caído le contó que la Disformidad le atrapó y apareció en el planeta Scappe Delve y como salió de allí en la nave de un comerciante independiente. En un puerto espacial donde atracaban con frecuencia conoció a otros dos Ángeles Caídos. Los 3 lograron hacerse con el control de una pequeña flota y se dedicaron a traficar con armas. Mientras Astelan le contaba su historia a Boreas este le incriminaba todos sus actos y le acusaba de querer dirigir la Humanidad, pero este lo negaba. A la llegada a Tharsis de Boreas, los otros 2 renegados se fueron sin él, ya que no compartían sus ideales de mejorar el Imperio. Siempre que Astelan relataba algo de su historia Boreas le recriminaba provocando la furia del caído. Al final de la conversación acabaron discutiendo sobre si Astelan era leal o no. Boreas le dijo que el ya no lo era ya que había sido un traidor y al final Astelan le respondió que los primeros traidores eran los Primarcas. Boreas se enfadó mucho con esta respuesta, pegándole unos cuantos puñetazos en la cara y dejando a Astelan con el Bibliotecario.

En su cuarto encuentro Astelan se encontraba exhausto debido a las continuas torturas físicas por parte de Boreas. En la soledad de la celda, Astelan se enfadó con todo porque nunca llegaría haber cumplido su sueño, un Imperio unido dirigido únicamente por el Emperador. Al principio Boreas le dio agua para que se refrescase y le permitió marcharse de la celda. Cuando Astelan se disponía a levantarse e irse Boreas le respondió que sí lo hacía era un cobarde y huía de su responsabilidad, perdiendo todos sus ideales, Astelan se encorajinó y permaneció en la celda para contarle todo a Boreas.

Después de esta prueba Boreas le propuso hablar de marine a marine sin torturas, a lo que Astelan aceptó. Él, le contó a Boreas lo que pasó antes de la traición; de que era originario de Terra y cuando encontraron al Primarca adoptó Caliban como su planeta y a Lion El´Jonson como su comandante, pero su Primarca le traicionó y le ordenó quedarse en Caliban. Astelan le mandó emisarios mostrándole que estaba equivocado pero no obtuvo ninguna respuesta. Tras esto le dijo que la traición de Luther, no hubiese sido posible con su ayuda y le contó que su Primarca abandonó a Luther en Caliban porque Lion El' Jonson tenía miedo de que su amigo se hiciese más populares que él, lo que provocó un gran resentimiento de Luther al Primarca, y Astelan le ofreció su apoyo por lo que todos los marines nativos de Terra se unieron a su causa.

El plan de Astelan era abandonar Caliban e ir a luchar contra Horus. Cuando se disponían a marcharse algunos Ángeles Oscuros les atacaron ya que creían que no debían salir del planeta, a lo que Boreas le respondió que estos eran los leales. La fuerza de Astelan logró contraatacar y se hicieron con el planeta pero a los pocos meses de este hecho, los Ángeles Oscuros que no les habían seguido lanzaron un asalto y consiguieron destruir la flota espacial y al final hicieron explotar la nave más grande de la flota dentro del planeta lo que provocó una gran destrucción en este. El Primarca regresó con el resto de la legión y Astelan dio la orden de abrir fuego ya que creía que su Primarca iba a matarlos y podía haberse hecho del bando de Horus, además el Caído le dijo a Boreas que los Primarcas habían sido los primeros en traicionar al Emperador.

Astelan le dijo a Boreas que el Primarca había sido el que bombardeó Caliban y solo iba a matar a Luther porque sentía envidia. Al final de la confesión Boreas se encolerizó y se dispuso a marcharse y aplicar la tortura en su siguiente sesión pero antes de abandonar la celda Astelan le dijo a Boreas una de las confesiones más oscuras: Lion El'Jonson no participó en los momentos finales de la Herejía de Horus, porque estaba esperando a que ver que bando la ganaba. Después de oír esto, Boreas abandonó la celda.

En su último encuentro Astelan comenzó diciendo a Boreas que todo el secretismo de los Ángeles Oscuros es debido a que había algo oscuro en el Primarca. Le explicó como en el aprendizaje de cada Primarca en su planeta y la obtención de sus valores sería clave para ver su comportamiento durante la Herejía de Horus y le explicó detalladamente los de su Primarca. Lion El'Jonson poseía muchos buenos valores transmitidos por Luther, pero durante el periodo donde vivió como un "animal" en los bosques de Caliban le habían dejado una marca que definiría su futuro. Durante este periodo el Primarca debió cazar y esconderse en las sombras y no confiar en nada ni nadie. Lion El'Jonson empezó a acaparar para él toda la directiva de la legión, en vez de que con el Emperador y los comandantes la dirigían. El Primarca comenzó a desconfiar de sus comandantes y no les comunicaba mucho y Astelan tras investigar descubrió que Lion El'Jonson, los mantenía vigilados constantemente ya que no confiaba en ellos. En una campaña contra los orkos donde Astelan combatió al lado del Primarca, este prefirió que exterminasen a medio millón de inocentes que a 100 Marines Espaciales. Astelan desobedeció sus órdenes, siendo mandado de vuelta a Caliban. Al final terminó diciendo que lo que son, es el legado de Lion El'Jonson, su manera de ser y tratar a los demás. Tras esto el Gran Maestre Capellán de los Ángeles Oscuros ordenó que se lo llevasen a una celda más profunda de La Roca.

Misión en Piscina IVEditar

Equipo de BoreasEditar

  • Zaul - Hermano de Batalla.

Boreas junto un destacamento de Ángeles Oscuros, su función era obtener reclutas de planetas cercanos. Boreas junto a parte de su escuadra fue a Piscina V, un planeta salvaje para reclutar a varios jóvenes que se convertirían en Ángeles Oscuros. La expedición estaba formada por él, el Tecnomarine Hephaestus, los hermanos de batalla Thumiel y Zaul y el apotecario Nestor. Su líder, Hebris los condujo a unos bancos y se dispusieron a ver las distintas pruebas a las que se sometieron los participantes. Tras las pruebas solo quedaron 3 chicos: Varsin, el hijo de Hebris; Sanis, un chico que justo al final vaciló al ver como Nestor usaba su Narthecium con Varsin, por lo que Boreas le mató por no haber superado la prueba final pero le dijo a los demás que había muerto con valentía para evitar la repudia de su familia y Beyus que si logro vencer su miedo y pasar la última prueba. Tras las pruebas volvieron a la nave para regresar a Piscina IV, durante el trayecto Boreas explicó a Varsin, lo que tendría que hacer para convertirse en Marine Espacial, pero mientras hablaba todo lo que decía le parecía falso, ya que los ideales de Astelan seguían en su mente.

Cuando llegaron recibieron un mensaje del sargento Damas, el último de aquel destacamento, que les comunicaba que se estaba produciendo un ataque orko en una mina abandonada. Boreas con sus compañeros saltó desde una thunderhawk y en poco tiempo logó erradicar a los orkos. Tras este combate fueron a la guarida de los Ángeles Oscuros que tenían en el planeta.

Allí reflexionando descubrió que seguía pensando en las palabras de Astelan. Tras esto fue a hablar con Hephaestus para ver cómo estaba su nuevo ojo y tras esto fue a hablar con Nestor para que le diese un elixir ya que se le había vuelto a abrir la herida. Tras su conversación con Nestor se dirigió a hablar con Damas, este lo contó que se sentía preocupado por no llegar al número de aspirantes que le habían asignado los Ángeles Oscuros y la habilidad de los mismos. Tras este encuentro se dirigió a ver a sus dos hermanos restantes, Zaul y Thumiel. Pero antes de esto subió a la azotea del edificio para respirar un poco. Cuando se encontraba allí se percató de que algo no iba bien ya que observó humo y llamas en la pista principal de aterrizaje, tras esto ordenó a Zaul ponerse en contacto con el coronel Brade para ver lo que ocurría. A continuación se dirigió a la pista donde se encontró con una muchedumbre enfurecida. Le preguntó al teniente que allí se encontraba que es lo que ocurría y este le contesto que desde hace varios meses reinaba la incertidumbre entre la gente y había rumores de cosas horribles.

La preocupación asaltó a Boreas cuando uno de los líderes de aquella revuelta le contó que el hombre que había originado aquellos temores vino en una nave llamada la Santa Carthen, que era la que Astelan usó en su época de piratería y contrabando. Tras calmar la revuelta, volvió a la fortaleza solo pensando en los posibles tripulantes de aquella nave y las funestas consecuencias que traerían.

Tras esto subió con todo si grupo a la Cuchilla de Caliban, la nave de asalto de los Ángeles Oscuros en Piscina IV, para perseguir a la Santa Carthen en cuanto se presentase la oportunidad. Su siguiente movimiento era ir hacia Piscina III, donde creía que podían dirigirse los Caídos. Mientras bajaba a encontrarse con el resto de su equipo, se le vino a la cabeza como revelar a sus hermanos la existencia de los Caídos, ya que los únicos que conocían este secreto eran los miembros del Ala de Muerte, y para que sus subordinados le ayudasen tenían que promocionarlos hasta esa categoría. Al final terminó rebelándoles el secreto, pero mientras lo hacía tuvo una discusión con sus hermanos ya que estos le decían que les habían estado engañando todo este tiempo pero al final se relajó la situación al enterarse que acababan de entrar en la élite del capítulo. Al final todos aceptaron y se arrodillaron frente a Boreas, pero Nestor se mostró un poco reticente. Ahora Boreas comprendió que estaban preparados para luchar y tener un propósito, derrotar a los Ángeles Caídos.

Durante los días siguientes, mientras los Astartes se acercaban a Piscina III, entrenaron para el combate, pero también pintaron sus armaduras del color de la élite de los Ángeles Oscuros. Además Boreas les enseñó las distintas oraciones y catecismos contra los Caídos. Durante el trayecto Boreas, solo se dedicaba a avanzar sin detenerse ignorando todas las peticiones que los humanos les enviaban. En su búsqueda de la San Carthen, Boreas se sentía orgulloso de todos sus hombres, de cómo habían reaccionado ante aquel terrible secreto y su manera de ver a los Caídos, excepto Nestor, que conforme avanzaba la misión estaba más callado y más impaciente. Otra de las preocupaciones de Boreas era haber dejado a Piscina IV, sin ningún marine espacial, allí y temía que los renegados les hubiesen engañado, pero se veía obligado a expulsar esa idea de su mente ya que su deber actual era perseguir a aquellos que le habían dado la espalda al León . Durante el trayecto Boreas estuvo reflexionando sobre él que eran los marines espaciales y comprendió que su único destino era la guerra.

Más tarde una de las naves que le acompañaban descubrió a la Santa Carthen y se dirigieron a asaltarla. El pan de Boreas era disparar a la nave proa a proa ya que la nave enemiga no disponía de armamento en esa zona, y lanzar una cápsula de abordaje con él y los demás Astartes. La Thor 15, la nave que les acompañaba se acercó mucho a la Santa Carthen y Boreas ordenó dispararle ya que nadie excepto ellos debía asaltar la nave. Al final la nave se apartó del combate para no ser dañada. A unos pocos minutos del impacto, salieron torretas defensivas de la proa, pero gracias al fuego de cobertura prestado por la Cuchilla de Caliban, lograron impactar contra la nave y entrar en ella. Tras su entrada, repelieron a los defensores que fueron a detenerlos y se encaminaron hacia el puente de mando de la nave, matando a todo aquel que veían. Cuando llegaron a las puertas del puente de mando, descubrieron que el resto de pasajeros de la nave se habían refugiado allí y les estaban esperando. Boreas ordenó abrir una brecha en la pared con bombas de fusión y entrar por parejas en el puente. Tras un corto y rápido combate tomaron el puente. Tras 6 horas, los Ángeles Oscuros mataron a todos los tripulantes de la nave pero no encontraron a ningún Caído. Boreas y Nestor tras los combates comenzaron a discutir porque el Apotecario afirmaba que eran tripulantes imperiales debido a su vestimenta pero Boreas le increpó diciendo que estaba seguro de que eran traidoras ya que Astelan se lo dijo. Las sospechas de Boreas se conformaron cuando Hephaestus encontró un rastro de los mayores enemigos del capítulo. Estos se podían encontrar en una de las lunas de Piscina II. Tras la toma de la nave, Boreas ordenó a la Cuchilla de Caliban destruir a la Santa Carthen. Justo antes de partir hacia Piscina II, Boreas le dijo al capitán de la Thor 15 que se marchasen y su capitán reprendió a Boreas por haberles disparado y que les iba a denunciar frente a la gobernadora de Piscina IV, pero Boreas le respondió que se largase o habría de nuevo fuego contra ellos, tras 15 minutos la Thor 15 los abandonó.

Durante el viaje, Boreas reunió a todo su equipo para explicarles que cuando se enfrentasen con los Caídos, deberían tener mucho cuidado porque intentarían engañarlos y llevarlos al otro bando. Y lo más importante era que los capturasen vivos para que los Capellanes Interrogadores se hicieran cargo de ellos.

Cuando llegaron a una de las lunas, descubrieron que allí se encontraba la base de los Caídos pero para su suerte no poseían armamento antiaéreo y la nave pudo acercarles con facilidad. Antes de iniciar el ataque se pusieron a discutir entre ellos por cuál era la mejor forma de hacerlo y al final decidieron acercarse lo máximo posible en thunderhawk y acercarse los últimos kilómetros a pie. Durante el vuelo la misión principal era destruir unas cuantas torretas que podían acabar con ellos cuando se acercasen a pie. Pero durante su vuelo consiguieron derribarlos y debieron caminar mucho más para acercarse a la fortaleza. Para su nuevo plan, Boreas dividió al equipo por parejas. Cuando entraron una bala consiguió romper una de las lentes de Boreas y este cayó al suelo por el dolor pero Nestor le ayudó. Cuando se levantó llegaron sus otros hermanos y le comunicaron que aquel edificio estaba casi vacío lo que extrañó al Capellán. Luego ordenó seguir avanzando hacia los siguientes edificios. Siguieron avanzando y no encontraron apenas resistencia aumentando cada vez más su incertidumbre. Cuando llegaron a la zona central vieron unos dibujos que exaltaban a los Ángeles Caídos, provocando la ira del grupo. Al llegar al puente de mando, Zaul usó un lanzallamas y quemó a casi todos los ocupantes que se encontraban en ese momento allí, pero Boreas les dijo que tuviesen cuidado y dejasen a alguien vivo para interrogarlo. Al final quedaron 2 con vida pero como uno de ellos insultó al capellán, este le mató. El prisionero les contó que los marines renegados habían abandonado la fortaleza hacía 25 días y que fueron en la Santa Carthen a Piscina IV. Boreas le preguntó que pretendían hacer los marines renegados, pero el prisionero les contó que no sabía nada. Después le dijo que el plan de los Caídos era esperar en la superficie del planeta hasta que ellos se fueran para así poder entrar en la fortaleza. Su misión y la del resto del personal de aquel complejo era retenerlos lo máximo posible. Boreas le preguntó si sabía el nombre de alguno y el prisionero le dijo que su señor era Cypher, pero que otros habían venido en la Santa Carthen y que a veces discutían entre ellos. Boreas enfadado mató a su prisionero arrancándole el corazón. Hephaestus le dijo que debían ir rápidamente hacia Piscina IV, ya que cabía la posibilidad que los renegados hubiesen liberado el annihilus, un virus que podía destruir todo el planeta y se almacenaba en la guarida de los Ángeles Oscuros. Boreas montó en cólera cuando se enteró de esto pues siendo él, el responsable de aquella fortaleza no se había enterado de nada y volvió a su mente la frase de Astelan, que en aquel Capítulo reinaba el secretismo. Tras relajarse con ayuda de Nestor mandó pedir una thunderhawk para regresar a la nave. La Cuchilla de Caliban se puso en marcha para llegar lo antes posible a Piscina IV, durante 10 de los 12 días de la travesía, Boreas estuvo encerrado en la capilla de la nave, reflexionando durante todo ese tiempo. Durante este tiempo rezó y se enfadó consigo mismo debido a su impulsividad, pero el secretismo inherente a su Capítulo, era una de las cosas que no podía soportar y estuvo pensando en la traición de sus superiores hacia él y la que había en todo el capítulo. En estas reflexiones lo que más le encolerizó fue el engañó que había sufrido por parte de los Caídos y que debido a esto había roto su juramento de proteger Piscina IV. También fue atando cabos y descubrió el pérfido y ladino plan ideado por los Caídos. Llegó a pensar que Piscina IV estaba sentenciada y después Piscina V sería su objetivo. El 10º día de aislamiento estuvo a punto se suicidarse para acabar con el dolor y la vergüenza que sentía, pero alzó la mirada viendo en símbolo de los Ángeles Oscuros y en ese momento se disiparon sus dudas y comprendió su existencia.

Tras los 10 días de meditación se puso a hablar con el resto de sus hermanos para ver lo que debían hacer nada más llegar al planeta. Además él y el Tecnomarine se perdonaron. Allí llegaron a la conclusión de que lo primero que debían hacer era ir a su fortaleza y si los renegados se salían con la suya los perseguirían hasta cazarlos.

Cuando llegaron a Piscina IV empezaron a llegarles mensajes de unos fuertes disturbios en la capital del planeta y que estaba muriendo bastante gente. Cuando tuvo una vista de la ciudad, observó que varias columnas de humo se encontraban por toda la ciudad. Al ver esta situación Boreas ordenó aterrizar en el punto más cercano posible a su base. Cuando estaban a pocos metros de aterrizar Boreas observó como la Guardia Imperial presente en el planeta disparaba contra los revolucionarios y algunos hasta luchaban entre sí. Como el parque donde tenían pensado aterrizar estaba plagado de gente, tuvieron que aterrizar igualmente aplastando o abrasando a quienes se encontraban debajo.

Tras su sangriento aterrizaje, fueron hacia la fortaleza y en el camino se encontraron con el coronel Brade, este les contó que la situación era incontrolable, que no podían hacer frente a los disturbios y que los orkos habían lanzado el mayor ataque desde que fueron vencidos muchos años atrás. También Brade le dijo que había visto a marines de los Ángeles Oscuros entrar en la fortaleza y había intentado contactar con ellos, pero como no obtuvo respuesta envió a un destacamento a que investigase que estaba ocurriendo. Primero sus hombres se encontraron con un grupo de 3 o 4 marines dirigidos por uno que llevaba un abrigo, estos le ignoraron, y después se marcharon en dirección sur. El 2ª grupo fue el que abrió fuego contra los soldados matando a todos excepto a uno que logró escapar y comunicarle lo ocurrido a Brade. Después, este 2º grupo fue por toda la ciudad matando a todos con los que se encontraban provocando graves disturbios.Tras esta conversación se encaminó hacia la fortaleza.

Cuando entraron en la fortaleza, se encontraron con todos los ocupantes muertos, después bajaron a ver a los aspirantes a los que les habían partido el cuello, y la tristeza inundó a Damas cuando encontró signos de resistencia en sus aspirantes. Boreas, Nestor y Hephaestus bajaron al sótano y cuando llegaron a bajo, Nestor les comunicó una noticia que les dejó de piedra, los Caídos habían robado la semilla genética que Nestor guardaba en la fortaleza. Boreas y Nestor se pusieron a discutir ya que estaba harto del secretismo y las verdades a medias tan frecuentes en los Ángeles Oscuros y Nestor le comunicó otra cosa, que ya pertenecía al círculo interior. Cuando le dijo esto a Boreas le volvieron a la mente las palabras de Astelan de que había algo oscuro en el Primarca y que todos sus hijos también tenían. Nestor les dijo que ahora su misión más importante era recuperar la semilla genética, pero antes de nada iban a mirar cómo se encontraba el annihilus. Cuando Hephaestus introdujo la clave, el virus se activó revelándose otro de los trucos de los ángeles renegados, lo que aumentó la ira de Boreas y su grupo.

Cuando se dispusieron a salir, Boreas ordenó que no les persiguieran, ya que si salían del planeta liberarían al virus, acabando con toda la vida de este. Pero quedarse encerrados tenía un riesgo. Todos morirían debido a que el virus acabaría con ellos. Nestor se rebeló e intentó salir de la fortaleza, pero justo cuando estaba a punto de abrir la puerta. Boreas le mató con un tiro de plasma. Boreas le dijo al resto del grupo que se quedarían ya que su juramento era hacia Piscina IV y debían protegerlo con su vida.

Al final, Boreas se puso en contacto con la Cuchilla de Caliban para transmitir sus últimas órdenes. Estas fueron, que le transmitieran al Gran Maestre de Capellanes de los Ángeles Oscuros un mensaje redactado por él; que ninguna culpa de lo ocurrido recaería sobre los siervos del capítulo, solo sobre él. En su último mensaje contaba las reflexiones que había tenido en el trayecto de vuelta y decía que debían tener cuidado ya que si los Caídos llegaban a desaparecer el capítulo podría perder su propósito. Como última petición pidió que fuesen a la celda de Astelan y le dijesen que tenía razón.

En los últimos momentos de Boreas y su equipo todos se reunieron en la sala principal de la fortaleza, portando cada uno, una granada de fusión y todos los candidatos así como Nestor cubiertos por un sudario. Tras pronunciar un ritual, detonaron las cargas, acabando con su vida.

Frases CelebresEditar

"Arrepiéntete de los pecados de tu pasado, acepta el error de tus acciones Lutheritas y tu salvación será rápida."
Boreas
"Si no te arrepientes de forma voluntaria y se te otorga una muerte rápida, entonces debemos exorcizar el pecado de tu alma con dolor y miseria. La elección es tuya."
Boreas
"Fuimos creados para servir a la Humanidad, no para gobernarla."
Boreas
"Fuiste creado para servir, no para gobernar. Eres un guerrero, no un gobernante. Tu deber es obedecer y luchar, nada más."
Boreas
"Eres un traidor, has destruido todo lo que se te ha cruzado en tu camino. Tus pecados te han maldecido pues la muerte y la sangre fluyen en tu despertar."
Boreas
"Juro por Lion y el Emperador que administran tus crímenes y te arrepentirás de tus pecados. Aprenderé todo lo que has hecho, cada acto erróneo, cada acción malvada que hayas cometido."
Boreas
"Incluso tú físicamente perfecto y aún espiritualmente corrupto, empezarás a sentir el toque de la llama, el cuidado del filo del cuchillo, después de cientos de miles de días. El tiempo es inconsecuente. La purificación del alma no es un proceso instantáneo y violento. Es un camino largo y arduo, y tú y yo lo caminaremos juntos."
Boreas

FuentesEditar

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